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Todos se quedaron mirando mutuamente sin entender lo que había pasado. De la nada habian llegado unas personas  armadas y del mismo modo, sin decir nada, se habían marchado.

En ese momento ingresaron en la habitación Julia, Antonio y Camilo. Kate corrió a abrazar a su padre.

—¡Papá! ¿Estás bien? ¿Te lastimaron? —le pregunta ella mientras lo revisa buscando señales de daño y luego lo vuelve a abrazar—. Estaba muy preocupada.

Su padre río por la preocupación de la chica y le respondió que no le habían hecho nada.

—Bueno, primero que nada, disculparnos por la falta de seguridad que le dieron oportunidad a los altercados de esta noche —empezó a hablar Antonio para todos los que se encontraban en la sala—. Después les recomendamos volver a sus hogares y nosotros ya luego les explicaremos bien que fue lo que ocurrió. Ahora creo que ya todos estamos muy agotados.

—Como ya sabrán, seria mejor que todo esto quedara entre los aquí presentes, por lo que agradecemos su discreción —interviene Julia.

—Y otra vez pedimos disculpas por no haber podido evitar la situación, pero por lo visto no hay nadie herido. Esa es una buena noticia —finaliza Camilo.

Tras escuchar las palabras de estos tres todos comienzan a tomar sus cosas, se saludan y de a poco se van yendo todos.

Kate y Luca se quedan sentados en la sala mientras esperan que todos se vayan ya que hasta que eso pase ellos no podían irse.

—Luca... —Kate llama la atención del chico que estaba distraído mirando a la nada—. Te quería agradecer por todo lo que hiciste hoy por mi, sé que lo hiciste porque es tu trabajo pero igualmente sentí la necesidad de agradecerte.

—Kate, no tenés nada que agradecerme, sólo hice lo que cualquiera hubiera hecho. Creo —dice y suelta una pequeña risa—. Y si bien, si es mi trabajo protegerte no lo hice por eso. Lo hice porque siento que entre vos y ...

—Bueno, chicos. Ya podemos irnos —los interrumpe su padre entrando en la habitación.

Ambos se lo quedan mirando pensando en lo inoportuno de la entrada de Camilo. Este último al ver la cara de los chicos se ríe y pregunta:

—No interrumpo nada, ¿cierto? —y tras decirlo mira a Luca de reojo. Luego nota que estaban sentados a poca distancia el uno del otro por lo que tira del brazo de su hija para levantarla del sofá y la abraza—. Bueno, ¿vamos yendo Kate?

Los tres se fueron de allí y en la salida de la casa los estaba esperando el mismo chofer que los había traído hasta allí. Subieron al auto y en la parte trasera iban sentados sólo Kate y Luca, pero esta vez iban sentados uno a cada lado del auto mirando a la ventana.

—Por cierto, ¿que fue todo eso hoy? —pregunta Kate.

Su padre le explicó que gracias a la descripción de Luca pudieron identificar a uno de los hombres del jardín y lo fueron a buscar. Al parecer era un socio medio nuevo que había querido conseguir un ascenso de forma poco moral. Entonces, tras hablar con este hombre y obligarlo a confesar todo, hicieron que hable con los asaltantes para que se marcharan.

—Me imagino que lo mandaron a la policía, ¿cierto? —pregunta la chica.

—Hicimos algo mejor que eso —le responde su padre y se ríe.

Al llegar a la casa los tres entran, Kate saluda a Luca a modo de despedida y le pide a su padre que le diga al chofer que lo lleve hasta su casa. Luca y Camilo se la quedan mirando.

—¿A que te referís? —pregunta confuso su padre—. Luca vive acá ahora, al igual que todo el personal de la casa.

Kate se los queda mirando a ambos atónita, no creía que realmente el chico fuera a vivir con ella bajo el mismo techo. Además, era un completo desconocido.

—Ahora, ¿Por que no se van ambos a dormir? —les dice su padre mientras le da un beso en la frente a Kate y le desea dulces sueño.

Kate hace caso y se dirige a su habitación. Al llegar cierra la puerta y se pone su ropa de dormir que consiste en un shorth rosa con rayas blancas y una remera de tiritas blanca con detalles en rosa. Una vez cambiada se va a dormir.

Por el día el Romantico, Por la noche el Arrogante.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora