Narra Uriel...
Los gritos, la furia se desataron en aquel suelo al que padre protegia. Habia escuchado tanto de su amor por los humanos que habia odiado aquellos seres, habia jurado acabar con la vida de lo que Luzbel tanto protegia. El golpe fue severo no lo negare, Laizan me miraba como si con ello pudiera revocar algo dendro de mi que existio por milenios, aquellos humanos a los que debia proteger no significaron nada cuando Laizan avanzo en mi direccion y tomo mi brazo.
La mirada de padre era una autentica sorpresa, pero bajo aquel sentimiento descubri lo que temia, Laizan se habia convertido en mi prioridad, cuidar de ella y mantenerla con vida, aun cuando nisiquiera habia podido hablar mas de cuatro palabras con ella.
Cuando tome mi espada y negue, sus ojos se entristecieron, en aquel momento me hubiera gustado sentir una parte de lo que ella sentia, era imposible para alguien como yo tener algun tipo de sentimiento. Padre no era del todo bondadoso con sus hijos mas allegados, Cuando me interpose entre Luzbel y padre quice ser un hijo rebelde, dar media vuelta y dejarlo atras, pero me fue imposible padre era aquello por lo que debia luchar.
El rostro de Luzbel se formo un tanto deforme cuando lo enfrente, a padre parecia importarle menos lo que ocurriria si era asesinado alguno de ellos. Laizan avanzo entre la multitud, por mi cuerpo se extendio un cosquilleo, vi sangre esparcida por el suelo, los cuervos graznaban en el cielo y el viento nos asoto como aquella ultima primavera en la que Luzbel estubo arrodillado ante padre.
Recuerdo, recuerdos, Airan quien corria deprisa lejos callo al suelo, a lo lejos un grupo de humanos se acercaban deprisa, hubiera creido que todo acabaria en aquel momento, realmente me equivoque.
Cuando Luzbel levanto la espada y los cuervos calleron en picada el reflejo de Laizan interponiendose entre ambos hizo que estallara una luz angelical.
Todos se detuvieron, Airan quien se habia caido al suelo grito desesperada y giro su rostro, padre asintio, Luzbel abrio los ojos sorprendido, cuando la espada callo al suelo, las gotas comensaron a caer de las nubes, los cuervos chocaron presipitadamente con el suelo muriendo en el acto. La Guerra seso, cuando mis manos sostuvieron el cuerpo gravemente herido de la chica a la que habia intentado matar, Laizan sonrio.
Su cuerpo bañado de sangre, Padre acaricio su Cabeza con una ternura Digna de una fotografia, - esta bien pequeña todo estara bien. - recordaba mi muerte, habia sido en un dia soleado, el angel que recogio mi alma habia sonreido como padre lo hacia en aquellos momentos, Luzbel miro la escena sin poder entender.
Aquello que lo habia unido a la chica en mis brazos acababa de morir gracias a el, aquella union se desacia como polvo en pleno verano, Airan no se levanto, nisiquiera podia hablar, miraba desde lejos con el Corazon en un hilo, ella tambien acababa de perder aquello que las habia unido alguna vez.
El grupo de humanos paso justo por entre nosotros, conversando y riendo como seguramente lo habria hecho alguna vez Laizan y Airan cuando eran unas niñas, los humanos no tenian la vision, siguieron su camino como si en aquellos momentos el mundo no acabara de perder algo importante, se sintio de aquella manera, extraña la vida de Laizan no habia tocado a demaciadas personas, su muerte no aferctaria a nadie mas que a su hermana.
- Regresa por donde viniste hijo - susurro padre a Luzbel que estaba inmovil frente a lo que habia hecho - No tienes por que luchar, ahora es nuestra.
Padre tenia una manera extraña, de nombrar a sus hijos suyos, le perteneciamos, y en aquel instante Laizan estaba muriendo. Era algo extraño de ver, aquella chica no moriria del todo, se haria un Angel, protegeria las Puertas de Dios como todos lo haciamos, pero aquello no se sentia bien. Todos lo vimos reflejado en sus ojos, aquella necesidad de que Laizan fuera uno de nosotros padre no podia disimularla, las alas de Laizan se iluminaron, debia haberlo sabido un humano no puede tener alas, el problema era que en aquel momento vi la realidad asotarme y no pude evitarla.
- Tienes miedo - Laizan niega, su boca esta llena de sangre Luzbel me mira se lo que significa aquella mirada en sus ojos, - deberias temerme como el resto de las personas lo hacen - susurro, sin poder evitarlo.
- Hay cosas mas tenebrosas que tu - me mira consiente de que mis palabras significan que en algun punto ya no podria sentir, tratando de explicarle que todo cambiaria. - aqui esta lo que realmente asusta.
- Que es - pregunto
- Tu padre - susurra tan bajo que creo que he escuchado mal.
Sus ojos demostraron miedo, un miedo genuino. Levanto el rostro a Luzbel, todos a nuestro alrededor me miran, observan a la chica que habiamos jurado proteger y mantener como humana, aprieto los puños ante las carcajadas de padre, quiero creer que es un mal sueño, quiero tener miedo, poder sentir terror en aquellos instantes, pero padre se nego a darnos algo que nos haria un poco humanos.
Luzbel asiente ante mi y comprendo, la maldad se habia apoderado de aquello a lo que el mundo estaba dispuesto a creer, pisar aquel suelo lo habia transformado ( - Si no hubiera un Dios, habria que crearlo - ) la chica en mis brazos se desvanecio, quedando en ella algo que jamas podria tener vuelta atras.
Padre habia creado un ALMA OSCURA...
Hola voten y comenten gracias...
ESTÁS LEYENDO
Alma Oscura... #Wattys2019
ParanormalSe dice que los Demonios salen del infierno en busca de un Ángel, y tal vez sea verdad. Este Demonio salio en busca de su mitad, pero una vez serca de ella comprende que su mitad estaba partida, una caprichosa y engreída. La otra amable y compasiva...
