El banquete que se tenía preparado era una cena especial para finalizar la convivencias de los concubinos como sirvientes de Akane, a pesar de seguir perteneciendo a su ejército ya no estaban tan ligados a la princesa como parte de su harem. Al haber adquirido el nivel de doncella debía desligarse de los derechos carnales con sus elegidos aunque nunca hubiera tomado posesión de ellos de manera física.
Los dieciséis concubinos debían asistir a la cena a pesar de no estar todos electos para pelear por el trono. Los músicos amenizaban el ambiente con canciones suaves, el sonido de la biwa se mezclaba con el del ryuteki creando una melodía llevadera
Las puertas del salón principal se abrieron dejando pasar a los jóvenes, el olor a incienso los recibió al igual que las odaliscas —Honor y gloria a la futura reina— dijeron al unísono haciendo una reverencia
—Y a todos sus descendientes— completó Akane posicionada en una alfombra al fondo de la habitación. Todos se fueron adentrando con lentitud a pesar de no saber de qué se trataba sus rostros se iluminaron al ver el banquete dispuesto para la cena —Bienvenidos sean— Akane hizo una ligera inclinación para recibirlos —Hoy tendremos una cena especial sientense a mi lado, disfruten de todo lo bello que nos ha otorgado la tierra y rían esta noche junto a mi— por primera vez en todo lo que llevaban siendo parte de su harem los jóvenes veían a la princesa en ropas mucho más femeninas que su habitual atuendo de entrenamiento, su ropa parecía inspirada en otras tierras
Se veía preciosa. Ranma no pudo evitar sonrojarse ante la vista de su piel porcelanica
La música se hizo un poco más rítmica, los panderos se movían al compás de las cuerdas y generaba música más alegre. Las odaliscas se apuraron a servir los manjares para cada asistente, llenaron sus cuencos con raciones generosas. Algunas mujeres se pusieron a bailar para generar ambiente aunque los jóvenes se negaban a observar mucho en la presencia de Akane
La chica también se sentó entre sus concubinos disfrutando de la fiesta. Sonreía y aplaudía al ritmo de las canciones, el sonido agudo del ryuteki era poderoso pero incitaba a moverse, la cena seguía tranquilamente mientras los muchachos entraban en más confianza comenzando a reír entre anécdotas. Comieron hasta sentirse satisfechos y dieron paso al sake
Los tambores resonaban armónicos elevando los ánimos, Akane se levantó de la alfombra comenzando a cantar suavemente. Todos se quedaron asombrados pues la princesa poseía una delicada voz que envolvía con su canción, hizo que todos se levantaran para bailar juntos
Se mezcló con todos tomadolos de las manos por momentos, hicieron un círculo danzando un típico baile del pueblo. Como si fuese un carnaval comenzaron a caer adornos pequeños de telas, los músicos aumentaban la velocidad de la melodía provocando que algunos se equivocaran al bailar
Las risas contagiosas inundaban el salón, la celebración estaba llegando a la cúspide. Tras casi terminarse una tinaja de sake los concubinos se encontraban ya mareados
La princesa se negó a beber más de dos tragos debido a su juramento con el código de Meiyo. Cansada de reírse y estar moviéndose decidió sentarse llamando al encargado del orden —Sarutoru— le habló al hombrecito que estaba en la esquina
—Dígame, majestad— se acercó con la cabeza agachada
—Trae los obsequios para los muchachos y también únete a la celebración, es un día especial— pidió sonriente
Sarutoru obedeció llamando a dos guardias para empujar los cofres dentro del salón, todos repletos con regalos para su harem, la joven se levantó del suelo comenzando a tomar diversos objetos —Gracias a todos por estar aquí, por estar el pendiente de sus tareas
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Imperio I
Fanfiction[Advertencia⚠ Historia con contenido dramático de índole trágico. Se invita atentamente a todo lector de esta obra a tener la mente abierta y si es de su desagrado suspender la lectura] Akane es la princesa del imperio más importante de Japón. Desti...
