Tan doloroso es recibir ese hechizo como ver a la persona a la que se lo han hecho, si es alguien querido. Tan doloroso como tener que ocultar algo que amas con toda tu fuerza para que no lo rompan, arruinen, destruyan, impurifiquen, solamente para protegerlo.
Draco y Hermione estaban sentados en el baño de Myrttle la llororona.La fantasma se había marchado por una de las muchas cañerías. La pareja había llegado a una conclusión. Harry y Ron tenían que olvidar que Hermione salía con Draco, que lo besaba cada vez que podía y él la tocaba con dulzura, que las únicas palabras que salían de sus bocas para referirse a ellos era de amor que nunca dejarían de amarse y desear una vida juntos. Tenían que seguir pensando que Hermione Granger y Draco Malfoy se odiaban a muerte, que las miradas que tenían eran de odio y asco, enemigos para toda la vida.
-Prefiero que lo hagas tú. Sabes modificar hechizos al igual que Snape.-Tocó el abdomen de Draco. Seguía teniendo la herida que Harry le había hecho en ese baño, con el hechizo de Sanpe, Sectumsempra. - No puedo hacerles un Obliviate a mis amigos. Intenta que solo olviden lo nuestro. -Draco asintió.- ¿De verdad pronto estará listo?
-Si- dijo con tristeza. Se quedaron apoyado el uno al otro. Draco le enseñaba un nuevo hechizo que había aprendido para distorsionar la voz, la castaña le decía que parecía un viejo a punto de morir y pasó varios minutos riendo mientras Draco imitaba lo que para el era un robot de lo que aparecían en los libros de ciencia ficción Muggles que Hermione le dejaba.
En una de esas noches. Ron y Harry andaban a su sala común, Draco desde atrás sacó su varita. - ¡Oblivimendu!- Las luces blancas se desprendían de la cabeza de ambos. Draco los levantó como pudo, los arrastró hasta las escaleras y luego Hermione los hizo levitar con magia.
-Gracias Draco.- Le dio un beso en la mejilla.
-De nada ratita- y se alejó escaleras abajo.
Cuando Harry y Ron despertaron de un sobresalto Hermione estaba sentada a su lado.
-¿¡Que ha pasado!?- preguntó Harry.
-¡¿Dónde estamos!?- preguntó Ron.
-¿Donde vais a estar? En la sala común de Gryffindor.- Respondió Hermione.
-¿Cómo hemos llegado aquí... que...ha pasado?- tartamudeó Harry.
-No lo se. ¿Habéis ido a Hogsmeade?- Puso los brazos en jarra, Harry y Ron se miraron. -¡Habéis ido! -Parecía molesta-¡Os habréis emborrachado seguramente!- Ron y Harry querían replicar pero no podían. ¡No recordaban lo que habían hecho!, prefirieron hacer caso a la hipótesis de Hermione y como vieron que parecía enojada se fueron a dormir. A Hermione se le daba bien actuar, tantos años fingiendo odiar a Draco daban sus frutos.
Como Draco había dicho el armario evanescente estaba preparado. Entró en la sala de los menesteres como era costumbre y se paró frente el armario, lo abrió y empezó a salir neblina negra y de ella su tía. Lo arrastró hasta la torre de Astronomía y allí lo esperaba el bueno de Albus.
-Dejame ayudarte.
-Usted no lo entiende. Si no lo hago él me matará, los matará a ellos y la matarán.- El sabio director entendió a quien se refería y cambió su semblante amable a uno lleno de tristeza y preocupación.
-Todo se puede arreglar- Sonrió. Draco se dispuso a bajar la varita pero su tía intervino y en unas secuelas borrosas,Severus Snape había matado a Albus Dumbledore. Bajo la torre de astronomía todos lloraban. Luna fue la primera alumna en levantar su varita en memoria del anciano. Hermione dejó caer una lágrima y ni ella misma sabía si era por el director o por que Draco se había ido. Envidiaba a Ginny por poder abrazar a la persona que amaba delante de toda esa gente sin temer nada, ella no podía y sabía muy bien que en mucho tiempo no sería capaz de verle, también estaba algo arrepentida. ¿Podría haber hecho algo para que Albus no muriera? ¿Lo tendría que haber contado? Bueno, Harry también es ocultaba muchas cosas a ellos. ¿Así que, por que no?
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I ALWAYS love you
FanfictionDramione Draco Malfoy, un sangre pura. Hermione Granger, una "sangre sucia" ¿Pueden estas dos personas amarse? Todo comenzó en el "Expreso ha Hogwarts" , se hicieron amigos al momento, pero, al enterarse de donde procedían sus raíces, Draco se alejó...
