7.
Mi ira la descargo
con esos tontos del barrio
que me han dejado un embargo,
mientras el viejo corrió perplejo
al saber que no avió de sus consejos
ya que ahora a la muerte cortejo.
Aquel tonto que habías visto
era yo frío por ya no confiar en los ojos de Jesucristo
que rió sin misto porqué estaba yo muerto sin haber previsto,
mis viejos huesos se habían crujido ya que no fui lo suficiente listo
de entender el placer de tener una vida llena de arder sin suspender un provisto.
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Trozos de alma
PoesíaRanking #1 de 61 poesíamoderna #78 de 1.3K en poeta #399 de 6.6K en escritos #372 de 5.8K en versos #287 de 3.9K en literatura Escritos sobre cualquier tema con un toque de...
