Claridad.

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-¿Mikasa?- preguntó el rubio bastante sorprendido por la repentina aparición de su amiga.

-¿Puedo pasar?- preguntó con la vista enfocada al suelo.

Desde aquella noche, Mikasa salió hecha una furia del apartamento de Armin.

Culpaba al mundo, a los astros, a los dioses en los que no creía, en las fabricas que fabricaban esas pruebas de embarazo las cuales todas le dieron positivo.

Desde ese día se negaba a hablarle a Armin o a cualquier persona. Apenas salía de su habitación para comer o ir al baño por sus nauseas.

-¿Crees que podamos hablar?- era obvio que estaba apenada de apenas hablarle a su amigo.

-Pasa, estas en tu casa. - se hizo a un lado para cederle el paso.

Había pasado cerca de una semana desde que se hizo esas pruebas caseras en el departamento de su amigo.

Prácticamente, ella al principio trataba de no aceptarlo.
Mikasa se negaba rotundamente a creer dicha noticia. Ni siquiera le había dicho a sus amigas o a sus padres.

Se convenció un poco con las palabras que le había dicho Armin esa misma noche.

"No siempre son cien porciento verídicas."

Pero de todas formas, se puso a pensar en toda esa semana en que no podía engañarse a sí misma, ni al mundo que le rodea por más tiempo.

¿Qué tal si era verdad que estaba embarazada?

¿Por que seguía engañándose?

¿Por que de repente se imaginaba a tener dicho bebé en sus brazos en compañía de sus amigos más cercanos?

Esos pensamientos la traían hecha un desastre en cuanto a emociones, tanto que apenas podía cargarlas con ella misma.

-¿Puedo ayudarte en algo?- preguntó una vez sentado en su sala.

-Acompañame...- esta tomó su mano para poder apretarla.

-¿Acompañarte?

-Quiero saber si esto es verdad o no...



Mikasa sé había sentido incómoda desde que estaban en camino, desde que se estacionaron, desde el momento que entraron y más cuando estaban ahí en frente, aquella recepcionista les recibió con una preciosa sonrisa.

-¡Hola! - saludó alegremente la pelinaranja. -Me llamo Petra ¿En que puedo ayudarlos?

Mikasa solo estaba abrazándose a sí misma frunciendo el ceño, Armin lo notó y decidió que seria él quien debía hablar.

-Hola, bueno vengo a acompañar a mi amiga por una prueba de sangre.

-Claro que si. - volvió a sonreírles. -La paciente deberá llenar este formulario.

-

En seguida, muchas gracias.- sonrió Armin.

Mientras Mikasa estaba ahí, cruzada de brazos con una mirada de querer matar a todos.

It's because of her.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora