IX

654 80 3
                                        

-Sé que eres el hijo de general Saotome y también he escuchado rumores de tu madre- se detuvo -¿Será más fuerte el peso del pasado o estás aquí por tu deseo?- los ojos avellana brillaron con una particularidad -Ranma Saotome

-Yo... No...

-Hay algo que quiero pedirte especialmente a ti- giró por un pasillo mientras las doncellas abrían dos enormes puertas corredizas -Sé que eres un gran artista marcial, así que requiero de tus conocimientos

Frente al chico un Dojo en perfectas condiciones se alzaba. La madera del suelo estaba lisa y pulida, amaestrada por los antecesores de la princesa, un altar con incienso y flores se situaba en la pared contigua a la entrada

-Disculpe majestad pero yo no podría- se excusó el joven haciendo una reverencia -Mi más sinceras disculpas- Y es que ganas no le faltaban, poder entrenar a su lado era como un sueño dorado

Pero había normas morales más poderosas que un mundano deseo, él fue educado para respetar a las mujeres, además,  Akane no se trataba de cualquier mujer.

Era la hija de una dinastía completa, sobre ella recaía la responsabilidad del honor familiar y menospreciarla en combate era una ofensa grande hasta para sus propios antecesores. Porque para ser sincero jamás quisiera ser brusco con la joven

-Supuse que lo dirías- La peliazul hizo una señal para que sus sirvientas se marcharan -Entiendo tu posición pero quiero cambiar ese sentimiento tuyo, verás, próximamente yo podría ser la emperatriz de este lugar y necesito a un hombre fuerte, con agallas

Al chico de ojos azules se emocionó ante las palabras, era como una melodía de angeles -Y sé que tu podrías cambiar muchas cosas aquí conmigo

-No entiendo majestad- se había perdido por unos fantasiosos segundos

-Éste... régimen no me agrada, nosotras somos las que manejan la vida en Nerima pero deberíamos ser más igualitarios ¿Me entiendes? Hombre y mujer a la par

Por fin sus dichos comenzaban a cobrar sentido -Usted...

-Antes de que saques conclusiones quiero que pases tiempo conmigo- le ordenó -Voy a comprobar si también podemos guiarnos por el instinto, por las buenas impresiones

El muchacho se irguio demostrando ser bastante más alto que Akane -Si es su voluntad permanecere a su lado, pero no creo cambiar mi opinión, majestad

Ella sonrió cálida -Con que aceptes basta, por ahora- comenzó a caminar y él a seguirla -Tu te quedarás conmigo, serás mi sombra y cuando requiera tu opinión me vas a darla, de momento vas a indicarme si algunas estrategias son correctas

Anduvieron hasta un nuevo lugar donde se alzaban estatuas de diferentes dioses, en el centro había un kiosco privado lejos de cualquier espionaje -Sasuke, los pergaminos y mapas

Imperio IDonde viven las historias. Descúbrelo ahora