Capitulo 2

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Los días, las semanas y los meses pasan, Elliot se vuelve mí nuevo compañero como dijo desde aquel día en el que llegó a mí oficina como caído del cielo. Todos los días me llega un ramo de flores sin tarjeta, al ver la sonrisa de él al ver que me llegaron las flores me dice que es él quien las envía, me alegra y enfada al mismo tiempo, es raro, ya no puedo controlar mis propios sentimientos y me asusta, me asusta volver a enamorarme de él y que se vuelva a ir dejándome con el corazón hecho añicos por segunda vez.
Desde hace semanas venimos investigando un caso y en cuanto nuestras miradas se encuentran me pongo nerviosa, no sé porque, pero sigo con mí trabajo ya que quiero terminar este caso de una vez.
Al final Stone termina ganando el caso luego de que declararon al acusado culpable de todos los cargos, le darán cadena perpetua y eso me alivia, no tendremos que ver a ese maldito nunca más.
Termino de llenar el papeleo y los archivos y se los guardo en el archivero de la unidad, ya es tarde, muy tarde, pienso en mí niño y se que debe estar durmiendo, me alegra que Lucy este con él cuidándolo, no me gusta dejarlo sólo. De pronto alguien toca la puerta y me saca de mis pensamientos.

__Pase -digo esperando que no sea otro caso-

Elliot pasa, todos ya se fueron y él y yo somos los únicos en la unidad, eso me pone nerviosa, ¡Estoy sola con Elliot!, respiro hondo y me calmó, él dice antes de que pueda abrir la boca:

__Te invitó un trago, hay que celebrar que ganamos el caso.
__Debo ir a casa, Noah me esperaba...
__Andale Liv, un trago no te hará nada -me corta-

Suspiró y asiento.

__Vale vamos.

Tomó mí bolso y me pongo mí abrigo, él me abre la puerta de la oficina y yo salgo, él sale tras de mí y juntos vamos al bar de siempre, aunque algo me dice que beberemos más de un trago, al llegar vamos directo a la barra y pedimos dos cervezas bien fresquitas, nos sentamos en unos taburetes y comenzamos a charlar de todo lo que ocurrió en estos años en los que él no estuvo. Me cuenta que se divorció poco después de irse y yo le cuento sobre la adopción de Noah, omito otras cosas como mí relación con Ed Tucker, lo de Lewis, la muerte de Mike, también del ADA Rafael Barba, entre muchas otras más, no quiero hablarle de eso y menos llorar, el sólo hecho de pensar en Mike me destruye el corazón, fue un excelente compañero y murió por mí culpa, pensar en lo vivido con el desgraciado de Lewis me enfada y me da miedo a la vez, tampoco quiero decirle de Tucker porque se que eso lo enfadara. Él solo me escucha atentamente mientras bebemos nuestras cervezas y yo lo escuchó a él cuando me cuenta sobre sus hijos, que Dickie estudia medicina, que Lizzie estudia en la Academia, quiere ser detective como Elliot, que Maureen es abogada y que Kathleen sigue con su trabajo como defensora de víctimas de agresión sexual, se nota lo orgulloso que está de sus hijos y sonrió, verlo feliz de algún modo me pone feliz también, desde de varias cervezas, varias conversaciones y varias risas salimos del bar. Él me acompaña a casa y yo lo dejó.
Al llegar nos despedimos, él se va y yo voy directo a ver a mí hijo, lo veo dormir y sonrió, Lucy se va a su casa y yo voy a mí habitación, caigo rendida en mí cama.

Continuará...

¿Tú otra vez? - Terminada -Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora