XLI

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—¡Las finalistas, Ranko y Akane!— tras el veredicto hubo un descanso de una hora mientras atendían las heridas de Akane. Ranko tenía un mínimo de dos raspones pero nada grave

Ninguna se dirigió la palabra. Más por comodidad que por rivalidad, la peliazul nunca creyó que terminaría combatiendo con Ranko por el trono. Si era sincera casi nunca la vió entrenar con el resto, era un completo enigma en cuestión de técnicas y fuerza. Lo único que sabía era de su facilidad para escapar

Sintió un poco de inquietud, la pelirroja no tenía golpes ni había hecho uso de su fuerza por lo que podía afirmar se veía tranquila. En cambio ella casi se desvanecía ante los ataques de Shampoo apenas hace unos momentos

Quiso ser lo más neutra. No quería decepcionarse en caso de que le ganaran, tomó el té calmante que le ofreció un sanador para apaciguar las punzadas en su cuerpo

El gong resonó enérgico anunciando que debían ir a la arena para definir por fin el destino del Imperio

La familia real desde su posición observó como Akane aún con moretones ya formados en su piel no titubeó en ningún momento. Todos rezaron a sus ancestros para darle suerte

Etérea avanzó nuevamente al campo de batalla lista para jugarse todo pore la todo

—¡Contrincantes!— esta vez en lugar de ser un mediador era una de las antiguas mandatarias —¡Las reglas de duelo son las siguientes!— habló con fuerza la anciana —¡Sólo pueden usar técnicas de combate cuerpo a cuerpo! ¡Está prohibido el uso de armas de cualquier índole, ya sean de corto o largo alcance! ¡No pueden matar a su adversaria! ¡Si son sometidas, sacadas de el área permitida o si pierden el conocimiento están fuera del duelo!— colocó pasta blanca en sus mejillas —¡La más fuerte que se mantenga en pié será nuestra nueva líder! Como dictan las costumbres ¡Honor y gloria a la futura reina!

—¡Y a todos sus descendientes!— el estruendo del público inundó la locación

Colocaron a ambas de espaldas, de manera que sus cuerpos estuvieran juntos. —¿Estás lista?— preguntaron a Ranko

—Si— Respondió

—¿Estás lista?

—Si— Akane estaba nerviosa, iba a dar lo mejor de ella para seguir la línea honorífica de su linaje. La anciana alzó la mano en señal de que podían comenzar

El gong nuevamente hizo acto de presencia dando permiso a las jóvenes para atacar

Se separaron girando para poder verse, la primera en dirigir un ataque fué Akane, si no se apresuraba su cuerpo le fallaría en cualquier momento. Lanzó una patada que inmediatamente fue detenida por la otra

Tanteó terreno y como esperaba, su defensa era de roca. Escupió un poco de saliva —Si no me atacas no ganarás— advirtió la de ojos avellana

—Está malherida no creo que sea justo pelear con esa ventaja— explicó Ranko intentando sonar convincente. Pero tenía los nervios de punta

Si no atacaba a Akane pensarían que se aliaron para que ella se quedara con el trono a como dé lugar. Y aunque ese era el plan de Ranma, Akane no lo sabía. Mancharía su honor

Perdón Akane

La pelirroja se puso en posición de batalla preparándose para atacar. La otra encontró por fin motivación en su adversaria. Una vez más la atacó comenzando la pelea

Los golpes que se dedicaban no daban en el blanco, se esquivaron o bloquearon todos con relativa facilidad, sin embargo la ex princesa sentía el cuerpo cada vez más ardiente, su respiración parecía un navajazo que delizaba por su garganta

Imperio IDonde viven las historias. Descúbrelo ahora