¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Capítulo trece.
—¿Siempre esas aquí?—pregunta Kate colocándose a su lado.
—Bueno...—se encoge de hombros—La mayoría del tiempo, no tengo nada que hacer. Debería encontrar un trabajo o algo por hacer.
Voltea de reojo a la terraza del estudio de Carlisle, dónde Edward sé encontraba sentado con la mirada en el bosque y un libro cuyo título no logro ver en sus manos.
—Tienen problemas ¿No es así?—pregunta curiosa, al notar la mirada ansiosa de Camila.
— Me subestima, eso es todo.
— Los compañeros tienden a hacer eso, aunque normalmente es por protección, no defiendo a Edward pero, lo entiendo—toma su mano entre las suyas— Te ama Camila, para el eres su vida, su adoración, su mundo eres tú, y el esta mas que dispuesto a sacrificarse por ti.
—Y yo por el. Pero eso no quiere decir que no me sienta furiosa o decepcionada.
—¿Tú confías en el?
—Más que nada—la voltea a ver.
—¿Entonces por qué no quieres que este en esta pelea?
—No me perdonaría si algo le pasa, ni a el ni a los Cullen.
— Con el pasa exactamente lo mismo, teme perderte.
Tocuhe
—Kate—la mira unos segundos.
—Respeto tu decisión, si a mi me hicieran eso los electrocutaría tanto que saldrían lágrimas de sus ojos, hazlo sufrir se lo merece—ríen—Pero ponte en su lugar, tuvo un romance con esa humana que jamás nos agrado, pero ahora estas tu, y así como temes que algo les pase, a el le aterraría perderte.
—Gracias.
—Bien, vamos a entrenar, quiero saber más de tus habilidades, quiero ver si logras anular mi don.
—¿Anular?—pregunta bajando los escalones tras ella, Eleazar sonríe al verlas, siendo respondido de igual manera.
—Camila, ¿Cuanto tiempo tienes de haberte transformado?
—Bastante tiempo, ¿No debería tener control total?
—Los Volturi no se arriesgarían a qué domines tu habilidad, en especial porque te negaba a estar con ellos—se levanta de su lugar—Vamos con Eleazar, el puede ayudarte con tu don.
Los vampiros salen de la casa, pasan junto a Edward, quien mira al momento a su compañera, quien lo mira unos segundos para regresar la vista al frente y seguir su camino.
Kate tenía razón, a ambos les aterraba que salgan dañados, pero la vampiresa omitió el hecho que su compañero la comparo con Isabella, eso fue lo que más la lastimo.
Los Denali detiene su paso a unos metros de la mansión, Kate voltea a ver a los presentes fijamente, analizándolos.
—Veamos—voltea hacia Jasper para sonreír maliciosamente, se acerca a el estirando su mano hacia el, el vampiro niega sonriente.
—Paso.
—Vamos, necesita motivación, a Edward dejará que lo mate, esta enojada con el.—ríen, menos los mencionados, quienes se miran unos segundo para regresar la vista al frente.
—Lo haré yo—dice Edward mirando a Camila, dando un leve asentimiento con la cabeza.
—Bien, esto es lo que pasará, usaré mi don en Edward, y tu intentaras hacer que no sienta ese dolor.
—No soy escudo, ¿Como haré eso?-la mira asustada.
—Depende de ti mientras lo averiguas el sufrirá—sonríe para tomar el brazo de Edward, haciendo que este caiga al piso.
—¡Kate!—dice la chica mirando con preocupación a Edward—¿Estas bien?—asiente, sonriendo a su chica.
—Estoy bien, continuemos, tu puedes—se miran unos segundos, Carslile y Esme comparten una mirada al verlos, aun peleados demostraban su preocupación por el otro.
—Oye—voltean a verlo—No la estas motivando—Dice Emmett de brazos cruzados.
—¿Quieres intentarlo?—pregunta el vampiro desde el suelo.
Levanta las manos en señal de rendición.
—Bien, de nuevo—Mira a Camila con suplica mientras esta suspira pesadamente, pasándose las manos por el cabello.
Edward gritaba de dolor, haciendo que Camila solo se altere, mira a Kate frustrada, pero esta no se detenía, al contrario, parecía que con cada segundo que pasaba aumentaba su voltaje, haciendo que las venas de Edward resalten por la electricidad que había en el.
—Kate basta—dice colocando su mano en el hombro de la rubia, pero parecía no funcionar, haciéndola desesperarse con cada segundo que pasaba.—Kate enserio, detente no puedo.
Todos a su alrededor miraban la escena, ninguno hacía nada, mientras los gritos de Edward la hacía ponerse más nerviosa, Jasper estaba hecho un manojo de emociones al sentir las emociones de su hermana.
—¡Kate basta!—grita hacia la rubia, toma su brazo con fuerza apartandola de el, ignorando cómo sus ojos pasaban a un rojo intenso.
En ese momento el dolor del vampiro cesó.
Edward sé recuesta sobre el césped intentando recuperar la respiración, se agacha a su altura recibiendo una sonrisa.
Kate por su parte retrocede sorprendida mirando sus manos.
—Lo consiguió—susurra Eleazar llamando la atención de todos.
—El espejo puede copiar todos los dones, pero también puede anularlos—La electricidad regresa a las manos de Kate, haciendo que Camila sonría orgullosa.
—¿Como es posible?
—Puedes anularlos por un corto tiempo, esa parte del don se activo cuando viste y sentiste el dolor de Edward, para los que prestamos atención, cuando alejaste a Kate, tus ojos no solo se pusieron rojos, se vio como si un pequeño manto azul cubriera tu cuerpo, luego se transformo a un color anaranjado cuando arrojaste a Kate—le da a la rubia una mirada de disculpa.
—¿Cuanto tiempo pueden ser anulados?
—En esta ocasión fueron aproximadamente cuarenta y cinco segundos.
— Con el tiempo tendrás más tiempo, es cuestión de practica, cuando tengas mayor control, podrás eliminar las habilidades permanentemente.
— Por eso puedes leer la mente de Isabella—dice Rosalie—Ninguno de nosotros puede hacer uso de sus dones en ella, excepto tu.
— ¿Ella no es humana?
—Si, pero no podemos usar nuestras habilidades con ella, solo Camila.
— No tienes idea de lo poderosa que eres.
— Con practica, con el simple hecho de saber el don de la persona ya lo tendrás, al igual que podrás anularlo, tienes demasiado control en esto, hay vampiros que a pesar de tener mas de trescientos años aun no pueden controlar sus habilidades como tu.
—Increíble.
— Ella es asombrosa—corrige Edward, recibiendo una sonrisa de su novia.
Todo bajo la mirada de Alice.
—¿Podemos intentarlo de nuevo?—pregunta emocionada, orgullosa de sí misma.
Sin poder evitarlo Edward toma su rostro con ambas manos, plantando un beso en su mejilla, dejando ver su emoción.