Varías rebanadas de pizza después, Mario al fin decidió romper con el silencio. Haciendo la peor pregunta que podía haber hecho. -¿y qué haz hecho de tu vida? Tanto tiempo sin saber de ti-
Pues cómo te explicó, Mario, qué literalmente viví cómo un vago y ahora no tengo ni un maldito centavo.
-Nada interesante- me limité a responder
-¡Vamos! No seguirás molesto conmigo por lo qué pasó entre nosotros, ¿o sí?-
-¿Pero qué mierda pasa por tu cabeza Mario?- Me levanté exaltado -¿Acaso crees que todas las personas somos de cartón y carecemos de sentimientos? Pues lamento decirte que no todos somos cómo tú. Tomé mis cosas dispuesto a irme hasta qué sentí su mano sujetando mi muñeca y todo tuvo sentido otra vez.
-Mira, Sebas ya sé que soy un idiota, y perdóname no puedo evitarlo.- bajó la mirada. -Sobretodo cuándo tú estás cerca, me pongo tan nervioso y hago cosas tan pendejas que siento que me hacen ver cool. Pero la realidad es que no y no dejo de pensar en ese día en el que te hice sentir una mierda, ni dejo de imaginarme finales alternativos donde no actúo cómo un completo marica y te digo lo que sentía...- hizo una pausa. -lo que siento por ti. Pero eso ya no importa ¿verdad? El daño ya está hecho.- soltó mi mano y salió del restaurante. Salí corriendo detrás de él.
-¡Mario!- dije tratando de detenerlo. Él dejó de caminar y volteó a verme -¿y si te dijera qué tus palabras aún pueden cambiar algo, me dirías lo que sientes?-
-¿Eh? ¿De qué hablas?- Me preguntó muy confundido
-Mira, tienes razón no puedes cambiar lo qué pasó ese día, ni tampoco puedes reparar los daños que hiciste, pero eso es cosa del pasado y después de todo lo que he vivido quiero dejar el pasado atrás y empezar de nuevo.-
-¿De verdad?- la mirada de Mario se iluminó.
Asentí con la cabeza -Así que si quieres podemos empezar desde aquí, ¿qué es lo que sientes por mí?-
-Sebastián, estuve enamorado de ti y siempre lo estaré. Cuando no estás conmigo lo único que hago es pensar en ti, en tu aroma, tu rostro, tus ojos, tus labios, tu piel...- hizo una pausa analizándome de abajo arriba- tu cuerpo. Cada centímetro cuadrado de ti me fascina y quiero pasar el resto de mi vida a tu lado. Y hacerte mío cada mañana cómo la primera vez.- pasó su mano por mis mejillas y prosiguió-Después de tanto tiempo pensando en ti ya no puedo ocultar lo que me haces sentir, Villalobos... ¡TE AMO!- dijo gritándolo a los cuatro vientos y la gente que estaba alrededor volteó a vernos, tapé su boca pero terminé callándolo con un beso y sus labios sabían cómo la primera vez, pero internamente deseaba que las cosas no volvieran a ser como antes.
Después del largo y apasionado beso, acaricié su nuca y susurré a su oído -empecemos desde cero nuestra historia, ¿quieres?- sonreí en su oreja. Mario me tomo de la cintura y me siguió besando.
ESTÁS LEYENDO
never mine; mariostián
Fanfiction"...Hay alguien que te guste?" «Tú, siempre haz sido tu desde el día en que te conocí. Se que el amor existe gracias a ti, y no sabes cuanto deseo tenerte.» "Nadie" me limite a responder.
