Quien lo diría, hace unos meses odiaba a Steve por su patética actitud hacia nosotros, ahora, estaba en una relación con él.
Bueno, no una relación oficial, vamos por allí.Justo ahora nos encontrábamos en el bosque cogidos de las manos.
Ya ha pasado una semana desde que Clint nos descubrió, él no ha dicho nada, como lo había prometido, ayer tuvimos una pequeña charla sobre su reciente amistad con Laura, pero de la nada, sacamos a flote, mi relación con Steve.
_Nat ¿Qué harán cuando Sharon se entere?- preguntó un poco preocupado.
_Steve dice que terminará con ella- dije con la voz insegura.
_Sharon es mala...Nat, no quiero que te lastimen.
Eso si ha estado rondando por mi mente desde que comenzo todo esto, si Steve me dejaría, no sabría que hacer.
¿Lo amo?
Sí, pero no se lo he dicho.
No se como.
_¿En qué piensas?- indagó curioso Steve.
_Nada...
Sabía que Steve no me creía pero no volvió a preguntar.De repente su vista se fijo en algo que estaba atrás mío, giré buscando aquel objeto, de reojo vi que Steve se movía así que volví a girar mi vista hacia él para verlo mejor, pero fui sorprendida por un beso suyo.
Sus besos eran de lo mejor, sus labios eran cálidos, suaves y endemoniadamente deliciosos.
Cuando se separó de mí, me sonrió y se levantó diciendo.
_Sígueme...
Lo vi dirigirse hacia un árbol, era alto, grueso y a kilómetros se notaba que tenía años de pie, y al parecer seguiría así por mucho más tiempo.
_¿Tienes algo puntiagudo?
Lo miré extrañada ¿De qué hablaba? Vi que recogió una roca puntiaguda del suelo y empezó a escribir algo en la corteza.
Cuando se alejó, pude apreciar que había dibujado un corazón siendo atravesado por una flecha y en el centro estaban nuestros nombres escritos.
Me acerque y toqué fascinada su obra de arte, me giré a verlo asombrada y él me rodeó con sus brazos y me dio un tierno beso.
Poco a poco el beso empezó a tomar calentura, nuestras lenguas bailaban entre ellas, Steve me cargó y yo, por ende, rodeé mis piernas en su cintura; al hacer esto me apegó al árbol.
Pisé tierra cuando me empezó a besar el cuello.
_Steve...para...
_¿Por qué?- preguntó entre besos.
_Estamos..en un..bosque- reí al ver su cara.
_Cierto- me bajó lentamente, estábamos muy sonrojados, nos tomamos de las manos y empezamos a caminar hacia el campamento, ya había empezado a oscurecer.
Cuando llegamos al campamento, ya era de noche, no había demasiados campistas. Nos hundimos en un incómodo silencio, estaba tan sumida en mis pensamientos que no me di cuenta que Steve me cargo al estilo nupcial y empezó a correr como loco.
_¡Steve!- chillé.
No me hizo caso y siguió corriendo, paró frente a una cabaña que estaba alejada del campamento, era antigua pero seguía de pie.
_¿Dónde estamos?- pregunté.
_En una cabaña- dijo inocente, como respuesta le dí un golpe.
_Se más específico, idiota.
Rió ante mi comportamiento.
_Esta cabaña ha sido abandonada hace tiempo, no sé el porque, un día caminando la encontré y la empecé a usar como refugio, para escapar de tú sabes quien.
_Oh.
_¿Quieres entrar?- asentí con la cabeza, entramos y Steve prendió una lámpara de gas.
Dentro, la cabaña estaba limpia, no había ningún mueble y en el suelo habían unas cobijas doblada y una fila de libros.
Extendimos una cobija y nos arropamos con la otra, había empezado ha hacer frío;Steve comenzó a leerme un libro, mientras yo estaba acurrucada en su pecho.
_Steve- lo llamé.
_¿Si?- preguntó, dejando de leer.
_¿Estás seguro de dejar a Sharon por mí?
_Claro que sí.
Me mordí el labio nerviosa.
_Es que ella es mucho mejor que yo en muchos aspectos y..
_Nat, tú eres hermosa, eres fuerte, además, tienes algo que ella no tiene.
_¿Qué?
_Natasha, yo te amo.
Me quedé petrificada ante sus palabras.
"Yo te amo"
Tengo que decirle.
Vamos Natasha, puedes hacerlo.
_Steve...yo también te amo.
Él sonrió amplia mente, se acercó a mis labios y los beso con pasión.
Se puso encima de mí, enredé mis dedos en sus finos cabellos, ahogué un grito cuando sentí que me había mordido.
_¿Por qué hiciste eso?- pregunté adolorida.
_Eso es para que sepan que eres solo mía- sonrió pícara mente.
Me sonrojé ante tal insinuación, me quitó mi camiseta y la lanzó lejos, yo le quite la suya, y al igual que la mía, quedó lejos de nosotros.
Sus manos viajaron hacia mi espalda y desabrochó mi brasier, yo en cambio le quité los pantalones dejándolo solo en boxers.
Beso uno de mis senos mientras con su mano masaje aba el otro, gemí levemente, me quitó mis pantalones, dejándonos semi desnudos. Él al moverse , hizo que nuestras intimidades rozaran.
Gemí y lentamente quedamos totalmente desnudos.
_¿Estas segura, Natasha?
Asentí con la cabeza y empezó a introducirse en mí.Demonios, dolía.
Se quedo quieto esperando a que me acostumbrara.Moví mis caderas como señal de que podía moverse, sus embestidas se volvían salvajes.
Cuando llegamos al clímax , dimos un grito de excitación, nos arropamos y caímos en brazos de Morfeo.
No me arrepiento de nada...
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Tú, solamente tú -Romanogers
Fiksi PenggemarNatasha Romanoff , una estudiante promedio que asiste al instituto, acompañada de sus mejores amigos.Su vida era de lo más normal hasta que un día conoce a Steve Rogers, el estudiante nuevo . ¿Qué crees que suceda?
