<No hay ser humano por cobarde que sea, que no pueda convertirse en héroe por amor>
Platón
*4 meses después*
[Thomas]
Los pocos clientes que llegaban esa tarde de otoño a la tienda observaban curiosos e interesados la variedad de coloridas flores a su disposición, encantado accedía a ayudarlos con información sobre el tipo de flor que deseaban o su significado, envolvía los ramos que compraban o anotaba los pedidos especiales para armar después en mi libreta. El día estaba bastante tranquilo y un poco frío aunque no lo suficiente y mientras tía Felicity estaba con sus clientes del mes –una pareja que pronto se casaría- yo me encargaba del resto de la tienda. Cuando una amable señora salió con un ramo de tulipanes para su mejor amiga que se hallaba mal de salud me dispuse a regar las flores, encendí la radio escuchando algo que parecía ser rock antiguo y empecé mi labor, tan concentrado que no escuché la campanilla de la puerta avisándome que un nuevo cliente había ingresado, no hasta que tocaron mi hombro y giré sobresaltándome por el susto.
-ugh...que susto-murmuré algo apenado-Buenas tardes ¿puedo ayudarte en algo?
El chico de lentes cinco centímetros más bajo que yo asintió con las mejillas sonrojadas, vestía una camisa de botones blanca, junto con unos jeans negros y un suéter naranja amarrado a su cintura, su accionar se me hizo gracioso, se notaba bastante tímido así que sonreí amablemente.
-¿buscas alguna flor en particular?-señalé el lugar con la mano-
-me dieron esto-metió la mano en su bolsillo entregándome una pequeña tarjeta blanca-mi amigo es muy flojo para venir por las flores que pidió para su novia y he venido a eso-hizo una mueca-
-¿enserio?-no pude evitar soltar una risa divertida mientras leía la tarjeta-
-no en realidad-él acompañó mi risa-es...algo especial y cree que sería vergonzoso y dañaría su imagen
-comprendo eso-asentí, indicando que me siguiera-tengo un amigo así
Le pedí que esperara un momento mientras iba por el ramo, eran camelias y rosas rojas, ambas representando amor, con algunos claveles blancos, sinónimo de fidelidad. El ramo tenía una pequeña tarjetita colgando y no pude evitar la curiosidad antes de llevarlo, por el detalle asumí que el amigo de ese chico era alguien bastante romántico y esperaba una confesión cursi, sin embargo sólo se leía un simple y bastante escueto –a mi parecer- <Gracias> y dos iniciales <A.C>
Regresé al mostrador con el ramo y pude notar como el chico miraba con real interese e ¿ilusión? Las flores a su alrededor.
-disculpa...-llamé su atención y él volteó-aquí está-le extendí el ramo-¿quieres alguna otra cosa?, porque por como miras todo diría que sí
-eh...y-yo no...-tartamudeó negando tímidamente-
-vamos, puedo ayudar-asentí alegre-¿qué tal unas gardenias?-señalé las bellísimas gardenias blancas a mi derecha-significan pureza y un amor secreto
-¿Q-ué?-abrió sus ojos sorprendido-
-sólo lo supuse-me encogí de hombros-¿estoy en lo correcto?
-s-sí-admitió con las orejas, las mejillas y parte del cuello enrojecido-pero no...-resopló-no puedo
-bueno, si un día te animas puedes volver por ellas, seguro a tu amiga le gustarían-sonreí-
-ehm...ugh...amigo en realidad-murmuró tan bajo que casi no le escuché-
-igual le gustarán-le aseguré, dándole ánimos-
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Thomas
EspiritualThomas ha sufrido toda su vida de constantes pesadillas, sueños donde no hay aventuras emocionantes ni amores perfectos, sólo trozos de imágenes borrosas donde él siempre se hallaba huyendo de un "monstruo" cuyo propósito era acabar con su vida. Tod...
