Cuando dices mi nombre,
las ondas sonoras callan el silencio,
yo volteo a ver con mi aprecio,
aprecio de verte.
Cada minuto son horas a tu lado con ganas de besarte,
esos finos labios que me ponen de enamorada.
Cada facción de tu cara me enamora,
cada palabra tuya me alborota mis oídos durante horas.
— Escritor anónimo.
