El dolor se incrusta en los más tenue de lo que son tus soles,
puedes tener razones al pensar que los memos son solo siquiera humanos,
te mofas de ellos con carcajadas estruendosas y picaronas,
pedirle a las espinas de las rosas que no hieran mi carne al tocarlas,
como perlas y esmeraldas son tus razones, tan brillosas y ostentosas,
de las palabras emergentes de un paladar bochornoso y oneroso he errado,
nunca volveré a pronunciar una sola palabra que te dañara,
mi bella dama esculpida en plata, que solo oxidada en la soledad te hayas,
de imitarse un amor en sí mismo, que tus pétalos puedan ser tocados por mis ya sucias manos,
y de permitirse regocijarse en ellos, de belleza única y de graciosidad eterna,
en tanta calma ahondada y un largo tiempo en prados, no sé si lo que he visto ha sido real,
pero te ofrezco mi carne, mi alma y mis manos para que en tu manto sean amados.
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Trozos de alma
PuisiRanking #1 de 61 poesíamoderna #78 de 1.3K en poeta #399 de 6.6K en escritos #372 de 5.8K en versos #287 de 3.9K en literatura Escritos sobre cualquier tema con un toque de...
