cuando soñé con ella

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Estábamos en la fiesta de alguno de nuestros amigos en común, un par de día atrás tuvimos una discusión y dejamos de hablarnos. Era evidente que nos hacíamos falta el uno al otro. Ella se veía hermosa, vestía ropa ruidosa como solía hacerlo, botas grandes medias de red y los labios negros. Ella siempre fue diferente a cualquier chica que pudieses encontrar por ahí, y yo, bueno yo era un pobre diablo con suerte pero aún no lo sabía.
Toda la noche estuve buscando la manera de poder acercarme a ella, de poder hablarle y no me importaría que la terrible ironía que solía escupir me golpeara en la cara si así podría escuchar su voz de nuevo. Fue una noche de constante lucha contra el difícil carácter de esa mujer que al estar conmigo se volvía la más dulce del mundo entero, fallé, ella se fue con un tipo bien parecido que llegó y al cual, al parecer, nadie había visto antes.
Me quedé derrumbado en la mesa con una botella en la mano y unos tragos de más, llorando y maldiciendo la estúpida pelea que tuvimos antes, algo me decía que iba a perderla.

Pasaron un par de días, ella no respondía mis mensajes, mis llamadas se iban directo al carajo. Estaba desesperado, el último recurso fue ir hasta su casa, dónde su madre con el pecho deshecho en llanto y los ojos irritados por tanto llorar y poco dormir me dijo que ella no regresó de la fiesta. Sentí como me me arrancaban el alma, mi estómago se llenó de un vacío que dolía hasta quemar, me dieron náuseas y pude ver todos nuestros recuerdos pasar frente a mis ojos, su sonrisa, cuando bailaba, cuando cantaba, cuando me besaba...

Había pasado ya casi un mes sin ella, en redes sociales, en la calle, incluso en la televisión había estaba anunciada su desaparición "joven estudiante de periodismo desaparecida.." no había noche que no soñara con ella, la veía sonriendo, después llorando, gritaba desesperada mientras un hombre la golpeaba, la despojaba de su ropa a tirones hasta que la desgarraba, ella no podía defenderse y no hacía más que llorar y rogar que se detuviera. Él continuaba golpeándola hasta que no hacía más ruido, entonces la violó y dejó su cuerpo tirado entre la basura con las piernas llenas de sangre y la cara deshecha a golpes. Siempre soñaba lo mismo, despertaba llorando y sudando frío.

Salí de casa por primera vez después de un mes y medio sin ella. Tenía esperanza todavía, intentaba convencerme a mí mismo de qué escapó y volvería. Cuándo eso ya era lo menos probable... Esa noche me puse una borrachera como las que ya no soportaba, estuve escuchando sus canciones favoritas a todo volumen en carretera con mi mejor amigo, ambos estábamos tomados y no me di cuenta cuando Daniel perdió el control del auto y terminó volteado en una zanja, el golpe me aturdió pero no perdí el conocimiento. Daniel estaba inconsciente y yo tenía la pierna prensada entre la puerta del auto y el asiento, me dolía horrores la cabeza y sabía que sangraba de alguna parte.
Entonces apareció ella, el amor de mi vida. Se veía más hermosa que nunca, puedo jurar que parecía un ángel, era mi ángel. Su piel tan blanca, sus labios rosados y sus ojos que a cualquiera hacen perderse, me acarició la mejilla y me miraba tiernamente, notaba culpa en su mirar, notaba tristeza y amor más que otra cosa —perdón — me susurró mientras me acariciaba. Me quedé sin habla, su belleza indescriptible me hizo un nudo en la garganta, la emoción de volverla a ver me llenó de lágrimas los ojos, el corazón se me salía del pecho, quería abrazarla, quería sentirla, quería tenerla de nuevo conmigo. Comencé a forcejear y sentí mi pierna herirse con el metal dañado de la puerta del auto, dolía, pero no más que su ausencia. La tenía frente a mí y no podía tocarla, no podía alcanzarla.
Se acercó y un par de lágrimas se escaparon de sus bellos ojos. Y empezó a sangrar, empezó a llorar desconsolada y su cara se deformó de manera horrible frente a mis ojos, heridas se abrían por todo su cuerpo y yo no podía ayudarla, su garganta se abrió y escupía sangre, puñaladas aparecieron en su pecho, llorando por fin la tuve entre mis brazos, llena de sangre, deshecha y sin vida.
—te amo — le dije, y se desvaneció entre mis manos.
Un par de días después encontraron su cuerpo descompuesto, fue violada y asesinada de 17 puñaladas. Le rebanaron la garganta, no hay día que no maldiga la decisión de no haberla seguido aquella noche.

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⏰ Última actualización: Aug 17, 2018 ⏰

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