—¡RANMA SAOTOME!— El grito de su nombre lo crispó como gato asustado —¡¿DÓNDE ESTÁ?!— comenzó a buscar donde esconderse, si lo llegaban a ver así era el fin —Oh, general Saotome— un guardia de la entrada se acercó al mencionado mientras Ranko solo pudo agachar la cabeza —¿Ha visto al joven Ranma Saotome por aquí? Su Majestad Akane lo busca
El aludido estaba a punto de alzar la cabeza y preguntar por qué, pero su padre le dió un codazo para mantenerse quieto —No lo he visto, desde que salió del entrenamiento— se rascó la nuca —Ah, ya sé. Posiblemente se encuentre en los establos— le dijo fingiendo demencia
—Gracias general, disculpe las molestias— el guardia se retiró haciendo una reverencia pero sin perder detalle de la pelirroja que acompañaba al general
Padre e hijo se quedaron en el mismo lugar contemplando como el otro se marchaba —¿Tu no piensas ir a los establos o qué?— Genma sacó un frasco de agua caliente y se lo echó encima —Olvidé que tenías ese kimono— Analizó al verlo como un chico, de pronto sintió un golpe en la cabeza que tuvo repercusiones inmediatas —¡Deja de golpearme niño! Concéntrate y vete a mi habitación, saca ropa limpia de ahí y cambiate ese ridículo kimono
Con esa órden el chico solo sintió más furia contra su progenitor —¡¿Cómo se supone que voy a irme sin que me vean?! Si no te has dado cuenta está lleno de guardias
—Por el bosque hay un laberinto que al final guía hasta las habitaciones de los soldados. Yo lo he usado muchas veces cuando me transformo en panda— contó con cierto orgullo el mayor —Si yo con una forma tan grande puede lograrlo, para tí no será ningún problema— al mismo tiempo le entregó un pergamino —Este es un mapa, no quiero que te pierdas en el laberinto, suerte— dicho esto, Genma emprendió la retirada con un semblante relajado
Ranma se escondió trás un árbol comenzando a leer el dichoso mapa. Debía aceptar que por lo menos en algo era bueno su padre, eso de hacer estrategias se le daba bien, aunque no siempre
—A ver...— con pasos sigilosos y su corazón latiendo bastante rápido se encaminó según indicaba el mapa
—Lo lamento Majestad, Ranma Saotome al parecer no se encuentra en los alrededores— informó Sasuke regresado de buscarlo —Espero que el joven Keshi tenga más éxito que nosotros
—Que raro— meditó la joven —Gracias Sasuke. Madre iré a buscarlo si me lo permite
—No Akane, esperemos a Keshi, seguro el nos trae buenas noticias— sugirió calida la emperatriz pero en su pecho se alojaba un sentimiento de desconfianza por aquel muchacho, qué manera para desaparecer de pronto
La puerta sonó con tres golpes anunciando la llegada de un invitado —Alteza, los concubinos de la princesa Akane están aquí— Ryoga y Ken entraron por la puerta inclinándose
—Majestad, alteza, que Buda las proteja—
—Bienvenidos, Sasuke, acércate con ellos— Habló Naoko examinando a ambos con bastante cuidado —Debes informarles sobre la misión que deberán desempeñar para el Imperio— antes de que pudiera continuar se vió interrumpida por Keshi, el guardia que fue en busca de Ranma
—Disculpe— llamó a los samurái que custodiaban la puerta —Traigo a Ranma Saotome, su majestad lo ha llamado— sin pensarlo abrieron las puertas dejándolos pasar
—Su Majestad los ha llamado para desempeñar una importante tarea, de no sentirse capaces de realizarla pueden tomar sus cosas y salir del Palacio en este momento— Sasuke paró en seco cuando el joven de la trenza entró con sigilo, iba a reprenderlo pero la emperatriz le ordenó continuar —Ustedes han sido elegidos por la princesa para ir en contra de los rebeldes del Norte. Todos ustedes han recibido entrenamiento militar suficiente como para desempeñar esta honorable tarea
Naoko se levantó del tatami empuñando su katana —Serán partícipes de la campaña que se avecina, mañana antes de que el astro rey nos otorgue los primeros rayos del día nosotros partiremos al campamento del norte— su habitual mirada pacífica y tranquila tomó un rumbo distinto, determinación furiosa destellaban sus ojos café almendra —Si no pueden hacerlo entonces pueden marcharse por siempre del castillo— ofreció clavando su vista en el joven Saotome —Un paso al frente, quien esté dispuesto a dar su vida por el imperio
Los tres jóvenes sin dudarlo dieron un paso hacia delante —Honor y gloria a la reina— recitaron solemnes poniendo su puño derecho sobre su corazón
—Sasuke, haz que preparen sus pertenencias y armaduras para mañana— pidió orgullosa —Es todo, pueden retirarse
Akane satisfecha con sus concubinos sonrió levemente. Una sonrisa que no pasó desapercibida por ninguno de ellos, era una sonrisa bella y fresca a pesar de saber que pronto estaría en una batalla real se veía confiada
Era el trabajo de ellos tres mantener esa sonrisa donde estaba, esa sonrisa sincera. —Sasuke, llevalos para que se prueben las armaduras y elijan un caballo— ordenó la chica
—Enseguida majestad— saliendo de ahí, Naoko y Akane quedaban en soledad una vez más
—Hija, espero que volvamos con bien a casa, el destino de Nerima depende de nosotras
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Imperio I
Fanfiction[Advertencia⚠ Historia con contenido dramático de índole trágico. Se invita atentamente a todo lector de esta obra a tener la mente abierta y si es de su desagrado suspender la lectura] Akane es la princesa del imperio más importante de Japón. Desti...
