Ying Kong Shi, se alertó al ver la reacción que ella tuvo cuando la toco y más aún cuando retrocedió varios pasos y Yu Ling, se colocó delante de ella como para protegerla, que creía ese pequeño demonio que le haría a su mujer, además porque se había vuelto tan alto y fornido, se veía más adulto que la última vez que lo vio.
Volvió a acercarse a ella pero Yu Ling había colocado una barrera que los cubría a ambos, vio como sus ojos dorados brillaban con furia al mirarlo.
- Yan Da pídele a tu mascota que quite la barrera, le dijo Shi tratando de contener su ira.
Yu Ling le gruño, abrazando más protector a Yan Da, la cual lo acarició en los las mejillas para calmarlo, causando más furia en Shi, porque ahora el si tenia una apariencia más madura, no gustándole para nada que ella tuviera esos gestos con el, menos cuando la toco ella se libero tan fríamente de su toque.
- ¡Yan Da! dile que la baje o yo lo forzaré a hacerlo y no creo que te guste, le volvió a decir Shi perdiendo la paciencia.
- Haber inténtalo principito, le respondió Yu Ling sonriendo de lado, queriendo que Shi lo intentará para darle un buen golpe.
- Te lo advertí, le respondió Shi tratando de enviar su poder, pero Yan Da ya había hecho bajar la barrera a Yu Ling, tomándolo de las manos, terminando por ofuscar a Shi.
Yan Da volteo a verlo y le hablo: - Bueno ya ahora que está abajo, debo preguntar ¿Qué es lo que desea el rey de hielo de mi?.
Shi la observó por un momento, aún viendo como Yu Ling la tenía abrazada, tomo aire para calmarse, debía ser cauteloso con ella, si por un momento dejaba que ella se molestará podría ser muy problemático para lo que el quería, pero aún así no soportaba verla en brazos de ese hombre, por mucho de saber la relación que ambos tenían, le era insoportable que alguien además de él la tocara así.
- Yan Da quiero discutir algunos asuntos contigo a solas, pídele que se retire, le dijo señalando a Yu Ling.
- De eso nada "principito", yo me quedo al lado de mi maestra, le dijo Yu Ling atrayendo aún más a Yan Da a él.
Shi quiso avanzar para atacarlo, pero Yan Da coloco su mano delante de él para detenerlo, volteo de nuevo a Yu Ling y lo tomo de las mejillas dándole un beso en la frente, haciendo que Shi abriera los ojos con furia, diciéndole: - Pequeño, espérame afuera hablare con él de lo que desea y luego saldremos de aquí.
Yu Ling negó con la cabeza: - No lo haré, él puede hacerte algo y no quiero que te dañe.
- Tranquilo pequeño, recuerda yo también soy muy poderosa y puedo enfrentarlo, aparte si el intenta hacerme algo siempre puedo llamarte y lo golpeas con toda tu furia, ¿Esta bien mi bebe?, le dijo Yan Da levantando las cejas juguetonamente.
Yu Ling bufo molesto haciendo un puchero con los labios, asintiendo despacio con la cabeza, volvió a ver Shi y le gruño enseñándole los dientes, para luego besar a Yan Da en la frente y salir del salón.
Shi vio como Yu Ling salía del salón, azotando las puertas, Yan Da estaba viendo por donde el había salido, así que se acercó a ella, hasta estar a unos poco centimetros de ella, la tomo de los hombros y la volteo para que lo viera cara a cara.
- ¿Dónde has estado todo este tiempo?, le dijo acariciando sus hombros lentamente, embriagándose con su perfume.
Ella quiso soltarse pero él no lo permitió agarrándola con más fuerza: - ¿Qué ahora te molesta que te toque? ¿O es que acaso tu relación con ese hombre ha cambiado?, teniendo esa idea en la mente cerró sus dedos con fuerza causándole dolor.
- Su majestad me está haciendo daño, suélteme, le dijo Yan Da.
Shi se dio cuenta de que había puesto demasiada fuerza en su agarre, así que lo soltó despacio acariciándola para tratar de hacer ceder el dolor.
- ¿Sabes lo preocupado que estaba por ti?, ¿Acaso tienes idea cuanto te he extrañado y añorado verte?, le volvió a decir Shi.
