Felices fiestas <3 Espero que os guste mucho este capítulo y recordad comentad todas vuestras opiniones o cualquier cosa que se os venga a la cabeza ¡Aprecio las críticas constructivas! Siento la tardanza, no he escrito nada durante un mes porque estoy atosigada con trabajos y exámenes y quiero tener una nota media de 9 mínimo este primer año de uni :C Además, no se me ocurren argumentos para nuevas historias y estoy en mi proceso (que es igual siempre cuando empiezo algo nuevo) de romperme la cabeza hasta que se me ocurra algo.
Todo iba peor que mal, ¡Fatal! Era peor que la vez en que mamá me envió a ese maldito campamento donde no había dulces ni comida grasienta ¡El infierno! Lo que sucedía entonces era que había perdido a Jungkook, por así decirlo. No sabía en qué momento se había ido de la vila pero el caso era que no respondía a mis llamadas ni mensajes, no se pasaba por nuestra residencia para dormir o comer y no había dejado ninguna especie de nota o aviso en que me explicara dónde estaba o si al menos estaría bien.
Mi amigo había desaparecido durante el sábado, seguramente por la mañana pues apenas le vi pero sí que me desperté con él en la habitación (lo recuerdo porque poco después de amanecer me chilló durante media hora, acusándome de haberme tirado un pedo tan sonoro que lo había despertado). Ese mediodía noté su ausencia y la preocupación surgió por la noche, se intensificó a lo largo del domingo y el lunes llegó a la cúspide.
Ese día me levanté temprano y comí deprisa y pronto con tal de llegar antes a clase y poder encontrarme con mi amigo para preguntarle dónde había estado.
Mi temor creció cuando pasó media hora y Kook aún no había aparecido. Lo asumí, no asistiría a clase, realmente le había sucedido algo. ¿El que? La respuesta estaba detrás mío y, como no, me miraba de arriba abajo de forma aterradora.
Aproveché el primer cambio de clase para voltearme y encararlo.
- ¿Que le has hecho a Kook?
- Me lo he comido.- respondió sin dudarlo y aunque la inexpresividad de su cara le hizo sonar verosímil, sabía que bromeaba. Al menos en parte.
- En serio. ¿Dónde está?
- Ah ¿Porque debería saber yo eso?- levantó una ceja inquisitivamente. Estaba airado y se le notaba, pero aunque le temiera no iba a parar.
-Porque no ha aparecido. Porque haces algo ilegal en lo que has implicado al pobre Kook. Porque amenazaste con matarlo si yo seguía husmeando a sabiendas de que lo haría. Porqu-
- Cállate, lo pillo. No estoy de buen humor como para que me andes jodiendo. No se donde esta Kook, punto. No te metas en mi vida o habrá repercusiones, fin de la discusión.
- ¡Mentiroso!- me tapé la boca cuando la mitad de la clase se giró para mirarme, casi olvidaba que seguía en el aula. La otra mitad de los alumnos ya nos miraban desde antes, de todos modos, no era normal ver a alguien conversar con Suga así que supongo que estarían más sorprendidos que yo mismo de todo aquello.
Aún así, con mil ojos sobre la piel, solo los de Yoongi quemaban tanto.
- Soy capaz de hacer mucho por un amigo, así que dime donde esta Kook. Solo lo quiero sano y salvo, no hay porqué crear problemas- inquirí ahora más tranquilo. El me escrutó antes de lanzar una breve risa cruel.
- No serías capaz de causarme un problema aunque quisieras.
- Ponme a prueba- amenazé seguro de mi mismo. Si tenía que llamar al puto FBI para que le sonsacaran la información, lo haría. Por mi solo no era gran cosa, pero removería cielo y tierra con tal de encontrar un medio de vencer a Yoongi.
- Ya lo hago, mocoso.
- ¡Deja de jugar! Te hablo en serio ¿Dónde está mi amigo?- exigí ya altamente molesto. Me importaba un pimiento estar gritando en medio de un núcleo de estudiantes, me daba igual ser el centro de atención. Quería respuestas y las quería ya.
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El don del dolor
VampirHumanos eternos en un eterno sufrimiento; con una sed que no calma al ser saciada. No hay mayor víctima de nuestros colmillos que nuestra propia mente. Dime, Park Jimin, ¿Acaso eres tú el elixir de mi maldición? Parejas: YoonMin, VKook (y NamJin)...
