Positivo.

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Estaba ahora fuera del baño, sentado en el piso mirando a cualquier lado del pasillo.

Todo pasó tan rápido.

-¿Cómo es que llegamos a esto?- sé dijo a sí mismo, y se puso a pensar en lo que había pasado en las últimas dos horas.

Después de que la azabache cayera inconsciente en aquel parque. Armin logró atraparla antes de caer al piso.

Como pudo, la cargó con sumo cuidado y la recostó en los asientos traseros de la camioneta, cubriéndola con una manta que él siempre llevaba.

Se puso en marcha para ir nuevamente al edificio, no sin antes haber puesto el aire acondicionado para calentar ambos cuerpos.

Estuvo analizando el comportamiento de su amiga, desde hace casi dos meses. Antes de la graduación ella comía bastante y tenía cambios de humor que nunca le había visto en los años que se llevaban conociendo.

En las últimas semanas ella estaba teniendo mareos, vómitos repentinos y varios intentos de desmayos.

Sin pensarlo paro frente a una farmacia y busco en los estantes 3 distintas pruebas de embarazo. Las pago como si nada, aunque la cajeta le vió extrañada unos instantes.

Llevó cargando a Mikasa a manera de princesa a su departamento. Le agradaba verla dormir con un rostro pacífico, lleno de paz.

Pero ahora solo reflejaba dolor.

La recostó en su cama y empezó a quitarle toda la ropa húmeda para al menos ponerle un pijama de él. Aunque suponía que le quedaría levemente más grande.

Fue una verdadera lucha para el.

Armin ya la había visto sin ropa en muchas ocaciones y Mikasa a él. 

-Perdón... Es para que no te enfermes...- exclamó y en cuanto cerró los ojos con fuerza, terminó de desabrochar su pantalón para después bajarlo.

A pesar de todos los años que llegó a verla sin ropa y de la confianza que se tenian, era la primera vez que la vería desnuda desde que ambos tenían 10 años.

Los zapatos, calcetines y suéter no fueron problema. El problema apenas venia.

Cada que le sacaba una prenda normal, como la blusa miraba a otra dirección.

Pero la parte en donde si moral sé reflejaba era al tener que verla en ropa interior.
Ella llevaba un conjunto color azul claro con encaje.

No pudo soportalo y se fue a luna esquina de su habitación para lamentarse de haberla visto sin su consentimiento.

Unos minutos después de reflexionar su pecado accidental, se armó de valor para terminar de cambiarla

Con los ojos cerrados, dirigió sus manos a los costados de la cadera de ella para poder bajar despacio sus bragas. Al chocar con sus talones, supo que solo debía sacarlas y dejarlas a lado del cesto en donde estaba la otra ropa.

-Perdóname, perdóname, perdóname ¡PERDONAME!- gritó al quitarle el brasiere.

Accidentalmente, rozó uno de sus pechos con los nudillos de sus manos. Al sentirlo no pudo evitar gritar agudamente como una pequeña niña, haciendo sacar de un jalón esa última prenda.

Si amiga se removió un poco, pero seguía sin reaccionar.

Armin aún con los ojos cerrados, sostuvo de la espalda a su amiga para sacarla y ponerle la camisa del pijama.
Hizo lo mismo con las piernas, subiendo delicadamente el pantalón hasta sentir que lo dejó en su cadera.

It's because of her.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora