Llevaban a penas una tarde, una maldita tarde compartiendo la habitación y ya tenía que pasar algo lo suficientemente jodido como para hacer que Tae se enfadara como la mierda.
- Tienes que estar bromeando. -murmuro un enojado Taehyung, recogiendo la playera gris del suelo. Una idea estúpida paso por su mente cuando se quedó mirando el pedazo de tela por más de cinco segundos y con cuidado de que nadie lo viera acercó la camiseta a su nariz...
Mala idea.
El maldito de Jungkook no olía mal aunque hubiera pasado más de dos horas haciendo trabajos que a cualquier hombre de su talla lo dejarían oliendo igual que un cerdo. El hombre olía tan bien que Taehyung podría jurar que no le importaría quedarse el resto de la tarde oliendo la fragancia impregnada en la playera.
- ¿Se puede saber que estás haciendo, sexy? -el chico rubio salto en su lugar cuando una voz extremadamente grave se instalo en la habitación.
Rápidamente su mirada voló hasta posarse en el umbral de la puerta que llevaba al baño....
Cualquier poder superior que estuviera allá arriba ¿En verdad era tan cruel como para permitirle ver eso y pedirle que no se sintiera ni si quiera un poco dudoso sobre su orientación sexual?
<< ¿¡Que demonios dices, Kim Taehyung!? ¡Eres heterosexual!
¡H-E-T-E-R-O-S-E-X-U-A-L!>>
Jeon Jungkook estaba con la pijama puesta. Lo que el fuerte hombre resumiría a un pantalón de chándal gris, que se caía distraída y misteriosamente por sus caderas, revelando una marcada y varonil "V" . Cabe decir que no tenía puesto nada más.
No llevaba zapatos, tampoco calcetines, aunque en esos momentos el que no tuviera cubiertos los pies era lo que menos le preocupaba, e incluso le importaba a Tae. El verdadero maldito problema era que no llevaba nada cubriendo su torso.
Y no es que Jungkook fuera exactamente extremadamente gordo, o en el caso opuesto alguien extremadamente delgado. Él tenía músculos en el abdomen y pequeños sobre niveles de piel en los brazos.
- Recogiendo tus malditas cosas. ¿Que acaso nadie te enseño nunca que la ropa sucia se deja en un cesto que va directo a la lavadora y no en el suelo? -pregunto con sarcasmo Tae retomando su tarea de ordenar su cuarto, el cual estaba con muchas prendas de Jungkook....
Cuando tuvo a penas cinco prendas en sus manos se dio cuenta del fuerte aroma que estás desprendían, era embriagador, era abrazador y lo mareaba a unos niveles que no eran buenos...
Él....
De repente se sentía bastante abrumado y no exactamente de frustración.
Una risa grave lo saco de sus pensamientos. Jungkook riéndose de su sarcástica pregunta era bastante molesto. Jungkook en sí era bastante irritable.
- Es la costumbre, muñeco. -murmuro al final de su risa. Tae se quedó quieto en su lugar un momento cuando escucho como lo había llamado el castaño.
Soltó las cosas de entre sus manos, estrellando las con fuerza contra el piso, y volteo, encarando a Jungkook con sus mechones rubios cubriéndole una parte de sus celestes ojos.
- Creo que tú tienes un problema amigo, cuando ingresaste por esa puerta y estabas mirándome como un filete de carne te deje en claro que soy heterosexual ¿Entendido? -gruño el joven rubio estrellando la punta de su dedo índice en el desnudo pecho de el castaño.
No le importaba en lo más mínimo que Jungkook estuviera casi semidesnudo, solamente quería dejarle un par de cosas claras antes de que la situación lo llevará a algo de lo que de seguro se arrepentiría después.
