Capítulo XI

15 1 0
                                        

Nahu:

Al verlos nos quedamos anonadados, el enojo de ver a Becca comiéndose a Mateo hizo que me encaminara hacia ellos, con cara de grrr, para separarlos. Estaba a punto de llegar cuando fui secuestrado por las amigas de Agustina.

- Admití que vos sos el novio de mi amiga – dijo una de ellas con una borrachera  que en otro momento me hubiera causado gracia.

- Yo no soy el novio de Agus, solo soy el amigo, por ahora – dije un poco alterado por los nervios- les molestaría si hablamos en otro momento, es que tengo que confesarle algo importante a ella en este momento – lo cual no era mentira, tenia que informarle que iba a ocurrir un asesinato en su casa dentro de muy poco.

Las chicas me dejaron ir tranquilo, entre gritos y boludeces de minas, calculo que el alcohol a la gente de esta fiesta no le pega muy bien, comencé a acercarme a donde se encontraban Mateo y Becca chapando, y cuando estaba muy cerca Mateo se separo del beso muy brutamente y comenzó a vomitar.

- Tanto me rompiste las bolas por un beso y me vomitas en la cara, ¿Qué paso no era lo que esperabas?- dijo Becca muy enojada y borracha – SOS UN IDIOTA – le gritó mientras le dio una terrible cachetada en la cara que sonó muy feo.

Agustina:

Me había quedado un rato mas supervisando al amigo de Nahuel que estaba muy mal por el alcohol, pero como vi que Nicolás se podía hacer cargo de el sin problemas decidí salir a bailar y disfrutar de lo poco que quedaba con Nahu, a mis amigas las veo todos los días.

Salí al patio de mi casa, donde todo el mundo se encontraba bailando y tomando, creo que nos excedimos con la cantidad de la bebida, comencé a buscar con la mirada a Nahuel y lo que vi me sorprendió, era mi hermano siendo golpeado por la chica que le gustaba, para luego vomitar.

Eso me enojo mucho y comencé a acercarme rápidamente, no me importa lo que mi hermano le hubiera echo, quien se cree esta pelotuda para darle semejante cachetada en el estado deplorable que se encontraba, se había alejado bastante de donde estaba mi hermano con el que parecía Nahuel ayudándolo mientras este vomitaba.

- ¿Quién te crees que sos enferma? – Le dije mientras la agarraba fuertemente del brazo - ¿Cómo le vas a pegar así a mi hermano? ¿tenes problemas? ¿Viste en el estado que está? – le grité.

Ella no me respondió, solo comenzó a llorar en mi hombro pidiéndome perdón, diciendo que había echo cosas que no debía,  ahí fue cuando me di cuenta por su aliento, por las forma que hablaba, por la forma en la que caminaba que estaba totalmente en pedo.

Nahu:

Me dio tanta lastima mateo que decidí quedarme con él, sabia que nada de esto era su culpa, ya que a él le gusta Becca y además de eso esta bajo los efectos del alcohol.

Una vez que dejo de vomitar, pase su brazo por mis hombros, para poder llevarlo adentro de su casa, así que comencé a caminar, mientras el lloraba y me preguntaba porque Becca lo odiaba, porque ella no lo quería, etc.

Ni bien entramos lo lleve al baño, donde siguió vomitando, me quede un rato ahí con él, me daba demasiada lastima, además de borracho, tenia el típico pedo en el que se ponía triste tirando a corta venas, una vez que creí que no iba a seguir vomitando, lo levante como pude, ya que el parecía una muñeca de trapo y lo lleve hasta el living, en una posición que ninguna gota de vomito pudiera tocarme, me era difícil llevarlo de esta manera, ya que hacia el doble de fuerza, pero valía la pena, todo fuese porque no me vomite.

Estaba por llegar a un sillón, pero me encontré con una escena muy graciosa, estaba mi amigo dormido en un sillón con la cabeza apoyada en las piernas del chico que se había ofrecido a cuidarlo, el otro chico también se había quedado dormido con la mano en el pelo de mi amigo, pareciese que le hubiese estado acariciando el pelo antes de que se quede dormido, apoye a mateo contra una pared, con una mano saque el celular de mi bolsillo y les saque una foto, disfrutaría molestando de por vida a Tomas con esta escena.

Me di cuenta no había ningún sillón disponible, así que no tenia donde dejar a Mateo.

-Así que ¿esta es la enfermería de borrachos? – escuché que me preguntaban por espalda.

- Así parece – dije sin saber quien era, aunque su voz me sonaba conocida, pero no podía girar para ver de quien se trataba.

- Escuchame, lleva a mi hermano a su habitación, mientras yo encuentro donde dejar a tu amiga, se encuentra bastante pasada de copas, aunque todavía no vomitó por suerte – me dijo Agustina, mientras pasaba por al frente mío con Becca llorando en sus hombros.

-¿y como se cual es la pieza de tu hermano? ¿No sería mejor que cambiemos de persona vos llevas a Mateo y yo a Becca?

- ¿Vos te crees que quiero o puedo subir esa cosa hasta su cama?- me  contestó con una cara muy graciosa como si fuera lo mas obvio de la vida – subí las escaleras que te vas a dar cuenta cual es la pieza.

Volví a agarrar al borracho por los hombros y comencé a subir las escaleras con cuidado de que ninguno de los dos cayera, pero si tendría que sacrificarse uno de los dos va a ser este idiota como premio al borracho melancólico del año. Cuando termine de subir el ultimo escalón de madera el idiota se tiro para atrás y casi me caigo pero me agarre de la baranda, agarrando su mano en el ultimo segundo y tirando hacia delante para que no se caiga, aunque me excedí un poco y se golpeo la cabeza contra la pared, aunque por el estado de ebriedad dudo que se diese cuenta, volví a pasar mi brazo por sus hombros para seguir con el camino, entre en la primer puerta que encontré y era la pieza de Agustina, al menos que el color favorito de Mateo sean el rosa y el lila, cerré la puerta y abrí la pieza siguiente siendo la pieza de este, cuando lo fui a dejar me encontré que en la cama de Mateo había un adolescente de baja estatura en boxer, era el enanito que estaba re exaltado que mande a volar a la pileta, pendejo de mierda lo tiraría por la ventana pero prefiero ir preso por otras muertes no por una tan insignificante, comencé a mover al pendejo para ver si se despertaba pero nada, así que lo corrí como pude contra la pared, la cama era medianamente grande, y al costado de ella coloque a Mateo, este se giro dormido y abrazo al enano como si de una almohada se tratase, saque el celular, les tome una foto para reírme en un futuro y me fui de ahí, baje por la escalera y Tomas seguía dormido con el otro pibe.

Salí por el patio y me fui a divertir con mis amigas, por lo que sabía Becca y Sophi se irían a dormir a lo de Ale, que dentro de todo estaba bastante recuperada, faltaba media hora para poder irnos, calculo que nos tendríamos que ir en dos o tres taxis, pero bue, por suerte creo que todos trajimos plata.

Sophi estaba bailando con un chico, las demás chicas estaban bailando todas juntas, Agustina y Becca no se donde se habrán metido, Tomy tirado en el sillón durmiendo como morsa, me metí en la casa buscando a Becca y la encontré hablando en la cocina con Agustina, decidí no molestar, así que me senté en la escalera a jugar un jueguito en el celular por un rato, luego me pare llamé por teléfono a una remisería y pedí tres autos, yo me volvería con Tris y Tomy, Becca, Sophi y Ale en otro, y en el tercer coche volverían Nicole, Ana y Emilia.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Oct 30, 2017 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Vida adolescenteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora