El aprendizaje clásico entiende que un sujeto aprende a comportarse ante un nuevo estímulo del mismo modo que se comporta ante uno conocido.
Los actos o hechos que producen satisfacción o placer son aprendidos y los que nos causan odio o tristeza son eliminados.
El aprendizaje operante consiste en aprender una respuesta o conducta que sirve al sujeto de instrumento para satisfacer una determinada necesidad. Es importante la motivación, al ser más intensa se favorece el aprendizaje.
La interpretación asocia el aprendizaje a las sensaciones que implican comprensión y que se producen de forma súbita. Si un problema es difícil , el sujeto recurre a aproximaciones, practicas o errores.
Las teorías constructivas sostienen que el aprendizajes no se debe ni a la acción exclusiva del medio ni a las predisposiciones innatas de la persona. Mediante construcciones sucesivas de complejidad e integración crecientes, el aprendizaje permite la formación de las estructuras de conocimiento del sujeto.
Este proceso de formación y construcción está basado en los conceptos de esquema, asimilación y acomodación. Los esquemas del sujeto son el fundamento de las estructuras de conocimiento. A estos esquemas ajustarán las observaciones.
Las últimas tendencias sobre aprendizaje se basan en el modelo de procesamiento de la información y en el estudio sistemático objetivo de la conducta.
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La educación
Non-Fictionun libro dedicado a la educación, su origen, su función y su definición.
