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𝗡𝗔𝗥𝗥𝗔𝗗𝗢𝗥 𝗢𝗠𝗡𝗜𝗦𝗖𝗜𝗘𝗡𝗧𝗘.
-—Jess—abre los ojos al escuchar la voz de su hermano, Juanpa le sonríe levemente sentándose a su lado—Jason te vino a buscar, al parecer es una buena oferta de trabajo, péinate y sube.
Sale de la habitación cerrando la puerta tras el, la castaña se levanta y se cambia rápidamente su pijama por un vestido corto blando con flores, se coloca sus zapatos, arregla se cabello y tras analizarse en el espejo unos segundos sube a la sala, dónde un hombre alto de traje negro le sonríe y se acerca a estrechar su mano.
—¡Jessica! Un placer conocerte, mi esposa Sandra—sonríe al reconocer a la mujer—Quería venir personalmente a proponerte esta oferta, lamentablemente por cuestiones de organización no pudo acompañarme.
—Descuide, gracias por venir, ¿Le ofrezco algo de beber?
—No, gracias—se sienta frente a ella—Jess, mi esposa acaba de abrir una nueva marca de ropa en Suecia.
—Muchas felicidades, me alegra por fin haya cumplido ese proyecto.
—Gracias, nos estamos acoplando al gran cambio, mudarse de Los Ángeles a Suecia es muy drástico, pero ese no es el punto. Mi esposa tiene una gran relación contigo y un gran cariño, así que me elaboró una propuesta para ti—le extiende una pequeña y delgada carpeta negra—Abrelo por favor.
Obedece y comienza a leer con atención la información, un gran contrato.
—Quiere que seas la cara de nuestra marca, que trabajes con nosotros, en la parte inferior se presenta tu sueldo y lo que se te otorgaría si aceptas el trabajo.
—Es una gran oferta, honestamente la mejor que he tenido—sonrie grandemente.
—El único inconveniente, es que deberás mudarte a Suecia con nosotros—levanta la mirada al escuchar las últimas palabras—sabemos que es duro, y una decisión que debe procesarse, no es fácil dejar a la familia por el trabajo. Por esa misma razón queremos que lo pienses el día de hoy, consúltalo con la almohada, con Juanpa y esperamos tu respuesta. Mañana vendré a la misma hora por tu respuesta, de ser así firmaremos el contrato y nos iremos ese mismo día a Suecia, te entregaremos tu departamento y comenzaremos a organizarnos, se que es muy rápido, pero queremos comenzar lo más pronto que se pueda, ¿Te parece bien?—se levanta.
—Gracias—lo acompaña y se despide en la puerta para dejarse caer en el sillón con la mirada perdida.