Capítulo 1: Bienvenida.

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Punto de Vista de Beth. 

Camino por el aeropuerto con mi mochila azul marino de estrellas blanca mirando mi móvil cuando oigo gritos y levant mi rostro.

- ¡Annabeth!.- Gritan mis alocadas compañeras de baile.

- ¡Chicas!.- Corro hacia ellas esquivando a gente y maletas.

Hasta que por fin llego a ellas y todas me aplastan.

- ¡Dios! ¡Habéis crecido!.- Digo mirando a cada una de ellas.

- ¡Tu pelo!.- Grita Andrea. La "pija" del grupo.- ¡Te llega hasta la cintura!

- Eres una exagerada.- Dice Ángela con una mueca.

- Le queda poco para que le llegue.- Nuestra capitana, Bea, explicó.

- Bueno...- Andrea rueda los ojos.

- ¡Tienes tanto de que hablar!.- Eva sube y baja las cejas muy rápido.

- ¡Si!.- Diana coge mi brazo.- ¿Nos has traído algo?.- No puedo evitar reír.

- Claro chicas.- Digo obvia.- Como voy a olvidarme de mis hermanas.- Todas reímos y nos dirigimos a la salida.

(*)

Bajo del taxi y cojo mi maleta del maletero.

Miro mi casa de arriba a bajo. Es increíble lo mucho que he cambiado y las cosas que he hecho en tan sólo dos años.

Ando por el pequeño jardín delantero hasta llegar a la puerta. Doy un pequeño suspiro antes de meter la llave en la cerradura y abrir la puerta.

Deje la maleta en la entrada y mi mochila.

- ¿Papá?.- Caminé hasta la cocina y allí estaba. Leyendo el periódico como todas la mañanas, con su café. Él solía darme un beso antes de irme al instituto. Sonreí.

- Papá.- Eleve un poco la voz.- He vuelto.- Sonreí. Él dejó su lectura para mirarme. Me miro sorprendido.

- Beth...- Mi sonrisa aumentó.- Pensé... Pensé que llegabas mañana.- Cerró el periódico y se bajó del taburete.

- Lo sé, pero quería daros una sorpresa.- Solté una risita.

Él corrió hacia mi y me abrazó.

- Te he echado tanto de menos.- Dijo aún cuando me temía entre sus brazos.

- Y yo a ti papá.- Me separé de él y acarició mi mejilla.

- Cuéntame.- Pidió volviendo a su café.- ¿Qué tal la academia?

- Ya te he ido contando papá.- Reí.- Aquello es increíble. Pero, ¿qué tal tu, papá?

- Bien, trabajo, viajes y más trabajo.

- Lo de siempre?.- Pregunté algo cansada de escuchar lo mismo.

- Básicamente.- Hizo una mueca.- Estás preciosa, Beth. Cada vez te pareces más a tu abuela.

- Ella era una luchadora.- Dije recordando su sonrisa.

- Si, igual que tu.- Colocó un mechón detrás de mi oreja.- Dime, ¿Algún inglés mono?

- Papá, sabes que no.- Baje mi rostro y jugué con mis dedos.

- Pero hija, ya hace dos años y...

- He dicho que no papá... Y es no.- Me levanté de mi asiento y subí las escaleras hasta lo que era mi antigua habitación.

Abrí la puerta y sonreí. Todo estaba igual. Tal y como lo dejé. Faltaban libros fotos, mi colcha de la cama, pósters y algún que otro peluche. Me acerqué al escritorio y me fijé en una foto. Niall salió sonriente, al igual que yo. Una preciosa foto. No pude evitar cogerla. Esa foto nos la habíamos hecho en una cabina. Yo miraba a Niall sonriendo y el miraba al frente. Sonreí.

ADN, Un Nuevo Comienzo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora