Despierto en una cama, bastante cómoda y lo primero que veo es un cuarto oscuro en el que he estado antes, veo una sillade madera junto a donde estoy tendido. Miro mi reloj y veo que son las ocho de la noche. Miro por la ventana y la luz de la luna me da directo en los ojos. Me pongo de pie. Avanzo hacia la puerta y la abro con cuidado. Bajo unas escaleras y veo a una familia completa sentada en una mesa, aparentemente a punto de cenar.
-¡Roy! -grita la voz de Thomas -¿Como te sientes?
-¿Que me pasó?
-Te desmayaste y te llevé a mi habitación. Si que pesas.
-Lo siento mucho creo que lo mejor es retirarme.
-¿No prefieres quedarte a cenar? -me pregunta un hombre con camisa y corbata -debiste de perder energía para desmayarte así.
-¡No! yo, me siento muy bien.
-Te podemos llevar a tu casa -dice una señorita bastante simpática.
-No es necesario, mi tutor debe estar enojado. Pero muchas gracias.
-Está bien -dice el adulto.
Thomas se levanta y me acompaña a la puerta
-Creo que causé un poco de molestia aqui.
-Claro que no, aquí siempre seras bienvenido.
-Muchas gracias Thomas, por todo.
-No olvides esto -una vez más extiende su mano con mi mochila.
-Gracias, ahora debo irme.
-Está bien. Suerte.
Voy corriendo a mi máxima velocidad a casa. No puedo detenerme. ¿Qué pensará Carl?. Llego finalmente a casa cerca de las nueve de la noche, mientras pienso qué decir respecto a mi situación. Totalmente angustiado atravieso la puerta y camino lenta y silenciosamente hasta las escaleras. Estoy a punto de pisar el primer escalón, cuando la voz de Carl me asalta a mis espaldas.
-¿A dónde ibas y de dónde vienes?
-¿Cuándo? -respondo fingiendo despiste.
-¡Todo el día de hoy!, ¿dónde has estado? -me contesta gritando.
-Yo, estuve con mi amigo, discúlpame Carl, no volerá a pasar.
-¡Claro que no!, no te lo permitiré.
-¿A qué te refieres?
-Estas castigado.
-Pero ¿por qué razón?
-Por que mientras te mantenga, tengo autoridad sobre tí. Te sales de clases para ir con tus amigos, llegas tarde a casa, no sé nada de tí.
Hay un par de segundos de silencio y continúa diciendo.
-Sin mencionar la ventana que rompiste en la escuela.
Mi boca se queda en silencio y mis ojos sorprendidos.
-Sube a tu habitación y quiero que pienses en un empleo por que yo no pagaré esa ventana -me dice.
Lentamente y cabizbajo camino hacia mi cuarto. Creo que saltar hacia esa ventana no fue mi mejor idea. Escucho el motor de la camioneta de Carl y cómo se va alejando hasta que el ambiente permanece en silencio. Me acuesto en mi cama cierro mis ojos y caigo dormido. Al salir el sol del primer día del fin de semana, estoy aún acostado dormido cuando suena el timbre del teléfono.
-¿Hola? -digo con la voz ronca.
-Roy, soy yo Thomas.
-Ah, hola -le respondo.
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ZEO III: Renacer
ActionRoy es un adolescente como cualquier otro con sus propias metas y objetivos en la vida. Fue abandonado por su padre y nunca más volvió a saber de él. Vive con su padrastro en una casa de Chicago, hasta que cierto día, su vida sufre un cambio inesper...
