"Dime cómo estar en este mundo, dime cómo respirar y no sentir dolor. Dime cómo, porque yo creo en algo, creo en nosotros."
Basada en Us {Shawn Mendes One Shot}.
Inicio- 19/11/2018
Final- 21/12/2018
Dedicación por Comentario.
Toco la puerta con cuidado emitiendo un sonido apenas audible. Cuando escucho como las cadenas de la puerta comienzan a ceder comienzo a debatirme sobre si esto es lo correcto o debo salir corriendo en este preciso momento. Pero ya es demasiado tarde. La puerta ha sido abierta.
—¿Rosie?.—Solo le abrazo con fuerza sin importar si penetrante olor a cigarrillo y alcohol. Esta terriblemente delgado, sus ojeras son profundas y sus enrojecidos ojos solo reflejan una gran tristeza.—Oh, Rosie. No me veas así.
—¿Que sucede contigo?, ¿Porque haces esto?
—Porque soy un idiota. Lo siento tanto.—Siento caer la primera de sus lágrimas en mi hombro y seguida de ella viene aquellas sacudidas que me dan indicios de su llanto.—No debí dejarte. No debí dejar a Mía. ¿Que clase de hombre soy?
—Ven, grandulon. Te darás un baño y a dormir. Necesitas descansar.
—¿Te quedarás?
—Tengo que cuidar de Mía, cielo. Vendré a verte mañana por la mañana.
—Quedate. Por favor.
—Lo discutiremos después. Ven, vamos a darte una ducha.
Caminamos juntos a pasos torpes hasta el cuarto de baño. Le dejo sobre el retrete y comienzo a templar el agua de la lluvia artificial. En cuanto me doy la vuelta le veo luchar torpemente con sus pantalones así que me tomo como última tarea desnudarle por completo. Cuando está listo le hago entrar y en un par de segundos me tiene dentro de aquel húmedo cubículo junto a él.
—¡Shawn!
—Creo que tu ropa está un poco mojada. Tendrás que esperarte hasta que se seque. Que lastima.
—Juegas muy sucio, Shawn.
—¿Quieres que lo haga?.—Me pongo nerviosa cuando su respiración se mezcla con la mía. Pero no hace nada. Solo besa mi nariz y cierra los ojos mientras disfruta del agua caliente que cae sobre su cuerpo.
❤️
—Tome una de tus camisetas mientras seco mi ropa. Espero que no te moleste.
—Te ves realmente bonita con ellas. ¿Recuerdas que las usabas casi diario cuando tu barriga era inmensa?. ¿Como está mi hija?
—Está bien. Esta creciendo muy rápido, ya le han brotado dos dientes y puede sentarse solita. Estoy muy orgullosa de ella.
—¿Puedes acostarte un rato aquí?.—No le veo nada de malo así que solo levanto las sábanas y me cubro con ellas.—Lo lamento.
—¿Porque nos has dejado, Shawn? Nos abandonaste. Ni siquiera te despediste de nosotras.
—No tenía corazón para hacerlo. Lo siento mucho. ¿Han estado bien?
—Mamá es más grosera que nunca y papá... él adora a Mía pero aún no me habla. ¿Como has conseguido este lugar?
—¿Recuerdas aquel mes en el que ofrecía sesiones acústicas en el café? Un hombre me vio y se interesó en mí. Tenías razón sobre mi voz.
—¿Quien te ha dado alcohol y cigarrillos?.—No dice nada. Está avergonzado.—No son solo cigarrillos, ¿Cierto?
—Lo siento.
—Deja de disculparte por todo. No dejaré que te acerques a la bebé si sigues viviendo de esta manera.
—Rosie...
—¿Que seguirá después? ¿Cocaína?, ¿Opioides? No quiero que seas un adicto.—Comienza a causarme frustración su victimización por lo tanto decido quedarme callada, me pongo de pie y salgo de la habitación.
—Rosie, no me dejes. Voy a dejarlo todo, lo prometo pero no me abandones.
—Tu lo has hecho con nosotras, ¿No? Vendré a verte mañana por la mañana. Traeré a Mía conmigo,no quiero que hagas nada imprudente.
—Lo haré si no te quedas.—Su ligeramente alcohólico aliento choca contra mi rostro. Sus grandes manos acarician mis cadera y pierdo completamente la cordura cuando sus labios chocan con los míos.
Oh dios, ¿Porque soy tan débil?
Se dirige conmigo en brazos hasta su habitación y me deja sobre el desordenado acolchado. Sus labios descienden por mi cuello con delicadeza y retira su camiseta tratando de no alejarse tanto de mí.
—¿Me permites? No te haré daño.—Solo puedo asentir y disfrutar de aquellas caricias que tanto extrañaba.
Mi camiseta desaparece al igual que mis bragas dejándome completamente desnuda frente a él. Retira lo que resta de su pijama y decide meternos debajo de las mantas antes de seguir con nuestro momento.
Su atención se dedica exclusivamente a mis pechos, los acacia y juega con ellos por un buen tiempo antes de seguir recorriendo con sus manos todo mi cuerpo.
—No no. Detente.
—¿Estoy haciendo algo mal?.—Me mira con preocupación.
—No. Solo quiero llevar el control esta vez.
Sonríe por picardía y vuelve a besarme antes de tomarme por la espalda y dejarme sentada sobre sus muslos muy peligrosamente cerca de su masculinidad.
—Oh linda.—Su jadeo se hace escuchar al mismo tiempo que se hunde en mi interior. Comienzo a moverme en pequeños saltos sobre él.
Sus manos recorren mi espalda y se enganchan en mis caderas para fijarlas y ser él quien aumente sus movimientos. Estoy en el puto paraíso.
Me quedó completamente quieta cuando las sensaciones en mi cuerpo se vuelven insoportablemente placenteras. Dejo escapar un último suspiro y me recuesto en su pecho. Beso su cuello un par de veces y acaricio su cabello mientras admiro con atención todos y cada uno de sus gestos. Sigo tan enamorada de él.
—Te amo.—No digo nada ante sustancias palabras. Solo vuelvo a besarle haciéndole saber cuánto le amo yo a él.—Saldremos adelante juntos te lo prometo. Solo dame tiempo y vuelve a creer en mí.
❤️
Dedicado a
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