Capítulo 5: Bofetada.

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Agni

Al sonar la campana que indica el final de las clases, Hanna y yo salimos disparados hacía afuera del salón, igual que los otros estudiantes. Una vez fuera, nos dirigimos hacía la salida. Hanna siempre toma el autobús y yo, por otra parte, espero que mi madre me recoja. Lo sé, soy muy grande para eso pero aún no tengo mi licencia de conducir ya que la reprobé dos veces ya, y mi mamá siempre insiste en hacerlo, así que...

Salimos de la escuela y me despido de Hanna, la cual corre para no perder el autobús. Los chicos van saliendo detrás de mí mientras espero que mi mamá llegue. Me quedo quieto mirando los autos pasar. Apresurate, pienso al ver que mamá no llega. Me pone incómodo estar solo alrededor de tanta gente, unos chocan contra mí mientras salen, y es en estos momentos donde me doy cuenta lo mucho que odio a las personas, sólo no lo puedo evitar. Acaso no pueden caminar sin intentar llevarme con ellos? Son insoportables. O simplemente estoy tan cansado de este día que hoy no tengo paciencia para nada. Mi humor está inexistente hoy.

Mamá finalmente llega y me apresuro a entrar en su Honda Civic rojo.

-Hola amor - dijo dándome una sonrisa.

-¿Que tal? - digo sin ganas.

-¿Todo bien amor? ¿como te fue?

-Bien mamá. ¿Puedes arrancar ya? No puedo esperar a irme.

-Tan amable como siempre, Agni, acaso serás así todo el tiempo? Incluso con tu propia madre?

-¿Que quieres que te diga? Soy así y punto. Realmente no entiendo porqué le das tantas vueltas.

-¿Eres infeliz? Es eso? Sabes que tu papá y yo hacemos todo lo posible para que estén felices y estables, no entiendo por...

-Basta mamá, no es eso - la corto. No puedo seguir con esto, no puedo dejar que se sienta culpable o responsable de alguna manera por mis mierdas mentales. La quiero demasiado y de cualquier manera no es culpa de ella ni de nadie, es mía por ser así como soy. - soy feliz - miento. No tengo opción. - muy muy feliz - la miro a los ojos, los cuáles están un poco llorosos, igual que los míos, ¿cuándo aprendí a mentir tan bien? - no cambiaría nada. Ahora, podemos irnos por favor? Es el primer día y ya tengo estrés acumulado y un ensayo pendiente.

-Te quiero mucho, hijo. - dice antes de arrancar el auto y dirigirse a nuestra casa.

-También yo a ti.

Al llegar subo las escaleras y me dirijo a mí habitación, en él sólo tengo unos cuantos libros en una repisa de madera, algunos álbumes de musica antiguos y recientes, posters de mis series favoritas, y muchas frases esparcidas por el lugar, como dije, me gusta dejar mi huella en las cosas que me pertenecen, una marca personalizada. De niño solía preguntarme cómo alguien sabría que estuvimos aquí sí un día desaparecieramos, no habría nada que lo dijera a menos que dejemos nuestra marca, pequeñas cosas que digan 《 Agni estuvo aquí 》. Desde entonces me obsesioné con crear mi propio espacio y hacerlo realmente mío, también era bastante social, así conocí a Hanna, en un intento desesperado de tener amigos. Ella estaba sentada en clase junto a la ventana y estaba dibujando la vista que daba hacía afuera de la ventana desde el salón de clases, sólo que ella estaba dibujada allí afuera sonriendo en lugar de estar en clase de matemáticas. ¿Mencioné que Hanna es la persona con más talento que conozco? Sus dibujos son increíbles, es como mirar profundamente en su alma y perderse en ella. Tengo varios dibujos de ella por aquí. En ese entonces, yo estaba escribiendo en el pupitre "Agni was here" cuándo la vi. Al salir le dije lo mucho que me gustó su dibujo y ella me lo obsequió. En ese momento me di cuenta de dos cosas: que era una linda y buena persona, y que ella odiaba tanto las matemáticas cómo yo. Luego de eso pasamos todas las clases del señor Reynolds (Aka: profe de mates malvado) enviándonos notitas y sin prestar ni la más mínima atención mientras la clase concurría. Sus notitas siempre contenían dibujos.

Finding You (Gay)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora