Capítulo 4: La alocada amiga y Juan

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Punto de vista de Annabeth.
Cierro la puerta de casa y entro en la cocina.
- ¿Que quería?.- Pregunta Harry.
- Nos ha invitado a una fiesta.- Digo sentándome en el taburete de la isla y cogiendo mi taza con leche.
- ¿Nos?.- Pregunta Alba extrañada.
- Si.
- No pienso ir a una fiesta con ese tipo.- Harry hablo negando con la cabeza.
- Oh, Harry.
- Ese chico, no es buena gente, Beth.
- Sólo intenta ser amable, Harry.
- Harry.- Llamó mi amiga a su novio.- Podemos ir un rato.
- Pero Alba...
- Sólo un rato, Harry.- Dije yo está vez.
- Esta bien.- Dijo entre dientes.- Dos horas cómo máximo.
- ¡Oh, Harry!.- Nos quejamos Alba y yo al unísono.
- ¡Bien! Cuando queráis nos iremos. Me voy a trabajar.- Se levantó de su asiento y dejó sus platos en el fregadero. Beso los labios de Alba y luego mi mejilla.
Escuchamos la puerta principal cerrarse.
- ¿Crees que está enfadado?.- Pregunté.
- Naah. Estará molesto. Se le pasará.- Mi amiga rió.
- ¿Qué quieres hacer?
- Pues no se... ¿Has deshecho tu maleta?
- No.. Debo hacerlo. Pero la pereza me puede.
Mi amiga soltó una gran carcajada.- Ecahaba de menos estas conversaciones.
- Lo sé, se que me amas mucho y me necesitas mucho.
Ella volvió a reír.- Oye, ¿que te pondrás esta noche?
- Ni idea.. Creo que iré cómoda. No conozco al cumpleañero.- Hice una mueca.
- En plan... ¿Pantalones cortos y camisa?
- Si.. ¿Y tu?
- Pues... Igual supongo.
- Iré a deshacer mi maleta.
- Okey, yo recogeré esto y subiré a ayudarte.
- Como quieras.- Me levanté de mi taburete y solté mis cosas en el mismo lugar donde Harry lo había puesto.
Subí las escaleras hasta mi habitación y empecé a sacar cosas de la maleta. En menos de cinco minutos mi habitación parecía una leonera. Como suele decir mi padre.
Guarde la ropa en los muebles, vestidos, camisetas, pantalones... Aunque algunas cosas estaban arrugadas. Debería plancharlas. Pero la pereza en ese momento me podía, además, miraba a mi alrededor y más pereza me daba. Toda mi habitación estaba patas arriba. Necesitaba ordenar esto.
Hice la cama y coloqué todo en su lugar. Escuche como Alba también arreglaba su habitación.
No me puedo imaginar lo sola que se habrá sentido estos dos años en esta casa... Yo me he sentido sola en Londres, y eso que compartía habitación con una chica suiza. Era simpática, pero no teníamos los mismos gustos.
Bueno, Alba tenía a Harry. Aunque el trabaja y tiene vida social. Pero yo creo que se lo ha pasado bien en mi ausencia.
Miro mi anillo, el que me regaló Niall por mi dieciocho cumpleaños. Si quiero empezar de cero, debo hacerlo, ¿no? Algo apenada, me lo quito y lo guardo en el fondo de mi joyero, el que esta encima de mi cómoda. Cuando lo hago, siento que me he quitado un gran peso de encima. Y siento un gran alivio.
Me acerco a la ventana después de mirar a mi alrededor y observar que todo esta ordenado.
Veo que hace sol y decido salir a correr.
Rápidamente quito mi pijama quedando en ropa interior, cojo un pantalón corto y una camiseta de manga corta. Me la coloco rápida y hago una cola en mi pelo.
Lavo mis dientes y me pongo mis zapatos de baile. Ya que debo ir de compras y los tenis que tenía se me han roto.
Bajo las escaleras y Alba ve la tele.
- Alba, salgo a correr, ¿vienes?
- Salí ayer.- Dijo cambiando de canal.
- Bueno... Así serás más sexy.
- Estamos a veinticuatro grados, Beth. Sal por la noche.
- Quiero que me de el sol.- Dije estirando los muslos.- En Londres no hay sol.- Dije obvia.
- En frente hay unos universitarios muy monos.- Frunci el ceño.
- ¿Qué?.- Pregunté extrañada. Ella se giró en el sofá y me miro.
- En frente, hay un chico que se llama Juan, y estudia segundo de magisterio.- Volvió a mirar hacia la tele.- Procura que te vea salir, Annabeth.- Escuché como rió.- Les dije que no tienes novio.
Mis ojos se abrieron como platos.- Adiós, Alba.