- No lo creo su majestad, he oído hablar muchas cosas de camino al reino, le respondió Yan Da.
- ¿Cosas? ¿Qué cosas?, pregunto él.
- Como por ejemplo que usted y la princesa sirena Lang Shang están prometidos y van a casarse. Le dijo Yan Da.
Shi sonrió al sentir como su energía se había disparado cuando hablo del compromiso que tenía con Lang Shang, el había soltado ese rumor para atraerla a él, pero no había funcionado, lo que importaba ahora era que ella estaba aquí y el por supuesto no la dejaría irse a ningún lado lejos de él, pero aún así quería hacerle sentir algo del dolor que le causo a él, así que respondió: - Es verdad, estoy comprometido con Lang Shang, ya que tu me abandonaste alguien tenía que tomar tu lugar.
Yan Da lo miró, haciéndole sentir pánico al ver sus ojos tan fríos y tristes, más cuando ella se soltó de su agarre, alejándose de él, dándose cuenta que esa idea fue la peor que pudo haber tenido.
- En realidad estoy aquí para pedir por mi hermano y mi padre, deseo que el rey les de su clemencia y los libere, lo demás ya no importa, Le dijo Yan Da.
Shi se recompuso rápidamente y la volvió a encarar: - ¿Por qué debería hacerlo?, ellos asesinaron a mi hermanos mayores y a mucha de mi gente, causaron que la barrera del hielo infinito se derritiera, merecen ser ejecutados, le dijo.
Yan Da escucho lo que había dicho Shi tensándose, esta vez se acercó a el agarrándolo de las manos, se arrodillo ante él diciéndole: - Por favor su majestad libérelos, los dos ya no pueden significar ninguna amenaza para usted.
Shi la jalo levantándola, atrayéndola a sus brazos, le dijo: - Tan dispuestas estas para que los perdone, que te arrodillas pidiendo clemencia por ellos.
- Si a pesar de sus errores ellos son la única familia que me queda con vida, no puedo dejar que sean asesinados, como le dije ellos ya no son una amenaza para su tribu déjelos ir y yo me encargaré de que nunca intenten nada contra usted, le dijo Yan Da levantando la vista para observarlo.
- No es suficiente, solo tu palabra no es suficiente, necesito tener la seguridad de lo que dices es cierto, le respondió él.
- Pero no tengo nada que darle que asegure lo que estoy diciendo, le respondió ella.
- Claro que lo tienes, dijo Shi.
- ¿Yo lo tengo?, no entiendo de que habla, respondió de nuevo.
- A ti, te tienes a ti misma y es lo único que yo deseo en el mundo, le dijo Shi.
- ¿Qué es lo que quiere decir, ¿Qué desea de mi?, le dijo Yan Da.
- Lo que escuchaste, quiero que tu te entregues a mi y te cases conmigo, solo así podre tener la seguridad que nunca volverán a atacar a mi tribu, contesto Shi.
- Yo no puedo hacer lo que usted quiere, puede pedirme cualquier otra cosa que desee se la daré, respondió ella soltándose de su agarre.
Shi sintió su corazón doler ante su negativa, ella no quería estar con él, como podría ser posible, ¿Dónde había quedado el amor que sentía por él?, este era el tiempo para ellos y ella lo rechazaba.
"No nunca, ella era suya completamente suya, solo tendría que volver a demostrárselo", pensando en esto la aprisiono contra él entre sus brazos.
- ¿Lo crees así?, bueno te daré dos días para pensarlo, al amanecer del tercer día, si aún no has decidido entregarte a mí, acabaré con ellos dos, piénsalo princesa la vida de tu padre y hermano depende de ti.
Diciendo esto la soltó avanzando para salir del salón, Yan Da vio como el se alejaba dejándola con el corazón roto, sintió como unas lagrimas salían de sus ojos.
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La Verdadera Novia (Yan/Shi)
FantasyAunque todos estén en nuestra contra y maldigan nuestro amor, aunque tenga que reinar sobre los tres reinos o destruirlos, tu te convertirás en mi única y verdadera novia, le dijo antes de tomarla en sus brazos y besarla.
