Noche de chicas (parte 1)

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Por fin llegó el día, hace una semana habíamos planeado tener un tiempo para nosotras, pasarla bien, conversar  y compartir. Y como mi auto está averiado no tengo forma de ir a la casa de Melanie, al menos que alguien me lleve, le diría a Jacob pero se supone que no debería porque es una noche de chicas obvio.

Opto por llamar a Taylor y pedirle que me lleve. Ella accedió.

- ¿qué te vas a poner ésta Noche?

- una pijama - empiezo a reírme, pero a ella no parece hacerle mucha gracia.

- hablo en serio- ella puede ser un poco insegura.

- ¿por qué no simplemente te pones lo que sea?, total es para dormir.

- porque no quiero sentirme rara. Imagina que todas estén con shorts y que yo esté con una bata fea.

- si, eso sería el apocalipsis- nótese el sarcasmo.

- me tengo que ir. Paso por ti a las 6:30 ¿de acuerdo?

- ok. Adios rara.

Y sin más cuelgo la llamada.
Comienzo a preparar todo lo necesario para pasar la noche con esas locas. Busco mi ropa, pintura (ya se imaginarán para que), entre otras cosas de suma importancia para sobrevivir.

Pronto van a ser las 6 así que debo de ir alistandome.

Ya con todo listo salgo de mi habitación, bajo los escalones y salgo para esperar a Taylor afuera. Me siento en el césped y me pongo a observar mi entorno, está la vecina regando sus plantas, por otro lado está el Señor Ston sentado en su galería; siempre he pensado que ellos harían una linda pareja puesto que tienen mucho en común, ambos están solteros, no tienen muchos amigos, aman las plantas y no están muy jóvenes que digamos.

De la casa de la vecina sale un joven (más o menos de mi edad) y le entrega un vaso de agua, parece que es su sobrino o algo así.

No se por qué pero me recuerda a Brandon, hablando de el no hemos hablado desde lo ocurrido ¿debería llamarlo? Creo que no, bueno si.
Marco su número y para mi sorpresa me responde muy rápido.

- Bri?

- Hola Brandon ¿cómo estás? Espero que bien.

- de hecho estoy muy bien, y más porque llamaste,cosa que nunca haces- empezamos a reír.

- debería llamarte más seguido.

- see. Oye ¿qué te parece si salimos?- wow no me lo esperaba.

- si claro.

- ¿a qué hora paso por Ti?

- hoy no puedo tengo algo que hacer pero otro día con mucho gusto.

- las demás chicas deberían ser más como tú.

- ¿a qué te refieres?

- las demás esperan que nosotros seamos quienes las llamemos, pero tu no; si tienes que llamar lo haces, su tienes que pagar el almuerzo lo haces y si tienes que arreglar las cosas lo haces - no puedo evitar sonreír.

- si, soy única.

- No te creas mucho- justo cuando empezamos a reír llega Taylor.

- ya me tengo que ir, hablamos luego.
- ok, pasala bien.

Terminamos la llamada.

Me dirijo al auto donde está Taylor esperando.

- ¿con quién hablabas?

- con nadie.

Y sin más empieza a conducir. En todo el camino estuvimos hablando sobre las bromas que le haremos a las chicas y en algunas ocasiones hablamos sobre el autoestima de Taylor, el cual está por los suelos.
Por fin llegamos.

Entramos al apartamento de los padres de Melanie, saludamos y vamos directo a su habitación donde están todas. Cuando entramos se nos quedan viendo, seguido de eso empiezan a reír y yo sin entender el chiste también me río.

- ¡que empiece la fiesta!- gritó una de las chicas.

De repente me vi en el piso cubierta de almohadas, sí, nos tiraron todas sus almohadas y se subieron encima de nosotras. Me tengo que vengar.

●●●●

Después de ver varias películas de terror llegó la hora de la verdad. En todas las pijamadas es muy popular jugar el llamado "reto o verdad" el cual consiste en elegir una de esas opciones, si eliges reto tienes que hacer lo que te digan y si eliges verdad tienes que contestar sus macabras preguntas, nunca son preguntas buenas.

- te toca Melanie ¿reto o verdad?

- mm elijo reto- mala elección.

- te reto a que hagas enojar a un desconocido- que mala el Rebeca, en buen sentido.

Melanie toma el teléfono y marca un número aparentemente desconocido, todas empezamos a reír pero ella nos mandó a callar para que los que están en la otra línea no escuchen ese escándalo.

- ¿disculpe se encuentra Jeison?

- aquí no vive ningún Jei... - melanie ni la dejó hablar, lo cual es bastante gracioso.

- hágame el favor de decirle que venga a atender sus hijos,cómo es posible que yo tenga que llamarlo a cada rato para que me mande algo para cocinar - ella suena bastante convincente- tengo unos 2 días intentando comunicarme con el, yo se que no le gusta que llame a su casa pero necesito mi dinero.

- ¿qué acabas de decir? De Nelson tiene más hijos aparte de los mios- la mujer de la otra línea suena molesta.

- ¿ese el el nombre que el le dijo? A mi me dijo que se llamaba Jeison - no puedo con la risa.

- deja que lo vea le voy a dar...- y sin más colgamos.

Siento que va a ser una noche de locos.








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