Momentos

1.2K 68 0
                                        

La vida me ha llevado a experimentar muchas cosas, supongo que después de eso terminas sabiendo una cosa o dos. 

" Nada es porque si" .- Decía mi mamá siempre.

Nunca lo entendí del todo, pero creo que es sólo una justificación que tiene la gewnte mayor para evitar la realidad, no confrontan la vida, sólo son lo que deben ser. Luego tienen el deber de decirnos qué es lo qué debemos hacer nosotros. A ellos no les importamos realmente, a la vida tampoco. Queda en nosotros decidir si nos importarán ellos, así también es con la vida, con todo. 

El otro día, no vi al chico del tren, no se acercó a mi cuando llegué a la estación. Sólo vi a un chico en una de las 3 sillas quie ocupan la estación, mirando fijamente un punto muerto. Estaba sumido en sus pensamientos. 

- ¿Qué piensas, chico del tren?.- dije.

 + El llanto es la estela del alma, dicen, y si es así, es entonces una huella que el alma deja en la existencia ¿no? 

- ¿Nuevas frases? .- reí.

 +  No es mía, la escuché una vez por allí. El mundo está lleno de éstas frases, día  a día salen más, son maravillosas algunas, son la muestra de que en nuestro mundo existen grandes pensadores, filósofos, genrte verdaderamente especial. 

Hubo un silencio meditativo, pero él continuó.

+ ¿Qué pasa conmigo entonces? ¿Seré un día un gran pensador, seré alguien que diga una gran frase? ¿Seré alguien digno de admirar? Al final y al cabo soy sólo un sobreviviente errado. Desearía a veces que esto fuera como en Matrix, y despertar del sueño en el que vivimos. Pero si lo fuera, sólo unos especiales dejarían esa simulación y no me invitarían, eso te lo aseguro.

No sabía qué decirle, así que decidí callar. 

+ Es un pensamiento estúpido, lo sé. 

- Tal vez nosotros lo somos, somos los estúpidos. Porque nadie, ni siquiera los especiales saben lo que va a suceder. Supongo que eso es lo hermoso de la vida, la duda, la intriga de qué sucederá, así que estamos ciegos hacia el futuro, tenemos que simplemente arrojarnos al vacío y esperar que haya un colchón más allá en donde caer.  Podemos hacer eso o podemos hacer nada. Es una decisión propia. 

+ Y nunca sabremos si una decisión fue buena al final

- Hasta que lleguemos al final, allí por fin sabremos

+ Demasiado tarde para mi

El sonido del tren acercándose volvió a interrumpir nuestra conversación. Nos paramos de los asientos y caminamos hacia el tren. 

Él subió al tren, no era el mío, nos despedimos agitando la mano. 

Lo ví alejarse conm su sonrisa, esa hermosa sonrisa que parece como si la misma luna hubiera caído en un destello blanco y se depositara en sus dientes bendecidos por ella. 

Después de ese pensamiento tuve verguenza de mi misma. Supongo que desde ahí supe que él me gustaba, porque pensaba, pensaba reflexivamente sobre lo que era el mundo y yo quería seguir conociendo qué era lo que pensaba, de todas las cosas en el mundo. Porque cada pensamiento que tenía era una reflexión para mi, un mundo de conocimiento nuevo. 

Sentí entonces que no estaba sola, ahora éramos dos personas sin importancia, atreviéndonos a vagar por el mundo...

El chico del trenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora