Nuevamente era de día y algunos nos encontrábamos practicando por si algo pasaba, pero practicábamos individualmente. Clint te enseñaba a lanzar flechas, el es genial.
A Thor como siempre lo veo sólo, he notado que es el único que prefiere estar en total aislamiento a comparación de todos los demás.
También estaba la presencia de Bruce, pero el sólo observaba mientras tomaba su taza de café. Y no había nadie más, eran los únicos.
Las cosas con Thor realmente se han vuelto extrañas, es cómo si alguien estuviese prohibiendo qué se vieran o se hablaran. Aunque dudo mucho qué Thor quiera algo más qué una amistad, cada que se acercan hablar el encuentra un pretexto para alejarse.
— Vaya tienes ojo de Alcón. —Dice Clint causando una sonrisa de tú parte — Quizás un día puedas ser mi asistente.
— Ja, ja. Muy gracioso. —Dijiste sarcásticamente pero aún con una sonrisa cariñosa.
Thor había terminado su práctica, y estaba por irse. Y cómo ustedes se encontraban frente a la puerta de salida obligatoriamente tenía que pasar por allí.
El se acercaba, dirigió una mirada hacia a ti pero no sonreía ¿Acaso eso es un tipo de señal? El estaba muy concentrado viéndote a los ojos que no notó que estaba pasando justo por dónde las flechas aterrizaban anteriormente.
¿Está molesto? ¿Está enamorado? ¿Cómo darse cuenta?
Una flecha que fue lanzada a pocos centímetros de su estancia lo saca rápidamente de sus pensamientos.
— Estabas muy distraído. — Aunque casi lo matabas, literalmente. Él te regaló una pequeña sonrisa, pero no tardó tanto cómo para irse.
Justo como las veces anteriores, sin decir nada, sin hacer nada, sólo se fue.
Pasaban días, semanas... Y Thor volvía a caer en los brazos de Jane cómo lo hacía cada vez que hablaba con ella. Se había olvidado de tú existencia.
Steve también pasaba mucho tiempo contigo, y llegó a notar lo qué te sucedía, aunque tú no le mencionaras nada.
Entonces después de recurrir el laberinto al qué Tony llama casa, encontraste a ambos casi besándose. Estaban cerca, a milímetros de darse un beso.
— Consiganse una habitación. — Hablas causando que ambos se separen rápidamente asustados por tú presencia, te vas con un sonrisa pero lanzas la puerta con brusquedad.
— Jane siento qué tengo que hablar con ella para ver que pasa. ¿Bien? — Te persigue dejándola completamente sola.
Al pasar por alguno de los pasillos se ve obligado a quedarse inmóvil ya qué un cuchillo de gran filo estaba apuntando en su cuello.
¿Ya Thor perdió su interés hacia ti, o probablemente nunca lo tuvo?
— ¿Enserio creiste que era tan tonta? — Preguntaste sonriendo y desviando la mirada, tu mirada vuelve a él.
Él toma el cuchillo y rápidamente se quita, te empuja a la pared y te coloca en la misma posición en la que estaba el anteriormente, tenías un cuchillo en tu cuello.
— Siempre pensé qué él tonto era yo. — Sonríe y asiente con lentitud regalándote la mirada más valiosa y sincera qué nunca antes habías visto.
¿Qué se supone qué estaba haciendo?
— Definitivamente amo a Jane. —Provoca qué tú mirada se torne a una más oscura. — Pero estoy enamorado de ti.
— ¡Sólo decidete! ¿Bien? — Lo miras con enfado. — Eso no es verdad, tú sigues estando enamorado de Jane. — Sonríes de manera enojada mientras niegas.
— ¡Sí es verdad! Lo juro por mi padre. — Dice él seriamente mientras seguías negando.
— ¡Deja de mentirme! —Gritas de tristeza, en ese momento el se aparta viéndote de la misma forma. — Creo que tú hermano al que llaman dios de la mentira es más honesto qué tú, a decir verdad.
En ese momento hablabas con Steve, el té había preparado chocolate caliente y estaba dispuesto a escuchar eso tan importante qué tenías que contarle.
Te notaba intensamente triste, por eso le preocupó.
— ¿Y entonces? — Preguntó mientras te veía, tú cara cambia de inmediato a una de confusión.
— ¿Y entonces qué? — Respondiste seca subiéndote de hombros.
— ¿Qué pasó luego? — Pregunta nuevamente.
— Lo qué pasó es qué dejaré de intentar tener una relación con algún miembro de los vengadores, en gran parte es algo inútil, y riesgoso.
— Qué bien, ya nos dices vengadores, es un avance — Comenta y sonríe Steve, lo miraste confundida.— Ah, perdón, entonces ¿Por qué lo dices? — Continúa su frase después de dos segundos de diferencia.
— A ver, imagínate qué estén salvando el mundo. Y tengas qué elegir entre salvar al mundo o salvar a tú pareja. O mira otro ejemplo, también pueden secuestrar a tú pareja y pedirte hacer algo malo para evitar que muera. —Dices con seriedad.
— Aunque tengas razón en gran parte de lo qué dijiste... Sigue siendo lo mismo sí tienes una relación fuera de los vengadores, sí la tuvieras, las amenazas seguirían en pie. Sigue siendo lo mismo — Dice bebiendo un trago y colocando la bebida nuevamente en la mesa.— No tiene nada qué ver si tiene una relación fuera o dentro de los vengadores, sigues siendo riesgoso ¿ves?
— Tienes razón...
— Y te diré algo: No sigas siendo la segunda opción de nadie, ¿okey? Mereces más qué eso y si con simpleza el no quiere ver lo increíble qué eres. Entonces no es el indicado.
ESTÁS LEYENDO
Thor Y Tú
Short StoryTú, la más legendaria y peligrosa luchadora de toda la galaxia y él, el Dios del trueno, el rey de Asgard. ©2019 Todo los derechos reservados, historia cien por siento mía.
