Capítulo 4.

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Me dirigí a la puerta principal del gimnasio (ahora sabía que hay dos puertas de emergencia) y salí del lugar.

Aún tenía una clase por delante pero ya no quería estar en ese lugar... Ni modo, solo era una clase, no perdía nada si me quedaba, aunque tampoco perdía mucho si me iba...

No, estaba tratando de cumplir con mis cosas, de ser responsable, necesitaba ser buena en algo, aunque fuera en algo que particularmente no disfrutara, como la escuela.

Caminé hacia la zona de la escuela que ya conocía de memoria para buscar el salón de la clase que me tocaba. Si, tuve que buscar el salón, ya que no había tenido esa clase antes y por lo mismo no sabía en donde estaba.

Atravesé el pasillo revisando mi horario de vez en cuando y observando los números de las puertas para corroborar cual era el salón indicado hasta que di con la puerta correspondiente.

Entré silenciosamente en el salón, tratando de no llamar la atención de alguna de las personas que se hallaban dentro, consiguiéndolo con éxito. Me dirigí con paso apresurado a la última mesa de la fila que estaba junto a la ventana, si esa que está en un rincón y me senté.

Ya que aún faltaban unos minutos para que empezara la clase saqué uno de mis libros de mi mochila y me dediqué a leer por un rato.

Cuando llegó la maestra, dejé mi libro a un lado y tomé mi cuaderno para tomar las notas necesarias hasta que la clase llegó a su fin.

Recogí mis cosas, las puse dentro de la mochila y me dispuse a salir cuando alguien se dirigió a mi.

-Hola, ¿Te acompaño a casa?- Era Noah.

-Ah hola.. Ammm... Si claro- acepté con una sonrisa.

-¿Te importa si alguien más viene con nosotros?-.

-No, no hay problema- el me hacia un gran favor al hacerme compañía, no podía molestarme el hecho de que estuviéramos acompañados por alguien más.. A excepción de su maldito medio hermano, ahí si que prefería regresar sola.

-Vale, le dije que la veríamos en la acera frente a la entrada en 5 minutos así que deberíamos irnos- era una chica, todo bien entonces.

Salimos del salón, dimos vuelta en el final del pasillo y salimos de la escuela por el pasillo principal. Noah saludó con la mano a alguien pero yo no alcanzaba a distinguir quien era ya que el es un poco mas alto que yo y había ríos de gente caminando por ahí. Cruzamos la acera y nos acercamos a la chica.
Era Dinah.

-Hola D- dijo Noah.

-Hola- respondió ella al tiempo que me sonreía a mi- Hola Alessia-.

-Hola- contesté alegremente.

-¿Ustedes se conocen?- cuestionó Noah con confusión.

-Solo hemos hablado una vez, pero si, supongo que sabemos quien es la otra- contestó Dinah.

-Bueno, ¿Nos vamos?- dijo Noah.

-Vale- respondimos ambas.

Caminamos un par de calles hasta que Noah dijo:

-Esperen aquí, iré por el auto- iríamos en auto, Noah tiene auto, vaya.. Probablemente su familia tenía dinero, lo cual explicaría la prepotencia de su medio hermano.

Esperamos calladas hasta que un auto se detuvo delante de nosotras. No tenía pinta de ser muy caro, era sencillo, negro y pequeño.
La ventana de la puerta derecha bajó y vi que Noah estaba dentro.

-Entren- dijo el.

Dinah ocupó el asiento delantero junto a Noah y yo iba sola en la parte de atrás.

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