Recuerdos II

2.4K 183 442
                                        

Zed miró con repudio a Nakuri, este solo le devolvió otra amable sonrisa, como si hubiera sido de lo más considerado.

—¿Y si me niego? —

—No quiere negarse, maestro. Kayn va a morir de todas formas. Está a un movimiento de ser destruído, pero mi forma de matar se ha vuelto... Un tanto sádica. —

—¿Y por qué tengo que ser yo entonces? — Espetó Zed.

—Nada sería más satisfactorio, maestro, después de todo Kayn lo idolatraba. Aunque se decía por ahí que las cosas entre ustedes estaban más fría, sigo viendo una chispa en la mirada de Kayn. —

Nakuri movió la cabeza del pelinegro para enfocar más rostro. Kayn hizo una mueca de dolor, el piso le estaba raspando la cara.

—Pero primero, deberíamos ponerlo feo ¿Cierto? — Dijo apuntando su espada en la mejilla de Kayn.

Zed se sobresaltó.

—¡Nakuri! ¡No lo hagas! —

—¿Uhm? ¿Por qué? —

Con la misma espada apartó un mechón que cubría su rostro y acarició todo el contorno de su cara sin hace ni un solo corte.

—Debo admitir que tienes un buen rostro, Kayn. Siempre pensé que los Noxianos tenían razgos toscos y feos, pero tú tienes una cara tan armoniosa. Casi te envidio. —

—Hijo de puta. — Espetó el pelinegro.

Nakuri sonrió.

—Pero creo que te verías mucho a más atractivo si te mantienes callado. —

Apuntó su espada a la boca del pelinegro.

—Saca la lengua. — Ordenó.

Kayn sólo le dedicó una mirada llena de odio.

—Hazlo, o razgaré tu mejilla hasta encontrarla. —

—Nakuri, ya es suficiente. —

Zed interrumpió la escena acercándose sin miedo alguno. Nakuri en respuesta apuntó a Zed con el filo.

—Ni un paso más, maestro. —

Zed siguió acercándose molesto.

—Idiota, ¿No ves que estoy aceptando tu propuesta? —

El brazo de Nakuri se relajó mas tenía una mirada recelosa. Zed empujó a Nakuri sin ningún cuidado y sacó sus cuchillas.

En respuesta, no hizo nada. Zed pudo notar algo importante: a pesar de que Nakuri fuera demasiado fuerte y un estratega brillante, él aún seguía siendo su subordinado. Incluso cuando lo apuntó con su espada su brazo tembló, dejando en evidencia su flaqueza.

Aún así, el menor se mantuvo alerta ante cualquier movimiento, Zed se estaba exponiendo demasiado, cualquier error podía costarle fácilmente la vida a su ex discípulo y a Einar.

Kayn se paró de golpe en cuanto Nakuri dejó de aprisionarlo. Mas el poderoso menor envolvió en sombras  sus pies afirmandolo al piso. Kayn no podía dar ni un paso.

—Bien, maestro. Cuando quiera. —

Einar estaba en shock implorando en voz baja que nada le sucediera a Kayn.

Zed miró fijamente los ojos del sombrío, el cual se encontraba desconcertado.

—Entra. — Dijo el albino.

Entonces Kayn lo entendió. Zed necesitaba un motivo para acercarse, mas Kayn dudó, pues con el poder que tenía ahora, esa técnica causaba un dolor inmenso en quien se usaba, era lo más cercano a la marca de la muerte de Zed.

Odio lo que me haces recordar ~ Zed x KaynDonde viven las historias. Descúbrelo ahora