En la residencia Namikaze Uzumaki se llevaba a cabo una cena con el fin de reconciliar a la familia con su hijo Naruto, Zero por su lado había perdonado a sus padres pero no aceptaba quedarse en Konoha.
- Pero Nii San somos tu familia debemos estar juntos, por favor... - Akane abrazaba con fuerza al rubio quien se mantenía de pie, Anko vio con alivio como Zero retomó el control.
- Akane San, si ya está enterada de todo lo que paso por favor contésteme ¿usted se quedaría? - Zero apartó a la pelirroja. – Lamento sí arruiné la comida para todos pero debía aclarar esto, ahora si quieren que nos retiremos... - Zero tomando el brazo de Anko se disponía a abandonar el comedor pero Minato los detuvo.
- Hijo no es necesario, nos has perdonado y para nosotros es una victoria, pequeña pero un avance por favor acompáñanos. – Minato acompañó a Zero y Anko a sus asientos pero el rubio aún no había acabado con lo que quería hacer.
- Agradezco la gentileza y dígame Jiraiya Sama y Tsunade Sama ¿Qué tanto han averiguado en Kumo? – Zero mirando fijamente a ambos Sannin esperaba una respuesta, Tsunade miraba desconcertada al rubio.
- ¿Cuándo supieron que nos infiltramos? – La Senju solo atinaba a repasar cada paso en Kumo, los sapos no dieron ningún informe de haber sido descubiertos, las babosas tampoco pero al parecer sus transformaciones no fueron buenas.
- Nada pasa en Kumo que el Raikage y nosotros no sepamos, como sabrán la inteligencia y contra inteligencia son el arma de la paz. – Zero tenía una mirada demasiado penetrante incluso Danzo se notaba preocupado.
- Nii San ¿me puedes entrenar? – Akane inocentemente rompía el hielo, Zero solo la miró con más suavidad.
- Claro no hay problema, creo que me quedaré unos días más. – Zero regresó a ver como Jiraiya y Minato se pusieron de pie.
- Perfecto! ¿Quieres aprender el Rasengan? También te podemos enseñar el Hiraishin no Jutsu y un contrato de invocación. – Sensei y alumno dijeron las mismas palabras al mismo tiempo, Zero solo afirmó con la cabeza, Kushina y Akane empezaron a servir la cena, Zero quiso ayudar pero Anko lo obligó a sentarse y ella fue a ayudar, Zero aprovechó que se alejó para ir al baño, morder su pulgar y frotar sangre en el dragón negro que empezó a ascender por su antebrazo luego volvió a cubrir el antebrazo con su chaqueta.
- Anko te pido que estés tranquila y le digas a los demás lo mismo. – Zero le susurró al oído esas palabras a Anko cuando se volvió a sentar junto a él, Danzo por su parte estaba muy incómodo pero no era la reunión lo que le molestaba era el rubio, Danzo no podía sentir el chakra de Zero como antes.
Anko lo último que pudo ver fue como un dragón negro cubrió el rostro del rubio y transformó el ojo izquierdo de Zero en uno de reptil con el iris rojo y la pupila en una línea recta.
De pronto un temblor se empezó a sentir y las luces se apagaron dejando en oscuras toda la casa, los habitantes salieron de la residencia mientras el temblor continuaba pero al salir.
- ¿Qué es esto? – Jiraiya miraba como una densa neblina impedía la vista y apenas podían ver los muros a su alrededor, el temblor empezó nuevamente y la neblina se hiso más espesa.
- ¿Dónde está Danzo? Zero tampoco está. – Tsunade buscaba a los alrededores pero no había señal del rubio ni de Danzo, todos escucharon la voz de Zero en sus cabezas.
*Zero*
- Caminen en línea recta. – Todos siguieron la indicación y con cada paso se daban cuenta que Konoha estaba deshabitada no había ruido, personas, luces, nada.
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Naruto/Zero el Dragón Ascendente de la Nube
Hayran KurguEl destino reunió a dos ángeles que pudieron curar sus heridas mutuamente, uno al final pudo volar libre el otro perdió sus alas y se rompió quedándose en la tierra. Naruto gracias al sacrificio de su madre tuvo una nueva vida lejos de Konoha pero ¿...
