Karol:
Pensé que llegaríamos algo tarde a casa, pero fue rápido. Menos mal Caro aprovechó bien las horas para comprarme la ropa que a ella le parecía que me quedaría bien, y pues eso creo que sí quedará como dice.
-Me cansé. -dijo Caro, dejandose caer al sofá-
-¿Cómo no cansarse? vienes en zapatillas, y caminamos todo. -le digo, mientras me sentaba lentamente, retirando mis zapatos- Duelen mis dedos, ya qué alguien por ahí gastó todo el dinero y no pudimos agarrar un bus.
-No es mi culpa que el precio suba. -opina sonriendo, ruedo los ojos al escuchar su comentario-
-No importa...¿crees que la ropa me quede bien? -le pregunto, ella asiente- Me la probaré.
Subimos a mi habitación, con las bolsas.
-¿Comprastes algo para ti? -le pregunté-
-Sí claro, ah y me quedaré. -dice-
-Está bien, iré a probarmela. -entro al baño de mi habitación, llevando las prendas de ropa en mis manos y algunas bolsas. Retiro mi ropa, y comienzo a colocarme un lindo vestido negro con algunos estampados y pequeños detalles muy preciosos y atrás dejaba verse un poco de mi espalda, causando mucha elegancia, se apega lo suficiente a mi cuerpo, tampoco es que me deja sin respirar. Tomo los tacones son de color dorados, son algo bajitos pero muy elegantes, me agacho abrochando bien el tacon.
Introduzco mi mano en una bolsa pequeña, contiene un hermoso collar negro con detalles brillantes, lo coloco en mi cuello con cuidado, al igual tomo los aretes y los coloco. Sacudo un poco mi cabello y me sonrío.
Me veía simplemente hermosa.
Salgo del baño lentamente, hasta que finalmente Carolina me ve muy sorprendida.
-¡No te reconozco! -exclama con los ojos abiertos como platos- ¡Estás hermosa, muy hermosa!
-Gracias... -me sonrojo-
-Seguro sorprendes a Ruggero, quedará embobado. -sonríe- Se elegir bien la ropa.
-Sí que sí, eh. -reímos- A-ahora, ve a probarte tú la ropa...
-Sí sí. -tomó las bolsas y se encerró en el baño-
Me acerqué al grande espejo que tengo en la pared de mi habitación, me observo muy bien.
-Karol, estás hermosas... -me digo, mientras doy una vuelta lenta, admirando los detalles pequeños del vestidos.- Wow, no dudo que sorprendas a tu novio... -sonrío-
-¡Sólo faltará maquillarte y serás la atención de esa fiesta! -grita Carolina desde el baño, haciendo saltar un poco-
-Sí, claro. -sonrío-
Carolina salió del baño, y rápidamente volteé. Y se veia muy hermosa, ese lindo vestido azul que contenía un cinturón con muchas perlas, la hacía lucir como una princesa y contenía unos tacones plateados muy elegantes. En resumen, nos veíamos hermosas.
-¡Eres una hermosa princesa! -exclame viendola de arriba a abajo-
-¡Basta! -dice tímida-
-¡Perdón! pero es imposible, también dejarás embobado a Agustín eh. -le alzo una ceja, reímos ante mi gesto-
Nos cambiamos, y dejamos todas las cosas listas para ese gran día, ese día que no quiero que llegue, pero hay que enfrentarlas.
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-¡Karol! -exclama Caro-
-¿Qué pasa? -le pregunto mientras me agregaba labial en mis labios-
-¡No consigo mi iluminador! -la miro y la veo muy preocupada-
-Pero...Utiliza el mío, luego buscamos el tuyo. -le digo, suspira aliviada- ¿Pensabas que no tengo iluminador?
-No sos de usar muchísimo maquillaje. -comenta- Supuse que no tenías.
-Pues si tengo, toma. -se lo doy-
-Y...¿Sólo maquillarnos y ya? -me pregunta-
-Pues sí, ya le avisé a Ruggero y me dijo que estaría aquí en 30 minutos. -le digo-
-¿¡30 minutos!? -la miro confundida- ¡Apurate!
- Ya estoy lista, tú no. -río- Apurale tú eh, sino Agustín no verá a esta princesa. -se sonroja, y termina por agregar un poco de polvo en sus mejillas y rostro-
-Casi...-toma el labial y lo pasa con lentitud por sus labios, para que quede muy bien- ¡Lista!
-Bien, vamos. -tomo mi pequeño bolso, ella hace lo mismo. Bajamos las escaleras con cuidado, tenemos tacones así que evitamos caernos-
-Wow, ¿a donde van? -pregunta mi hermano-
-Vamos a salir. -le sonrío-
-Eso lo sé. -rueda los ojos- Cómo van tan bien.
-Gracias. -ríe Caro-
-Adiós chicas. -mi hermano sube las escaleras y se encierra en su habitación-
-¡Adiós! -exclama Caro, saco mi celular del bolso y le marco a Ruggero-
-¿Aló? Rugge, ya estamos listas...Está bien, los esperamos...Te amo más, adiós. -finalizo-
-Fue rápido, pero tierno. -río por su comentario-
-Me han dicho que ya están cerca. -le digo-
15 minutos...
-¿Será que vienen de pekín? -reímos- Tardan mucho...
-Sí...
Tocan el timbre, rápidamente abro la puerta, y ahí estaban...
Los príncipes en busca de sus princesas.
-Wow... -dijo Ruggero con una gran sonrisa, viéndome de arriba abajo-
"Esa sonrisa de él, significaba todo para ella..."
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No te olvides de Mi.
Fanfiction"Su sonrisa iluminaba mi planeta." "Su cabello despeinado, era hermoso." "Sus ojos chocolate intenso eran únicos. " "Sus risas eran melodías para mis oídos." "Sus labios carnosos y diminutos" "Sus abrazos eran como telarañas, donde quería permanecer...
