Narra Karol:
Esto tiene que ser falso, esto no puede ser verdad...
-R-ruggero...-digo entrecortada con una pequeña sonrisa. Dios mío, mis palmas sudan.-
¡Estaba frente a mí!
Nos miramos por unos largos segundos...
-T-tus cuadernos. -los señala, y volteo sí, se habían caído unos cuantos. Al voltear rápidamente a verlo. -A-adiós. -corrió sin más-
¿Qué? miro confundida. Tomo mis cuadernos rápidamente, y comienzo a seguirlo.
Entro en un pasillo, miro hacia la derecha e izquiera... Pero ha desaparecido.
Veo algunas aulas, pero no lo veo. ¡No lo encuentro! ¿a donde se ha ido?
Veo la hora en mi teléfono, ya debo entrar. Subo las escaleras, y entro al aula lentamente.
-Buen día. -digo, entrando. Todos los estudiantes me observan.-
-Buenas noches, señorita. -dice con los brazos cruzados. Aquí vamos...- Estás no son horas de entrar a clases, se salva sólo por...-mira su reloj de mano- por dos minutos, sino, la hubiera dejado a fuera, que no se repita. -asiento- Sientese.
Paso por varios pupitres, y me siento en el mío.
-¿Qué ocurrió? -pregunta Camila, que se encontraba en su pupitre detrás de mí.-
-Tuve que dejar a mi sobrina, y llegué algo tarde. -le digo, ella asiente. Y volvemos a mirar a la pizarra-
Saco mis cuadernos, y un bolígrafo.
Esto tiene que ser un sueño, posiblemente fue una ilusión. ¿Cómo pudo verme, e irse cómo si nada?
Apareció frente a mi, y luego desapareció de mi vista.
Tanto pensar en él, ya me dejará loca.
-Señorita Karol, ¿está prestando atención? -pregunta la profesora, seriamente-
-Sí sí, sacaba algunos cuadernos nomás. -le digo, ella asiente y sigue explicando.-
Ya dejemos esto hasta aquí, sino, recibiré un gran regaño de la profesora.
Esta clase se me ha sido, tan larga.
Faltaban 2 minutos, para que sonara la campana. Me encontraba impaciente, quería salir corriendo, quiero saber si lo que ví, fue real.
-Muy bien chicos, ya pueden salir. -dice la profesora. Tomo mi mochila, y salgo a la velocidad de la luz.-
-¡Oye! ¡oye! -volteo, era Camila. Me asusté, pensé que era la profesora.- ¿a donde vas?
-Voy hacer algo, ¿me ayudarás? -le pregunto, ella asiente- Necesito saber, si aquí se encuentra alguien.
-Podemos saberlo, vamos a la dirección. Ellos deben tener los nombres de todos aquí, ¿te lo sabes, no? -asiento con una sonrisa.- entonces, vamos.
La seguí, hasta que escucho...
-¡Ruggero, ruggero! -rápidamente volteo, era una chica rubia, ojos azules.-
Estaba ahí... ¡Ahí!
Le hago seña a Cami, para que me siga.
-¿Qué ocurre? -le pregunta a la chica rubia-
-Vos sos el nuevo, ¿eh? -le dice coqueta-
Sentía mis oídos arder. Pero, no le prestaré atención.
Nos acercamos disimuladamente a ellos.
-Creo. -suelta una carcajada. Dios mío, su risa.- ¿Por qué?
-Me gustaría invitarte a mi casa, haremos una fiesta este fin. -dice-
-Ok, posiblemente vaya. -le sonríe. Esto no lo aguantaré por mucho.-
-Está bien, te espero. -dice, se coloca de puntillas, y deposita un beso en su mejilla- Adiós Rugge.
¿Cómo le ha dicho? yo solamente le digo así.
-Adiós Olivia. -niega mientras sonríe. Se va marchando hacia el lado contrario.-
Olivia, pasa al lado de nosotras, y puedo apostar que la miré muy mal.
-Vamonos de aquí. -digo llena de celos.-
-Pero, ¿qué? ¿no ibas a buscar el nombre? -pregunta Camila, mirandome confundida-
-No, ya no buscaré nada. -me cruzo de brazos-
-No te entiendo, ahorita estabas feliz y, de repente estás con esa cara. -comenta- ¿es por lo que acabamos de ver? ¿estás celosa? -una sonrisa sale de sus labios- ¿es eso?
-¿Qué? ¡no! -le niego rotundamente-
-¿Ese es el chico del que tanto me hablastes durante este año? -pregunta divertida. Asiento un poco tímida.- Oh, es muy guapo.
-Sí... -asiento, con una pequeña sonrisa-
-Y vos, te ves guapa celosa! -pellizca una de mis mejillas. Comienza a reír-
-¡No estoy celosa! y él, ya no me gusta, no siento nada por él. -comento-
Creo...
.
.
.
¿Regresará nuestro Ruggarol? 7w7.
Muchísimo amor para ustedes, baich. ♡
ESTÁS LEYENDO
No te olvides de Mi.
Fanfiction"Su sonrisa iluminaba mi planeta." "Su cabello despeinado, era hermoso." "Sus ojos chocolate intenso eran únicos. " "Sus risas eran melodías para mis oídos." "Sus labios carnosos y diminutos" "Sus abrazos eran como telarañas, donde quería permanecer...
