Que tan inmóvil estás que lo único capaz de mover la voluntad que yace en el conjunto que pretendes ser se encuentra fuera de él, inamovible, helado por la exterioridad, incapaz de lograr alteridad, tal es aquel individuo sofocado por su propia existencia.
La helada que llega y rompe tranquilidad, esa ventisca que irrumpe en las puertas de la verdad; merodear entre soles acostumbras, buscando luz color escarlata, esa luz de vitalidad, más pues solo apariencia, confundida por lo que ves, buscando entre cimas la escarlata no hallas; ahora aquel velo de protección,que en anterioridad soportar aquél brillo permitía, tu mayor enemigo es, la escarlata no solo percibida con la vista debe ser, por tanto, nadar entre soles de primavera y soles de invierno.
Dígame usted, ¿Cuánto escarlata hay en ti?
Dígame usted,¿Cuánto azul invernal puede soportar?
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Trozos de alma
PoesíaRanking #1 de 61 poesíamoderna #78 de 1.3K en poeta #399 de 6.6K en escritos #372 de 5.8K en versos #287 de 3.9K en literatura Escritos sobre cualquier tema con un toque de...
