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Parque.
→Fernanda C.

Martes, 3:26 pm...

Unos minutos después de que abandoné la escuela donde mire como ellos había tenido sexo, oh bueno, al menos eso parecía.

Corrí y no directamente a casa, si no a un lugar lejos, aún lugar donde pudiera llorar sin que nadie me preguntará el porqué de mis lágrimas; y ese lugar lo encontré.

Era un parque bastante solo, de hecho, solo, sin ninguna otra persona aparte de mí y se supone que debería de tener miedo por como era el aspecto de este parque, de quien pudiera estar ahí, pero no lo tuve, sin nada de miedo caminé hasta los columpios color café y me senté en uno de ellos, comenzando a llorar, dejando salir toda esa decepción y enojo.

Unos minutos después deje de llorar gracias a una mano que hizo presencia en mi hombro derecho, haciendo que mi cuerpo se tensara, con algo de miedo alce la mirada, buscando a la persona que tenía su mano sobre mi hombro, al mirar a esta persona me di cuenta de que era alguien joven, un hombre joven, vestido de traje y unos lentes oscuros, al mirar mi cara de miedo quitó su mano y puso cara de preocupación -Oh, dios, lo siento no quería asustarte, es que pasaba por aquí y te mire aquí...sola, llorando y me preocupe- la voz con la que dijo estás palabras era gruesa pero cálida, haciendo que un escalofrío recorriera mi cuerpo, baje la mirada nuevamente y comencé a moverme de adelante hacía atrás, mire como el hombre se sentaba en el columpio de mi lado derecho y comenzó hacer los mismos movimientos que yo -Dime ¿Por qué llorabas?-.

-No te diré porque lo hacía, eres un completo extraño- escupí de una manera fría y agria, haciendo que el hombre cesará sus movimientos.

-Bueno tienes razón- guardó silencio unos segundos y después su mano hizo presencia en mi campo de vista, alce la cabeza mirándolo, mirando como este sonreía -Mucho gusto, soy Samuel-.

Mire su mano y luego a él, sonríe y tome sus mano -Soy Fernanda-.

-Lindo nombre- sonreímos al mismo tiempo -Bueno Fernanda, ya no somos extraños, ¿Me puedes decir lo que sucedió?-.

Baje la mirada y abulte mis labios - Quizás después-

-Bueno eso sería genial- su voz era alegre, lo mire sin comprender -acabas de afirmar que nos volveremos a ver- sonríe ante sus palabras.

°°°

Al caer la noche Samuel me llevo hasta la puerta de mi privada, o bueno una privada antes, ¿Por qué? Por a simple razón de que mire el carro rojo estacionado afuera de la privada y también mire a un hombre recargado en este.

-Gracias por mejorarme la tarde Samuel-.

-No, gracias a ti por permitirme hacerlo-.

Los dos sonreímos y nos despedimos de beso en la mejilla, cuando mire que el camino al sentido contrario al mío caminé hasta la privada, buscando las llaves para así poder entrar lo más rápido posible a esta y no tener que hablar con Martín.

Pero mi intento fue fallido, puesto que antes de poner las llaves en la cerradura el tomo mi abrazo de una manera muy fuerte, provocándome un jadeó.....










Perdón si el capítulo es algo extraño es mi primer capítulo en primera persona y no estoy acostumbrada:(.
Perdón por cualquier falta de ortografía.
Gracias por leer.❣

Sigues en problemas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora