Veía como pasaba árboles, más árboles, veía todo el bosque hasta llegar a una cabaña, por cierto, Jackson lo cargaba como si se tratara de un costal de papas. -Llegamos conejito. –dijo Jackson bajándolo; éste tembló mirándolo. -¿M-me comerá? -Me gusta comer conejos, pero no lo haré, tú serás mi esposa. -No quiero… Quiero irme a mi casa, m-e perdí. -Lástima, eres mi esposa, luego conozco a mis suegros. -P-pero usted es lobo, yo soy conejo. -El lobo y su conejo. -El conejo comía, tenía tanta hambre, Jackson le miraba sus piernas, estaban hermosas, quería tocarlas, besarlas. -¿Quieres más? -P-por favor.
El lobo le dedicó una sonrisa, le sirvió más, le admiraba comer, sus gestos. -¿Por qué es bueno conmigo? -Porque serás mi esposa. -S-sí soy su esposa.. ¿ya no me comerás? ¿ni comerás conejos? -Exacto, nada de conejos, ¿lo aceptarás? -¡Sí, sí! ¿Qué es una esposa y qué hace?
El lobo reía y acariciaba su cabello, el conejo se sonrojó, no sabía que era eso de “esposa” pero el aceptaba.
El lobo y su conejo, por Alixxn
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Prosa Prozac
PoesíaPoesía.. relatos.. narraciones cortas.. Cada inspiración es parte de la tristeza alojada en mis venas. Un poco de misantropia al caldo. Si eres Borderline.. escríbeme @jennferrivera
