Una vez Valerie estuvo lista sus padres la llevaron al auto. En ningún momento me separe de ella, y creo que le molestaba, ¡no, espera! Le molestaba, constantemente me miraba queriéndome decir:" aléjate de mí", "¿Por qué sigues aquí?" Las razones de que no lo dijera eran más que obvias, ¿que iban a pensar sus padres si la veían hablar con la nada?
Cuando Valerie subió al auto, dejo la puerta abierta mientras sus padres colocaban sus maletas en la parte trasera del automóvil, en ese instante, justo ahí, utilicé todas mis habilidades para poder entrar al auto con ella.
Me miro, se abrumo por un segundo y frunció su ceño.
-¿Qué haces aquí? ¿De verdad no me vas a dejar de seguir?-
-Ya te lo he dicho, hasta que no cumpla mi misión, no me puedo ir.- Reí entre dientes.- Abróchate el cinturón, no querrás volver a este lugar, ¿cierto?-
-Mira no me importa tu misión, todo lo que sé es que me das miedo y te quiero lejos, ¿vete si?- Calló al instante.
Sus padres entraron al auto y su madre volteo a ver a Valerie, tomo su mano y la apretó muy fuerte.
-Me alegra que vuelvas a casa, te extraño, no sé qué haría sin ti ahí.- La madre de Valerie rompió en llanto. Valerie se veía como si realmente no le importara esa escena en la que su madre parecía ser succionada por sus manos mientras ahogaba sus lagrimas ahí, exactamente en sus manos.
-Ofelia, no de nuevo ¿sí?- Dijo el padre de Valerie bastante abrumado por el llanto de su esposa.
Valerie parecía no prestar atención, de hecho, volteo su cabeza a la ventana y parecía perdida en sus pensamientos.
-¿No consolaras a tu madre?- Dije. Ella solo me miro, o tal vez ¿fulmino?
-James es solo que...sabes que no puedo, con tanta presión, mi pequeña angelito, mi talentosa, mi niña...cada vez que la veo salir del hospital...no quiero volver ahí, no con ella.- Seguía llorando cada vez más fuerte, cada vez más y más angustioso.
-Ofelia, no en frente de ella, ya sabes lo que dijo la siquiatra, no te hace ningún bien, ni mucho menos a ella.- Dijo como si no fuera la primera vez que había visto esa escena.
La madre de Valerie siguió llorando, pero el silencio estaba inundando el auto de una u otra manera.
-¿Esto pasa a menudo?- Pregunte sin rodeos.
Me miro, asintió con su cabeza y suspiro pero mantuvo su silencio mirando la ventana y tratando de ignorar mi presencia.
Al fin llegamos a la bonita casa de la familia Piatzi, donde hace unos días deje a Valerie tirada como si fuera un saco de papas, donde todos los eventos había pasado como película de terror.
Mire a Valerie quien todavía mantenía su mirada ida en la ventana del auto.
Su madre secó sus lagrimas y bajo del auto para abrirle la puerta a Valerie, salí los más rápido posible. Me mantuve junto a la puerta y le ofrecí mi mano para que se apoyara al salir del auto pero ella solo me fulmino y yo...pues solo reí.
Creo que suelo reírme cuando estoy nervioso, cuando estoy triste, cuando estoy feliz, realmente aunque viva frustrado por esta vida que no quiero vivir me gusta reír y...esta Valerie, quien no ríe, pero lo hará.
Ofelia, la mamá de Valerie, la abrazó en todo el transcurso hasta la entrada de la casa mientras su papa bajaba en equipaje.
Al entrar a la casa note lo linda que era, no me había tomado el tiempo para admirarla.
En la entrada se encontraban las gradas que dirigían al segundo piso donde supongo estarían los cuartos, a la derecha se dirigía al salón y al comedor. A la izquierda la cocina y el saloncito de entretenimiento familiar y junto a las gradas había un pequeño pasillo que se dirigía hacia una pequeña puerta.
Valerie entro dejando a su madre de lado y puso su chaqueta en el armario de la entrada.
-Es una bonita casa.- Comente, pero las palabras se quedaron en el aire por que Valerie parecía ignorar mi presencia.
James el padre de Valerie entro con la pequeña maleta y cerró la puerta principal, dejo la maleta al lado de Valerie y camino hacia la derecha, cruzo el salón y al fondo descubrí un nuevo lugar de la casa, lo que parecía ser un estudio.
Valerie se dirigió a las escaleras pero su madre la detuvo.
-¿A dónde vas?- Dijo su mama.
-A mi alcoba, ¿no está claro?- Dijo Valerie con tono obvio.
-Oh, no, claro que no, tu vas a tu otra alcoba hoy cariño.-
-¿Querrás decir? ¿La prisión en casa?-
-Lo siento cariño, es por tu bien.- Dijo su madre un tanto dolida.
-No importa mama, no importa.
Valerie camino hacia la pequeña puerta en el fondo del pasillo, giro la cerradura y entro a la pequeña habitación. Había una camilla de hospital, a la izquierda una estantería pegada a la pared con medicinas, inyecciones, y suplementos médicos. Un ropero en la esquina, una cómoda, y un silloncito con una mesita auxiliar al lado, la cual encima cargaba con un florero con flores marchitadas, las que parecían ser rosas. A la derecha de la cama una pequeña mesa auxiliar con otro florero con flores marchitas.
Se dirigió al ropero y saco de él lo que parecía ser una pijama, volteo su mirada a mí y no dijo nada en un lapso de tiempo de aproximadamente veinte segundos y al fin hablo.
-No puedo cambiarme en frente tuyo, puede que no seas humano pero eres hombre.-
-Actúas tan normal, ¿no te daba miedo?-
-Claro que me das miedo, pero estoy segura que es por el hecho de que eres parte de esta esquizofrenia en la que estoy cayendo y la verdad no quiero ir a una rehabilitación o un siquiatra o nadie que me trate como loca así que será mejor que solo ignore tu presencia.-
-Si me ignoras nunca terminare mi misión y estaré contigo mucho más tiempo.-
-No, si te ignoro no tendré que ir al siquiatra.-
-No tienes esquizofrenia, enserio, de verdad soy tu amigo imaginario, te lo explique en el hospital ¿no lo recuerdas?-
-Creo que si voy al siquiatra tal vez te vayas y eso sería mejor, odio a ese tipo pero tenerte diciéndome que eres mi amigo imaginario es mucho más molesto, al menos el Dr. Tomlinson esta sexy, molesto, irritante pero sexy.- Dijo lo ultimo hablándose hacía ella misma.
-Yo también soy molesto, irritante pero sexy, ¿no crees?- Reí hacía mis adentros.
-¿Debería reír?-
-No era un chiste.-
-Bien.-
Volvió a tomar su pijama y volteo su mirada fulminante hacía mi.
Otro silencio incomodo...
-¿Qué? ¿Aparte de amigo imaginario también eres inspector de cuerpos desnudos?-
-¿Inspector de cuerpos desnudos?- Dije incrédulo.
-No tenía otra cosa que decir, ¡Solo vete!
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Hola a mis pocas lectoras y a mis futuras lectoras, es la primera vez que les hablo, solo les quería decir que el horario de esta novela por decirlo asi seran todos los miercoles en la noche.
Y otra cosa, mi nombre es Valeria pero que la protagonista y la fanfic se llamen Valerie no tiene ABSOLUTAMENTE nada que ver por las dudas, eso va a nivel más personal y sentimental pero no tiene que ver con mi nombre, más adelante se los explicaré, quiero hacer de este proyecto, esta idea algo que vaya más alla de una fanfic romantica con Niall por eso me tomo toda una semana para escribir un capitulo, lo siento.
Con amor Valeria xx
Twitter: @nxrrycal
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Valerie. N|H
FanfictionLa raza de los amigos imaginarios son aquellas almas que ya han pasado por todo tipo de vida y les ha llegado su final, nacen de lagrimas, mueren de risas, sus vidas son cortas pero con su función han mantenido el mundo de los mortales lleno de amor...