Ken, se despertó en una cueva, le costó acordarse de donde estaba, al principio se asustó un poco, pensó que lo habían secuestrado o algo, pero entonces se acordó que anoche corrió y aulló con los lobos.
Pensó que lo de los lobos solo había sido un sueño, pero si eso había sido un sueño, ¿que narices estaba haciendo en una cueva? ¿Imitar a los cavernicolas?. Dispuesto a responder a esa pregunta, salió de la cueva. La cueva estaba encima de un árbol, era robusto y grande, mientras salía, la luz le dio un poco en la cara y tubo que cerrar los ojos.
Una vez salió observó que todos los lobos estaban durmiendo, era muy bonito, Ken como lo educado que era, quiso irse a casa sin despertar a los lobos, ya que tenía un presentimiento que la noche anterior se quedaron despiertos hasta muy tarde. Pero, debido a que los sentidos de los lobos, eran muy agudos, un lobo marrón se despertó, al principio vió una silueta humana y pensó que era un cazador, pero luego la vista se le aclaro y vió a Ken, al ver que se estaba yendo alertó al líder de la manada.
El alfa se despertó, se acercó a Ken, la mirada del lobo era severa y calmada, el pelaje del lobo era marrón rojizo. Se sentó delante de Ken y le gruño advirtiéndole de que si abandonaba la manada, no sería bienvenido jamás en el bosque.
-No voy a abandonar la manada, simplemente necesito encontrar mi chaquetón y volver a casa, juro que volveré cada día a aullar con vosotros- dijo Ken
El alfa asintió, seguido de esto Ken agachó la cabeza diciendo adiós a la manada, se levantó y no sabía porque pero después de levantarse escuchó un hilo de voz que decía: .....Marte......
-¿Marte?-dijo Ken en voz alta
El alfa delante de él asinitó
-Marte, ¿ese es tu nombre?, vale, pues os veré esta noche-dijo Ken
Aulló, se despidió de ellos y empezó a correr, no sabía porque, pero había algo en aquel bosque que correr sentaba genial, el sol ya empezaba a salir, debía darse prisa. Empezó a buscar el chaquetón, intentó encontrar el lago de la noche anterior, y después de un rato lo encontró.
Aunque se sorprendió bastante cuando vió su chaquetón colgando de la rama de un árbol:
-¿¡En serio!? ¡Tengo prisa!-gritó Ken en voz alta.
Empezó a escalar el árbol, subió de rama en rama, con cuidado de no caerse. Al llegar a la penúltima rama vió que en la siguiente estaba colgado su chaquetón.
Estaba demasiado alta y no podía subir encima, debía ir con precaución ya que si caía sería una caída mortal. Ken se concentró y sus ojos volvieron a cambiar de color y todo alrededor de la chaqueta se volvió negro excepto ésta, pues tenía un aura amarillenta por todo su alrededor. Ken se asustó y por poco se cae. Sin darle mayor importancia lo intentó de nuevo volviéndose a concentrar, sucediendo otra vez lo mismo. Esta segunda vez ya no le pilló por sorpresa y consiguió mantener la concentración.
Saltó muy alto intentando colgarse a la rama y lo consiguió. Ningún humano hubiera sido capaz de realizar aquel salto, quedando colgado de la rama y con mucha fuerza pudo subirse a ella. Cogió su chaqueta y bajó de las ramas más rápido de lo que las había subido.
Ken no sabía qué pensar sobre las alteraciones que estaban sintiendo su cuerpo, ya que al buscar el lago su olor aumentó bastante, la verdad es que pudo encontrar el lago, gracias a que pudo detectar el olor de su chaquetón. Y cuando captó su olor le pareció que estaba cerca de ahí, cuando en el fondo, el lago estaba a 500 metros de donde estaba él. Sin darle más vuelta de hoja siguió corriendo, hasta que llegó a su casa.
Su casa estaba situada a unos kilómetros de la ciudad, Ken y su familia estaban apartados de la sociedad, lo cual le gustaba a los padres de Ken. Y a Ken nunca le importó ya que prefería estar solo. Su casa era de tamaño mediano, ni muy grande ni muy pequeña. La puerta era de madera y habían 3 ventanas, una en el piso de abajo y otras dos en el piso de arriba. Al entrar fué con cuidado ya que tenía que hacer el menor ruido posible, para no despertar a sus padres y evitar que se enteraran de que anoche se escapó de casa. Consiguió llegar a su habitación, y como toda la noche, la había pasado en el bosque su olor era, como caca de asno. Así que se decidió pegar una ducha. Mientras se duchaba aclaró 4 cosas:
1.- Tenía algún poder sobre los lobos y podía comunicarse con ellos
2.- Tenía sus cinco sentidos mejorados
3.- Su estado físico había mejorado un montón( ya empezaba a marcar sus abdominales sin haber hecho nada de ejercicio)
4.- Preguntaría a Marte todas sus dudas relacionadas con este tema
Después de esta pequeña reflexión, salió de la ducha. Ken pensó en la posibilidad de ser un chico-lobo pero le pareció imposible, ¡¿ Cómo iba a ser capaz de cambiar su adn y mutar su cuerpo para transformarse en un lobo?!. Pensó,ya que le parecía imposible,aunque no sabía lo que le esperaba.
Al salir de la ducha, se puso ropa limpia, tiró su ropa sucia a lavar y se puso a mirar la tele, un rato más tarde su madre se despertó:
- ¿Qué haces levantado tan pronto? normalmente te tenemos que despertar nosotros...- dijo su madre medio dormida
- No se hoy me ha dado por madrugar- respondió Ken
Su madre se llamaba Carol, era una chica muy dulce y amable, era un poco gordita pero no mucho, tenia el pelo corto hasta los hombros, y unos ojos azules como el mar. Después de esto estuvieron un rato más mirando la tele, y al final a Ken se le ocurrió una cosa:
- Oye esta noche he quedado con Steph para ir a su casa a ver una peli- dijo como escusa para salir esa noche
- ¿Sobre que hora?- preguntó su padre que ya llevaba un rato con ellos
-Sobre las 8:00 y termina a las 10:30- dijo Ken
-Vale, pero tienes que hacer tu tarea antes de irte
-De acuerdo- respondió Ken
Su Padre se llamaba Nick, era un hombre un poco bajito, pero más alto que Carol, y tenía un tono de voz que no sabía cómo pero hacía que todos lo obedecieran, tenía el pelo corto y unos tremendos ojos verdes esmeralda, trabajaba como ingeniero en una fábrica de químicos y robótica. Le encantaba la naturaleza, siempre llevaba a Ken cuando era pequeño al bosque, y le enseñaba que siempre había que tratar bien la naturaleza, ya que ella nos trataba bien a nosotros.
El resto del día pasó tranquilamente, hizo sus tareas, escuchó un poco de música " Lofi" ya que era su género de música favorito para pasar el rato, y terminó su cuadragésima libreta de aburrimiento, en ella se encontraban muchas dibujos realisticos, historias... muchas historias. La colocó en su estantería del aburrimiento y tomó nota mental de decirle a su padre que le compre otra.
Al final llegó la noche, dispuesto a salir de casa con su chaquetón, su padre lo interrumpió:
- Te quiero aquí antes de las 10:40
- Vale- respondió Ken
Salió de casa, y cuando ya estaba a una distancia considerable de su casa,
AULLÓ
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La historia de un Chico-Lobo
WerewolfKenny Morris es un adolescente de 13 años que posee un poder por el cual muchos matarían. En las noches de luna llena , adopta la forma de uno de los animales más bellos que existen, su apasionante historia acompañada de uno de sus más fieles amigo...
