Capitulo 1

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"¡Hola! ¿Qué tal andamos?"

Escucha una insana felicidad en aquel saludo inicial, proveniente del Profesor Kukui, quien no para de hablar mientras el vídeo sigue reproduciéndose, lo que le hace suponer que aquel resumen de la región Alola era un vídeo pre-grabado para entrenadores, como ella, que venían de fuera y necesitaban alguna introducción estándar para familiarizarse con la región. Aunque realmente no era necesario ni obligatorio ver aquel vídeo, decidió ponerlo mientras terminaba de poner orden en el lugar que, hasta el momento, había sido su hogar en Kalos.

"Solo faltan unas cosas para terminar tu pasaporte, una vez envíes la información faltante, se te entregará al bajar del barco."

El vídeo finalmente llama su atención, sobre todo cuando un nuevo mensaje llega a su bandeja de entrada, lo que llama su atención y la lleva a abrirlo casi de manera inmediata, recibiendo una foto aun no oficial de lo que sería su pasaporte, probablemente una prueba para que verificará que su nombre estaba bien escrito y la fotografía fuera la correcta.

"¡Espero que tengas un buen viaje y llegues a salvo a la región!"

Es ahí cuando la supuesta llamada finalmente termina, dándole a aceptar al correo para confirmar sus datos y alejándose de la computadora en cuanto vio que el nuevo mensaje con su confirmación se mandó.

Era hora de prepararse para su misión.

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Es la noche quien se encarga de recibirla con los brazos abiertos, la casa vacía le recuerda a los últimos días que ha estado viviendo,por lo que simplemente suelta un suspiro mientras piensa en qué llevar en su mochila y simplemente decide dejarla vacía, por si se encuentra algo valioso,lo peor que podría pasarle es no tener espacio para guardarlo.

Gruñe al notar la falta de la Pokedex, aunque no es como si el objeto le interesara mucho, pero debido a unas reglas que poco le importaban, no tenía permitido transferir a sus Pokémon a donde se encontraba, por lo que no tenía muchas opciones más que esperar a que el Profesor Kukui se comunicara con ella para poder hacerle entrega del dichoso objeto y un Pokémon inicial.

Soltó un suspiro tras darse cuenta de la pérdida de tiempo, acomodando el feo sombrero café que tenía que utilizar, un regalo de parte de su jefe con tal de "animarla" en la nueva región, aunque junto a la fea blusa naranja y los shorts raros, no podía pensar en otra cosa que en el horrible sentido de la moda que ese hombre tenía.

—Tengo poco dinero, pero cuando vea una tienda de ropa, me cambiare de inmediato.

Gruñe entre dientes, acomodando la bolsa una vez más, mientras se mira al espejo, no realmente convencida de cómo se encontraba vestida, pero lista para salir al mundo.

—No sé quién está más feliz, si Wyndy de no estar aquí o yo de que ella no me vea con esto encima.

Finalmente sale de la habitación, dejando las pocas cajas que la acompañaron desde Kalos hasta Alola, arrumbadas en las esquinas, sin siquiera tomarse la molestia en limpiar o acomodar algo, después de todo, tampoco es como si pensara pasar mucho tiempo en esa casa.

—De nada sirve estarme quejando, lo mejor será que salga de aquí.

Tomo las llaves de la casa, guardándolas en la bolsa que traía y finalmente salió del lugar, al cual muy probablemente ni siquiera volvería a ver de forma ocasional. Así que de la misma manera que cuando bajó del barco el día anterior, el frescor de la noche y la luz de la luna le dieron nuevamente la bienvenida, recordándole que en la región todos parecían vivir sin ningún problema, aprovechando todo el día en general, ya fuera de día o de noche.

Un camino espinosoWhere stories live. Discover now