- ¡Diviértete!.- La escuché decir cuando cerraba la puerta.
Empecé a correr toda cuesta a bajo a paso lento. Después iría apretando hasta llegar al parque.
Cuando llegó corro directo hacia la fuente. Intento agacharme para beber pero una persona me lo impide.
- Lo siento.- Dice cuya persona.- Tu primera.- Levantó mi rostro para ver una dulce sonrisa y unos ojos grises.
- Gracias.- Digo al chico.
Me encorvo y bebo. Después de varios segundos me incorporo.
Él sonríe y, al igual que yo, se encorva y bebe.
- Juan González.- Me ofrece su mano y yo se la estrecho.
- Annabeth Doyle.- Sonrió.
- ¿Annabeth? Me suena tu nombre...- Dice pensativo.
- También me suena el tuyo...
Él ríe.- Mi nombre es algo común.-Me uní a su risa.- ¿No serás amiga de Alba Heart?
- Si, soy amiga de esa chica alocada.
- ¿Alocada? Creo que es más que eso...- Niega con la cabeza.
Yo suelto una carcajada.- Si, tienes razón.
- ¿Vuelves ya a casa?
- Si, estoy algo cansada.
- ¿Te... Te importa si te acompaño?.- Preguntó arrascando su nuca.
- No, claro que no.- Y con eso, nos pusimos en marcha.
Mientras corríamos Juan me contaba un poco de su vida. Venía de una familia humilde. Empieza a estudiar segundo de magisterio. Tiene diecinueve años. Es simpático y atractivo. Le encanta el fútbol. Juega en el equipo de la Uni, la verdad es que esta realmente atlético. Y juega en el equipo joven del Madrid, le encantaría jugar con Íker o Iniesta. También en la Sub21 cuando termine de estudiar.
Yo le resumí un poco la mía. No le conté nada de Niall, ni de William.
- Ha sido un placer correr con unas de las mejores bailarinas de Europa, Beth.
Reí.- Gracias, Juan. Ha sido un honor correr con el capitán del equipo de fútbol.- Soltó una leve risita.
- ¿Nos veremos por la Uni?
- Claro.- Sonreí ampliamente.
- Nos vemos, Beth.
- Adiós, Juan.- Y así, entre en casa.
Cerré la puerta y deje las llaves en una percherito que teníamos para las llaves.
- ¡Hola Betty!.- Gritó mi alocada amiga desde la cocina.
- Hola.- Contesté entrando y dirigiéndome a la cocina.
Ella estaba cocinando pasta.
- Estas sudando como una cerda.
- Será porque hace calor, amiga.- Cogí el zumo de naranja y bebí.
- ¡No bebas del bote!.- Se quejó.
- Soy la única de esta casa que bebe zumo de naranja natural.- Ella bufó.
- Bien.- Siguió cociendo la pasta.
- He conocido a Juan.- Dije como si nada.
Ella rápidamente se giró y me miro sorprendida.- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuando? ¿Dónde? ¿Por qué?
Solte una carcajada.- He conocido a Juan. Estábamos corriendo, fuimos a beber agua y nos conocimos. Fin.
- Pero... Pero... ¡Wow! ¿A que es guapo?
- Es mono y simpático.
- Dile que sea tu novio.
- Sólo lo conozco de hace una hora, Alba.- Rodé los ojos.
- ¡Oh, Beth! Ese chico es increíble. Estudia, trabaja a tiempo parcial, tiene coche, capitán en el club de fútbol y encima, será jugador de fútbol profesional. ¿Qué más quieres?.- Ella levantó los brazos.
Mordí mi labio inferior para no soltar una carcajada.
- Alba, es mono y me ha caído bien. Como es nuestro vecino, supongo que lo iré conociendo.
- ¡Si!.- Ella hizo un signo dw victoria.
Yo reí.
- Oye... ¿No hueles algo raro?.- Dije olisqueando el aire.
- ¡Mis espaguetis!.- Alba corrió apagar el fuego. Pero ya era tarde.
- Alba, se te han quedamodo.- Hice una mueca.
- Iba hacerlos con nata.- Ella hizo como si llorara.- Para la única comida que sé hacer...
- ¿Qué tal unas pizzas?
- La mía de pepperonie.- Dijo con una sonrisa.
- De acuerdo.- Saque mi móvil y busque el restaurante. Pero Alba me quito mi amado tesoro.
- Yo pediré las pizzas... Tu ve a darte una buena ducha...
No pude evitar soltar una gran carcajada.

Creo que este Capítulo es muy de Alba y Beth.

Juan... ¿Robara el corazón de Beth? o.... ¿Beth robara el corazón de Juan sin que ella se diera cuenta? Quien sabe... Bueno, espero que os haya gustado el capítulo ^^
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