Capítulo 8

818 31 0
                                        

El único sonido que inundaba la habitación eran nuestras respiraciones agitadas. Mi pecho subía y bajaba velozmente, con los ojos cerrados trataba de controlar el aire que salía y entraba directo a mis pulmones, creo que no tengo palabras para describir como me siento, eso fue…

Abrí lentamente mis ojos y ahora todo era tan claro, a mi lado estaba Harry, acostado en mi cama, desnudo, como lo estoy yo, gotas de agua aun sobre su cuerpo, y la sabana azul oscuro bajo nosotros tenían una sombra aun más oscura casi negra bajo su cabeza debido a la humedad de su cabello que era absorbida por dicha tela. Su mirada estaba perdida en la inmensidad del techo blanco de mi habitación. Desvié discretamente la mirada de su rostro a su entrepierna, y un sonoro suspiro de alivio salió de mis labios, lo cual hizo girar la atención de Harry hacia mí, sus ojos cansados se encontraron con los míos.

-Hola- dijo en un hilo de voz con la respiración un poco más tranquila.

-Hola- conteste tan bajito como él.

¿Que se supone que debemos hacer ahora? ¿Qué se supone que tengo que decir?

-Em… ¿Como te sientes?- Fue lo único que se me ocurrió.

Se incorporo apoyándose en sus codos y miro su pene. Sonrió al verlo por fin tan derrotado como él, y se dejo caer de nuevo.

-Bien y tu?

-Muy bien- confesé

¿“MUY” bien? ¿¡What the Fuck Tomlinson!? O sea, si estoy muy bien, mi cuerpo se siente bien, casi radiante, pero no es algo que tengo que revelar, no cuando me acaba de follar. Sonrió, una débil pero divertida sonrisa estaba en sus labios, daría lo que fuera por saber que es lo que esta pensando en estos momentos. 

-Así que viagra, ¿eh?- pregunto.

¡Mierda!

-Se llama Pontexxx-duro.- aclare

Su contagiosa risa retumbo en el silencio del lugar, claro el nombrecito no es como muy serio que digamos. Aunque debo admitir que me sorprende su reacción, o sea, pongámoslo así; un chico normal, podría enojarse, hasta golpearme, o estar arrepintiéndose, pero Harry es muy impredecible, se esta riendo, ¿quien se ríe en estas circunstancias?
Paro de reír y su mirada volvió a penetrar mis ojos.

- Y… ¿Tomaste esas pastillas hoy?- pregunto curioso

Evite su mirar, ahora yo tenia los ojos sobre el techo. Si le digo que no, tendría que explicar algo que ni yo se por que sucedió. Si le digo que si, seria la explicación más lógica a por que me puse duro con él, y por ende tenia una necesidad por su cuerpo, aunque estaría mintiéndole por que yo no tome esas pastillas, no hoy, no cuando tuvimos sexo. 

-No.

No dijo nada, lo mire de reojo y su sonrisa se torno más amplia.

-¿Cómo hiciste para que bajara?- pregunte refiriéndome a su erección.

-Em.. Mientras dormías yo me…

-Entiendo- Se masturbo- ¿Cuántas veces?- no pude evitar preguntar.

-No estoy seguro, perdí la cuenta en la séptima vez.

Repentinamente una imagen se cruzo por mi cabeza, Harry deliciosamente sudado, acariciando su delicioso pene, con su deliciosa mano. Contrólate, contrólate…

-Ya veo- Fue todo lo que pude decir.

Un silencio incomodo se hizo presente.

Casi podía escuchar un zumbido en mi oído. Harry jugaba con sus manos y yo no sabia que hacer, así que decidí romper ese silencio entre nosotros haciendo una pregunta que estuvo en mi cabeza por varios años.

Lo mire.

-¿Por qué te fuiste, Hazza?- No pude evitar llamarlo con cariño, pronto llegaron a mí miles de imágenes de nuestra infancia juntos y sentí como mi corazón se estrujo ante eso. 

Se que probablemente este no sea el momento indicado para hacer estas preguntas, aparte acabábamos de tener sexo, estábamos los dos desnudos. Joder, esto es muy incomodo, pero de verdad necesitaba saber eso. Él frunció el ceño como si en su cabeza se presentara un recuerdo amargo y desagradable.

-Mis padres se divorciaron- apretó su mandíbula, al parecer le cuesta hablar de eso.- Bueno, mi mamá se canso de tanta humillación y decidimos huir de casa.

-¿Por qué no me dijiste nada?- Mi voz se quejo rara, mi garganta extrañamente estaba seca.

-No podía decirle nada a nadie, papá nos encontraría y…- hizo una pausa- Yo no quería irme, Lou… Pero no podía dejarla sola, no podía.

Miró al techo, estaba ahogando su llanto, lo sé, lo conozco. A pesar de los años sigue siendo el mismo Hazza frágil e inocente que conocí, y que me prometí a mi mismo proteger. 

Unas terribles ganas de abrazarlo se adueñaron de mi. Quería abrazarlo como lo hice miles de veces años atrás, una parte de mi aun siente la necesidad de cuidar de él, a pesar de ya no ser ese pequeño niño que corría a mis brazos en busca de consuelo debido a los abusos de su padre. 

No reprimí mis ganas y me acerque a él, y pase mis brazos por sus hombros, él se giro quedando frente a mi. 

-Te extrañe.- susurro tan cerca de mí.

Escondió su rostro en mi pecho, donde su cálido aliento impactaba de forma tan agradable en mi piel desnuda. Lo apreté más fuerte, inevitablemente deposite un dulce beso en su cabeza y cerré mis ojos aspirando el aroma de su cabello. Oh, Hazza… 

-Yo también te extrañe, mucho.- dije

Pero Harry no pudo escucharme, él ya se había quedado completamente dormido en mis brazos, mientras que mi corazón latía de una forma muy escandalosa. 

Pontexx Duro (Larry Stylinson)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora