𝐘𝐆𝐆𝐃𝐑𝐀𝐒𝐈𝐋 || ❝ La desdicha abunda más que la felicidad. ❞
Su nombre procedía de una de las leyendas más importantes de la mitología nórdica: Yggdrasil, también conocido como el Árbol de la Vida, aquel de cuyas ramas y raíces surgen los Nuev...
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•─────── CAPÍTULO XII ───────•
HA SIDO UN ERROR NO MATARNOS
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LA MÚSICA NO TARDÓ EN INUNDAR cada rincón del Gran Salón de Kattegat. Para celebrar su victoria y su reciente ascenso al trono, Lagertha había organizado un pequeño festejo, el cual había sido precedido por un sacrificio para que la nueva soberana pudiera gozar de la bendición y el amparo de los Æsir y los Vanir. Una vez concluido el blót, se había dado paso a un exquisito banquete que, a juicio de la rubia, estaba logrando disipar la tensión que habían generado el asalto y la premeditada muerte de Aslaug.
Presidiendo la mesa principal, Lagertha, Kaia, Torvi, Astrid, Eivør, Drasil y Hilda, quien había arribado a Kattegat en un drakkar, poco después de que se diera por concluido el funeral de Aslaug, disfrutaban del nattverorentre continuas risas y miradas de complicidad.
Todas ellas, engalanadas con sus mejores vestidos, comían y bebían con gran entusiasmo en tanto relataban sus diversas experiencias durante el combate. Como cabía esperar, Drasil no lo dudó a la hora de bromear sobre cómo, según palabras textuales, había tenido que salvarle el pellejo a Eivør para que esta no acabara con la cabeza rodando por el suelo, a lo que la morena le propinó un suave empujón, divertida.
—Nada de esto habría sido posible sin la ayuda de mis valerosos guerreros —pronunció Lagertha a la par que se ponía en pie, con una copa de hidromiel en la mano derecha y una resplandeciente sonrisa en los labios—. Es gracias a ellos por lo que estamos aquí esta noche. —La concurrencia a la que iba dirigida aquella perorata aplaudió y vitoreó sus alabanzas—. Sin embargo, me gustaría hacer una mención especial a mis escuderas, quienes, una vez más, han demostrado su valía en el campo de batalla. —Ante esa última alegación, las aludidas alzaron sus cuernos vaciados con orgullo.