Los candelabros iluminaban el salón, había suficientes para no dejar ningún rincón en penumbra. Las odaliscas movían las alfombras y cojines de manera que estuvieran al centro del lugar
Colocaban deliciosos manjares en las mesas pequeñas dispuestas para la fiesta mientras Sarutoru paseaba de un lado a otro verificando que todo estuviera en orden
En su habitación las mujeres se vestían de luminosas telas, kimonos con diseños impresionantes hechos por los mejores artesanos del Palacio, peinetas acompañados por abanicos adornados con piedras preciosas. Azusa arreglaba a Shampoo ayudandole a ponerse pasta de cereza en los labios dándole un toque más rojizo a estos
Se miró al espejo observando con satisfacción el resultado, se acomodó el adorno del pelo con delicadeza —Ahora tú quédate quieta— le dijo a la joven de pelo rizado peinando su rebelde melena. Azusa se dejó atusar mientras Kodachi elegía un collar de brillantes para hacer juego
En medio de la habitación estaban Natsume terminando de ponerse el obi en la cintura, con ayuda de Mariko se ciñó a la perfección la prenda. Ellas no tenían ningún problema con las demás. Se habían limitado a seguir las órdenes y asistir a clases, a pesar de ser muy opuestas habían congeniado decidiendo alejarse de los bandos de Shampoo y Akane. Que el resto hiciera lo que quisiera
Por su lado Ukyo no había terminado de asearse, sentía presión pues el tiempo de la presentación se acercaba ¿Cómo serían los participantes masculinos? Era verdad que lograr ser emperatriz era el mayor acto de honor que uno podría alcanzar, pero también se preguntaba ¿Y su corazón? ¿Acaso no debía sentir amor por su futuro marido? Tomar las riendas del pueblo representaba una responsabilidad aún mayor que no todas podrían soportar ¿Ella podría hacerlo?
Salió del baño tomando una toalla para secarse, se aplicó tónicos para darle brillo a su piel y salió del baño con una yukata esperando que alguien le ayudase a vestir de manera rápida cuando llegara a arreglarse
Kiema cepillaba su corto cabello, colocó un adorno de esfera en su oreja dándole un aire soñador, sus ojos brillaban y el bálsamo de cerezo resaltó su piel pálida. Akane le ayudó con los tabi y zori, justo a su lado Ranko aprovechaba su distracción para dibujarse unos puntos rojos en el brazo se sopló con la boca para que sacaran más rápido volviendo a ocultarse con el sode del kimono
Cuando el momento llegó los postulantes al trono se formaron. Las mujeres entraban del lado izquierdo mientras los hombres del lado derecho. Sarutoru estaba al punto del colapso ¿Cómo se atrevía a llegar tarde a una ceremonia tan importante? No había tiempo para ir a buscarlo. El banquete debía dar inicio ya
Las grandes puertas del salón se abrieron dando paso a la celebración. Las postulantes tímidas se adentraban lentamente entre risas. Por fin conocerían a los hombres que podrían ser sus esposos
Al tiempo los chicos que anteriormente pertenecieron al harem de Akane fueron desfilando uno a uno, tan pronto como aparecieron por la puerta Akane notó la ausencia de su guerrero. Alarmada buscó con la mirada entre los jóvenes pero él no estaba presente
Ranko notó su insistente rastreo sintiéndose feliz de que quisiera verlo en un momento como éste —¿Qué pasa?— le cuestionó sabiendo la respuesta, pero necesitaba oírla, sentirse necesario para ella le daba aliento
—Es Ranma— le respondió sin despegar su vista del otro extremo —No está— sonaba afligida y aliviada por partes iguales —¿Y si le pasó algo? Debo ir a buscarle— se iba a desalinear de la fila cuando Sasuke entró al salón
—Guerreras, guerreros— habló fuerte para llamar la atención de los presentes —Esta noche iluminada por los astros llevamos a cabo una de las ceremonias más importantes para nuestra nación— dió un paso adelante extendiendo sus brazos —Bienvenidos al deshi-shū— tomó un mazo acercándose al gong de la pared central. El eco retumbó en cada esquina dando inicio a la fiesta.
El deshi-shū o colecta de dicípulos era la tercera celebración más grande de la selección. En esta reunión se conocían por primera vez los hombres y mujeres que aspiraban al trono, muchas de las ocasiones servían para formar lazos entre los participantes
Con pasos tímidos ambos grupos se fueron acercando, al principio una atmósfera tensa se formó. La cena transcurrió en silencio las doncellas solo hablaban entre ellas, de pronto Ranko empezó a respirar de forma irregular, se quejó sosteniéndose de Akane —¿Ranko? ¿Pasa algo?
—Creo que...— tosió levemente —Algo en la comida me hizo daño— reveló en voz baja para que los demás no la escucharan —Soy alergico a los arándanos— en medio de su confesión se levantó el sode del kimono mostrando puntos rojizos en su piel
—Oh cielos— alarmada Akane se levantó yendo con su guardián para informar de la situación que atravesaba su amiga. Aunque intentaron ser discretos no pudieron evitar que todos notaran cómo se llevaban a la pelirroja
Akane la seguía de cerca, preocupada mandó a traer a su futuro cuñado para que le atendiera. Le llevaron a su habitación y se recostó en el futón quejándose —Akane, debes volver a la fiesta— le dijo en voz baja —Estaré bien
—¿Estarás bien? Mirate, te ha subido la temperatura— le recriminó —Volveré después de que Tofú te halla revisado
Ranko sudó frío, mientras más tiempo pasara más tardaría en presentarse como Ranma a la reunión —No es grave, solo debo descansar— le dijo con necedad —No es necesario que venga ningún sanador
—Vendrá a revisarte— sentenció la chica mirándola de mala forma, Ranko quiso protestar pero decidió guardar silencio. Esperó un poco antes de que Tofú apareciera por la puerta con su botiquín de herbolaria
—Su Majestad— le hizo una reverencia al entrar —Doncella Ranko
—Doctor Tofú, parece ser que Ranko se ha intoxicado con la comida— Akane se levantó para que pudiera atender a la pelirroja. El sanador se arrodilló checando su temperatura, todo parecía estar bien hasta que notó los puntos rojizos de su brazo
Sin embargo Tofú no era tonto, había sido instruido por los mejores herbarios del Palacio y de Japón, esas manchas en la piel no eran sarpullido o alguna reacción alérgica, eran simplemente pasta de cerezo. Se quedó observando, intentando descifrar las intenciones de la pelirroja
Ranma se sintió descubierto y azorado —Bueno ya vió que no es muy grave— intento suavizar la situación ocultando una vez más su antebrazo
Tofú le lanzo una mirada escrutadora, sin embargo decidió guardar silencio —Tiene razón, no ingirió una gran cantidad de comida por lo que no es mortal, solo necesita reposo y poner esta crema en los sarpullidos— indicó pasándole un frasco
—Menos mal— dijo aliviada Akane —Descansa un poco. Le diré a Sasuke que no puedes volver
—Tu ve y diviértete— le sonrió intentando verse tranquilo pero por dentro sus nervios estaban por traicionarlo —Yo estaré bien— le animó colocando su cabeza en la almohada
—Muchas gracias doctor, de verdad pensé que era grave pero es un alivio que no sea así— suspiró la princesa encaminando sus pasos a la salida. Tofú la acompañaba pero miró de reojo a Ranko por última vez
Cuando ambos salieron y la pelirroja se aseguró de que estuviera lejos, se dirigió a la ventana saltando a través de esta. Se guió con sigilo hasta su habitación asegurándose de que nadie lo viera
En el salón el ambiente seguía tenso, nadie se movía de su lugar, el aire parecía difícil de respira. Sasuke notaba como la celebración fracasaba, invitó a los postulantes para que entablaran conversación con las doncellas. El primero en acercarse fue Mousse, invitando un poco de sake a Shampoo; la pelimorada dudó por un momento, se trataba de conocerse pero al chico de cabellera larga ya lo había tratado
Por vanidad aceptó la bebida dejando que se sentara a su lado. Se sentía bien tener las miradas curiosas sobre ella. Así de a poco se fueron integrando disolviendo la atmósfera espesa que separaba ambos géneros. Akane comenzó a platicar con Toma cuando de pronto las puertas del lado izquierdo se abrieron dejando ver a Ranma
De inmediato llamó la atención de varias doncellas y eso a la princesa no le pasó desapercibido
ESTÁS LEYENDO
Imperio I
Fanfiction[Advertencia⚠ Historia con contenido dramático de índole trágico. Se invita atentamente a todo lector de esta obra a tener la mente abierta y si es de su desagrado suspender la lectura] Akane es la princesa del imperio más importante de Japón. Desti...
