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Un día con su bebé.

Una con una sonrisa en su rostro Martín miro como Fernanda corría hasta el para darle un abrazo « definitivamente es una bebé, mi bebé » pensó mientras recibía a su bebé entre sus brazos, sintiendo como está con sus brazos tomaba su cuello para bajar su cabeza y así poder depositar besos en las mejillas y sus labios.

Cuando la menor dejo de esparcir besos por la cara del mayor, este río para después comentar - te extrañe tanto bebé-.

Esta abrazó al mayor siendo correspondida -Yo también, estos días sin verte han sido muy triste- comento con voz bajita.

Los recuerdos del porque se había tenido que ausentar regresaba.

-Oh dios- gemía y gemía como gata en celo -lo haces tan bien-.

A ella le gustaba, era la única que disfrutaba.

-Ya no volverá a pasar bebé- dio un beso en la frente de esta y comenzó a caminar con el cuerpo de la menor aún abrasado.

°°°

Después de una hora de estar caminando, jugando, hablando de lo mucho que se aman, el mayor se dio cuenta de que la menor le comenzaba a dar sueño, así que le propuso ir a casa de el, propuesta que la menor no rechazó, durante el camino a casa de este, Fernanda se durmió, viéndose tan adorable ante los ojos de Martín.

Tomo a la pequeña entre sus brazos y entraron a la gran casa de este, caminando director al cuarto del dueño, para dejarla dormir.

Una vez la pequeña estaba en cama tapada con las enormes cobijas, Martín se quitó la ropa, para ponerse algo más cómodo; cuando estuve más cómodo camino hasta la sala sentándose en el gran sofá color café y espero a que su bebé despertará.

°°°

La respiración del mayor era calmada, tranquila, tanto que a la menor no tenía ni la mínima gana de despertarlo, ella se quería quedar ahí mirando como dormía tan cómodamente.

Le menor estaba apunto de irse dejándole una nota pegada en el refrigerador pero las grandes manos del mayor tomaron la cintura de la menor, girando el pequeño cuerpo para asi poder unir sus labios sobre los de ella, después de unos segundos se separaron lentamente, para seguido unir sus frentes.

-Te amo- fueron las únicas palabras que se escucharon en la sala color blanco y algo de café.

Después de unos segundos de silencio y acompañado de otro besó se escuchó como la menor decía -Tambien lo hago-.













Perdón si el capítulo es algo extraño.
Perdón por cualquier falta de ortografía.
Gracias por leer.❣
180325.

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