Cap 12

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*el día ha llegado tarde y la mañana lenta, el sol salía con poca luz y la fresca brisa atraía en las aves un suave cantar medio callado, la claridad de aquel alba era tenue y suave que no necesitaba de fuerza para cuando los parpados del albino fuesen a abrirse despacio como el telón de un teatro listo para dar su función, los limpio un poco con rascárselos suavemente mientras su visión se aclarara mientras que con cuidado fue bajando desde la cama hasta la sala, todo estaba listo para el siguiente día de Halloween por lo que bajando las escaleras escuchando algunos ruidos en el interior a lo que extrañado levanto la mirada encontrando la mesa decorada con comida.*

¿ehh? ¿Chicos?

G y H: buenos días Shirou-kun

¿Durmieron bien?

H: bastante.

G: ¿y tú?

Ni me di cuenta cuando pegue los ojos jajaja ¿necesitan ayuda?

G: ah, no ya casi está listo todo.

H: ¿no te gustó la sorpresa?

Claro que sí, aunque no debieron molestarse tanto.

G y H: para nada.

*y así entre los tres misteriosamente fueron tranquilos a la mesa a desayunar, hoy sería un día relajado por lo que no había apuro alguno que les impidiera salir de aquella calma que cuando escucharon al cartero llegar con el paquete el albino fue a buscar y sin leer el destinatario lo abrió con cuidado observando lo de hoy, solo abrió la caja destapándola y miro lo que traía, la cerró y camino de regreso a las escaleras.*

No tardo.

G y H: hai.

*una vez que los dos vieron como el albino subió hasta perderse tomaron direcciones opuestas con una cara de desagrado por el otro mientras que acomodaban un poco la casa aunque cuando se encontraban no decían nada y pasaban de largo como si nada y es que aún estaban en el debate de quién conquista el corazón del albino, cuando cruzaban miradas un relámpago rivalizante los conectaba mutuamente en silencio. Al terminar solo optaban por esperarlo en un profundo silencio como animales encerrados en la misma jaula andaban de un lado a otro mirando el suelo. Mientras tanto arriba el estaba casi por terminar hasta que viendo que solo faltaba una cosa que había olvidado, por eso mismo había salido con el uniforme para bajar las escaleras, en lo cual los muchachos miraron e inmediato curiosos.*

G: ¿sucedió algo?

Si, olvide las láminas...

H: ¿láminas?

Las que íbamos a llevar para el instituto...

G: ¿Dónde las dejaste?

En el ático, solo es una que hay que bajar no es la gran cosa.

*de pronto una idea se dividio en partes iguales para las dos mentes, tal vez eso sería una oportunidad de demostrarle cariño a el con caballerosidad, por eso actuaron rápidamente cuando le vieron darse la vuelta.*

G y H: iré a traerla.

*los tres callaron y se miraron.*

¿Ustedes?

H: eemm... Si –con un suave tic al ojo- nosotros... Queremos traerla hasta aquí.

G: -en las mismas- después de todo, será rápido.

*el albino quedo en silencio por unos largos minutos.*

(a veces dan miedo de verdad...)

*pensó para sí mismo antes de suspirar resignado*

"Todo por culpa de ese reto"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora