| Poema 11 |

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Aquella tarde de verano todo comenzó en vano,

un cruel amante llego observando todo su esplendor.


Un ejemplo de desespero es aquel que ambos vivimos a diario,

en ello queda inmerso aquellos recuerdos vagos que aún conservo en un baúl.


El sol naufraga en tu mirada y cincela nuestros cuerpos al notar que perdemos la calma...



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"-Tan grande sois vuestro ego, que se mezcla con el sabor de nuestro veneno...-"

-A.H.A.I.

Las marcas del destino.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora