"taza de café"
La campanilla sonó por todo el local haciendo que mi vista se detuviera al cliente que había entrado a la cafetería.
Una cabellera castaña llamó mi atención por completo, una chica quien siempre venía al café a la misma hora que todos los días.
A veces me preguntaba de dónde sacaba tanto dinero para venir aquí todo los días.
Pero desde que empezó a venir al café, no pude evitar cautivarme por su belleza aunque solo cruzábamos palabras por el pedido. Su cabello castaños largo brillante, sus ojos eran comos dos zafiros y una pequeña sonrisa amable que siempre decoraba su rostro, era notable que era nueva en el pueblo pero.
Nunca supe su nombre, nunca se lo he preguntado.
Y eso le estresada un poco, no saber el nombre de la chica que había ganado mi corazón con una simple mirada¿Irónico no?
A pesar que debo emparejarme con mi mejor amigo Craig por la presión social, solo para hacer a la gente del pueblo. Aunque ambos éramos hetero o eso supongo.
Nervioso por la presencia de la chica, tome la pequeña libreta que estaba en la barra junto un lápiz para caminar a paso rápido donde la chica.
—¿Q-Que va a P-Pedir?—le pregunto tratando de controlar mis tics nerviosos pero no estaba funcionando por la cercanía de la chica
—un café con crema y unas Magdalenas por favor—Asentí para anotar el pedido en mí libreta para ir rápidamente a la cocina a preparar la orden.
Estaba solo en la cafetería ya que hoy mis padres habían salido del pueblo para traer más suministro para el café pero no querían cerrarlo haciendo que yo quedará a cargo, lo bueno de este día es que era domingo y muy pocas veces había gente por aquí haciendo me trabajo más fácil.
Terminando de hacer el café y luego echarle la crema, me dediqué a decorar las magdalenas con la crema pastelera de color blanco haciéndole formas de estrellas y corazones en las magdalenas. Una vez terminado el pedido, coloque todo en la bandeja para a paso lento y cuidadoso caminar hacia la castaña.
—Esp-pero Q-Que disfrute s-su pedido—Comente dejando el el café con crema en la mesa junto con las magdalenas.
—Que tierno..—Murmuro viendo las magdalenas para luego dirigir su mirada a mi—Muchas Gracias.
Me quedé quieto observándola, sus ojos mostraban un pequeño brillo de felicidad que me hipnotizado, su piel pálida quien estaba levemente de color rojizo por el calor del la cafetería y en sus labios decoraba una linda sonrisas.
—¡GAH! ¡Lo siento!—Me disculpé abrazando la charola a mí cuerpo al notar que me la quedé observando de forma rápida, rápidamente me dirigí detrás de la barra escondiendome de la chica tratando de regularizar mi respiración, mi corazón latía más rápido que antes y mis tics se hacía más comenzaron a ser más frecuentes.
—M-Mucha presión...—Murmure jalando mi cabello esperando controlar los tics, pero en el simple hecho de pensar en ella hacia que que no pudiera controlarlos.
Mire hacia un lado para mirar a la chica, quien se dedicaba a beber el café mientras miraba su celular.
Quisiera tener la valentía de preguntarle su nombre
Pero era muy cobarde para hacerlo.
Después de un rato observándola como un acosador, además de contar el dinero que había ganado hoy. Fui a la mesa otra vez con la bandeja para retirar la loza sucia con la atenta mirada de la chica lo cual hacía que apareciera uno que otro tics en mi ojo derecho.
Cuidadosamente caminé hacia la cocina viendo que nada cayera al piso.
¿Pero adivinen que?
Me había resbalado con un pequeño charco de café haciendo que cayera al suelo y que el la loza se rompiera.
—¡Jesucristo!¡ Qué desastres!—Mis tics otras vez aparecieron, está era la quinta vez en el mes que rompía la loza del local.
Si seguía así mis padres lo quitarán de mí mesada.
Comencé a recoger los pedazos del plato y la taza teniendo la precaución de no cortarme.
—Cuidado, te cortaras—La chica se colocó en cuclillas a mí lado y me quito todo los fragmentos para luego recogerlos ella, me la quedé observando viendo cómo tomaba cada pedazo.
¿Por qué era tan amable conmigo?
Deje de mirarla para ir rápidamente a la cocina por una escoba y un trapo para limpiar el desastres que había ocasionado mientras que ella iba al basurero a botar los pedazos.
Luego de ir a dejar los elementos de limpieza a la cocina, me acerqué lentamente a la chica quien limpiaba sus manos en su ropa.
—¿T-Te has cor-tado?—Pregunté con timidez.
—Si, pero un poco así que no te preocupes—Sonrió.
—¡E-Esto es mí culpa!¡GAH!
—Oye... Tranquilo—la chica tomo mis hombros y sonrió—Fue un accidente.
Logró calmarme un poco y asentí lentamente, ella saco sus manos de mis hombros.
—¿P-Puedes extender t-tus manos?—ella confundida extendió sus manos frente a mí. Sus dedos y palmas habían cortadas que aún sangraban provocando esa sensación de culpa en mí pecho.
Del bolsillo de mí delantal comencé a sacar curitas para comenzar a colocarlos con delicadeza en sus dedos y palmas. Estás eran de colores y con diseños algo infantiles.
—gracias—Agradeció la chica mirando sus manos—¿Como te llamas?
-Soy.. Tweek
—Soy _____, un gusto conocerte Tweek—Sonrió lo cual no pude evitar corresponder.
Por fin sabía su nombre.
Fuimos a la caja a que pagara aunque insistí que la casa invitaba, pero ella se rehusó dejando el dinero en la mesa y caminando hacia la puerta del local.
—Nos vemos Tweek—Se despido, antes que pudiera decir algo salió de locatario dejándome solo.
Mire el dinero, entre los billetes había un pequeño trozo de papel doblado. Lo tomé y lo abrí lentamente viendo cual era su contenido.
Este es mi numero, para que podamos hablar!
Abajo había una serie de números anotados con una bonita caligrafía, no pude evitar sonrojarse y que los tics aumentarán .
—¡GAH! ¡Mucha presión!
Ojalá que ella siga viniendo por una taza de café para poder verla todos los días.
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||One-Short|| South park
Fanfiction¡momentos con tus personajes preferidos! •Edicion South Park• [Debo aclarar que solo soy una Escritora novata por lo que mí ortografía ni redacción es muy buena. Espero que entiendan] [¡Entra aqui!]
